Guardianes de la ciudadelaLaura Gallego

📊 5⭐️
📚 Saga

EN UN MUNDO LLENO DE MONSTRUOS, SOLO UN LIBRO PUEDE SALVARNOS. El mundo de Axlin está plagado de monstruos. Algunos atacan a los viajeros en los caminos, otros asedian las aldeas hasta que logran arrasarlas y otros entran en las casas para llevarse a los niños mientras duermen. Axlin ha crecido sabiendo que la próxima puede ser ella, por eso se ha propuesto descubrirlo acerca de los monstruos y plasmarlo en un libro que pueda servir de guía y protección a otras personas. Pero pronto se da cuenta de que si realmente quiere salvar a alguien tendrá que salir de su aldea y recorrer el ancho e inseguro mundo de ahí fuera. A lo largo de su viaje descubrirá cosas que jamás habría imaginado cuando partió.

Orden de lectura Guardianes de la Ciudadela:

1 – El bestiario de Axlin
2 – El secreto de Xein
3 – La misión de Rox

Para mí, esta saga es el diamante escondido de la fantasía porque muy pocas personas la han leído. Creo que influye mucho el hecho de que esté en español. Me he dado cuenta que la fantasía escrita en español tiene mucha menos difusión que la fantasía escrita en inglés.

Para mí, la trama de este libro es bastante simple, y eso es lo que la hace única. Creo que el 90% de los libros de fantasía del mercado se basan en tres cosas: un sistema de magia complejo, una épica batalla entre el bien y el mal o una historia de amor apasionada.

Aquí el sistema de magia no existe. Es un mundo plagado de monstruos, yo me los imaginé como dinosaurios pero a medida que avanza la trama te das cuenta que los monstruos pueden tener las formas más extrañas. Y estos monstruos aparecieron un día de la nada y el mundo no ha vuelto a ser el mismo. De donde salieron, es un gran misterio.

Aquí no hay lucha del bien contra el mal, no es el típico héroe o heroína tratando de acabar con el villano, todo lo contrario. Axlin, es una protagonista atípica, no es la típica guerrera astuta de los libros de fantasía. Es una chica discapacitada, considerada una débil en su mundo pero con una enorme sed de conocimientos que la hacen salir de su aldea porque quiere escribir un bestiario que recoja toda la información existente de ellos, y para eso tiene que aventurarse por los peligrosos caminos. Magnífico personaje.

Historia de amor sí hay, pero no es lo central de la historia e increíblemente eso me ha gustado. He amado que los personajes principales se hayan construido a sí mismos y partido en busca de sus sueños.

De verdad que la saga es una obra maestra. Empieza muy simple y sencilla, pero después toma unas vueltas increíbles, con un segundo y tercer libros llenos de sorpresas.

Y algo que me gustó mucho, es que incluso en un mundo que parece sacado de la Edad Media, se le concede una increíble importancia al conocimiento encerrado dentro de un libro.

El Cuco y la doncella

Había una vez en un pequeño pueblo un Cuco solitario que vivía en un reloj de pared en una casa abandonada. El Cuco era famoso por su hermoso canto, pero nadie se interesaba por él porque lo consideraban un ave común y corriente.

Un día, mientras cantaba su canción de amor, una doncella que pasaba por la casa lo escuchó y se enamoró de su hermosa voz. A partir de ese momento, la doncella comenzó a visitar al Cuco todos los días y a escuchar su canto con admiración.

El Cuco, quien nunca había conocido el amor antes, se enamoró profundamente de la doncella y decidió utilizar su canto para conquistar su corazón. Todos los días, cuando la doncella llegaba, el Cuco cantaba su melodía más hermosa y romántica, y la doncella se sentía cautivada por su ternura y belleza.

A pesar de que la relación entre el Cuco y la doncella parecía imposible debido a las diferencias entre ellos, ambos seguían enamorados y se prometieron amor eterno. El Cuco nunca había estado tan feliz.

Sin embargo, un día, la doncella dejó de venir a la casa del Cuco. El Cuco, preocupado y triste, comenzó a buscarla por todas partes, pero no la encontró. El corazón del Cuco se rompió en mil pedazos al darse cuenta de que la doncella nunca volvería.

A partir de ese momento, el Cuco dejó de cantar y permaneció en silencio en su hogar. Aunque nunca volvió a encontrar el amor, todas las noches se escuchaba su canto suave y triste. Al parecer, el Cuco seguía recordando con nostalgia su amor perdido.

Saint Jordi y el día del libro

Había una vez en un reino lejano, cada año en el día de Saint Jordi, se celebraba el día del libro. Los habitantes del reino esperaban ansiosos esta fecha especial cada año, especialmente porque era la única vez en el año en que la biblioteca real permitía a los ciudadanos tomar prestados sus libros más preciados.

En este día, la historia de Saint Jordi tomaba un lugar especial. Los niños se vestían con trajes de dragón y los adultos con atuendos medievales mientras recorrían las calles con flores y libros en mano. La leyenda de Saint Jordi, narraba la historia del valiente caballero que venció al feroz dragón para rescatar a la princesa y, en agradecimiento, recibió una rosa que se convirtió en el símbolo del amor y de la pasión.

Mientras las calles del reino se llenaban de gente, un incidente llamó la atención de todos. El fiel caballo de Saint Jordi había desaparecido y con él, uno de los libros más antiguos y valiosos de la biblioteca real. Los ciudadanos comenzaron a buscar en todas partes del reino, pero ningún rastro fue encontrado.

Fue entonces cuando un joven que acababa de tomar prestado otro libro de la misma biblioteca, notó algo inusual en su libro. Al hojearlo, encontró una nota en la esquina inferior de la página que decía: «El caballo y el libro están conmigo. Si quieres verlos de nuevo, deberás traerme una rosa igual a la que la princesa le dio a Saint Jordi.»

La noticia se extendió rápidamente y fue motivo para que muchos ciudadanos se sumerjan en la búsqueda de la rosa más hermosa jamás vista en el reino. Finalmente, una rosa de tonos brillantes y aroma envolvente fue hallada, y al entregarla al misterioso ladrón, el caballo y el libro fueron devueltos en buenas condiciones.

Desde entonces, en el día de Saint Jordi y el día del libro, la leyenda del valiente caballero y la rosa sigue viva.

Las amistades pueden ser frágiles

Describe algo que hayas aprendido en el instituto.

Hay amistades que duran toda una vida y otras que a pesar de parecer eternas terminan siendo frágiles cual copo de nieve.

Ana y Laura, eran inseparables desde primer grado en la escuela primaria. Compartían todo juntas, desde juguetes y ropa hasta secretos y sueños.

Cuando llegaron a la escuela secundaria, ambas decidieron ir a la misma institución, emocionadas de continuar su amistad y crear nuevos recuerdos juntas.

Durante su segundo año en el instituto, Ana comenzó a salir con un chico llamado Juan. Laura estaba feliz por su amiga y la apoyaba plenamente en su relación. Sin embargo, después de unas semanas, Juan y Laura también comenzaron a salir y esto creó tensiones entre las dos niñas.

La situación se puso peor después de que Juan rompió con Ana para estar con Laura, quien sabía que su amiga estaba muy enamorada de él.

Ana se sintió traicionada por Laura y decidió terminar su amistad. Las dos chicas comenzaron a hablar mal la una de la otra a través de los medios sociales, y la pelea entre Juan y Laura se propagó rápidamente entre sus amigos comunes.

Para el final del año escolar, Ana y Laura parecían ser extrañas las unas con las otras. Aunque algunas de sus amigas trataron de reunirlas, decidieron seguir adelante con sus vidas y dejar atrás su amistad. Ana siguió saliendo con otros chicos pero nunca pudo recuperar la confianza en Laura.

Laura y Juan siguieron juntos por un tiempo, pero su relación tampoco duró mucho ya que surgieron muchos problemas de confianza entre ellos.

Una amistad de años se rompió por una pelea entre novios en el instituto. Pero, aunque la amistad ya no exista, Ana y Laura todavía recuerdan con cariño los momentos felices que compartieron juntas.

Cambio de mentalidad

Describe un cambio positivo que hayas hecho en tu vida.

Una de las cosas que debemos cambiar si queremos tener un cambio positivo en nuestras vidas es, primeramente, tener un cambio de mentalidad.

Me costó mucho tiempo, trabajo y esfuerzo darme cuenta de que el agradecimiento es una de las principales cosas que hay que tener presente a diario, me desvivía con las preocupaciones y las aseveraciones de ¿por qué me pasan estas cosas a mí? En mi pueblo hay una expresión, que siempre solía decir: » Estoy más salada que la sirenita » Se podrán imaginar que clase de cosas pasaban por mi mente cada vez que algo no salía como yo quería…

Me agregaron a un grupo de WhatsApp en el cual, el administrador tuvo la gran idea de leer en conjunto el libro «la magia» De Rhonda Byrne, el libro comienza con una frase maravillosa que jamás olvidaré: «una palabra lo cambia todo… » Desde ahí quedé impactada, el texto seguia así: «Durante más de veinte siglos, casi todos los que tenían acceso a las palabras ocultas de un
texto sagrado se sintieron desconcertados y confundidos o no las comprendieron. A lo largo de la historia sólo un grupo muy reducido de personas se ha dado cuenta de que estas palabras son un acertijo, y que cuando resuelves el acertijo –cuando desvelas el misterio– un nuevo
mundo aparece ante tus ojos.


En La Magia, Rhonda Byrne revela al mundo este conocimiento crucial. Luego, a lo largo de un increíble viaje de 28 días, te enseña cómo aplicar este conocimiento en tu vida diaria. No importa quién seas, dónde estés, ni cuáles sean tus circunstancias actuales, ¡La Magia te
cambiará la vida por completo!

Al comenzar a hacer los ejercicios verdaderamente mi vida tuvo un cambio total, con un solo cambio y una palabra mágica, tal cual como decía la introducción del libro. Esa palabra es ¡GRACIAS!

Hubo un cambio de mentalidad en mí, lo que generó un cambio en todos los aspectos de mi vida, de eso hace unos 5 o 6 años más o menos, y aún hoy en día agradezco haber caído en ese maravilloso grupo que me hizo leer este libro y ver un cambio profundo en mi existir. Gracias, gracias, gracias.

Las fases de la luna

—Chicos, ¿quién trajo la tarea?—preguntó la maestra Abril.

Casi veinte manos se alzaron frente a la joven profesora. Prácticamente todo el grupo había cumplido el encargo del día anterior.

—¡Excelente! Seguro que entre todos podremos enriquecer el tema. ¿Algún voluntario para compartir su investigación?

Esta vez solo una mano permaneció alzada: Galatea, la niña «más inteligente» del grupo esbozaba una sonrisita confiada que había terminado por desalentar a todos los demás.

—¡Muy bien, Gali! ¿Nos quieres hablar sobre el tema?

La muchachita asintió con cierto dejo de superioridad y luego se aclaró la garganta. Tras un brevísimo, pero bien estudiado silencio, dijo:

—Las fases de la luna son nueve: luna nueva, creciente, cuarto creciente, creciente gibosa, luna llena, gibosa menguante, cuarto menguante, menguante y luna negra…

Galatea miró de reojo a sus compañeros y de inmediato se produjeron confirmaciones con la cabeza y algunos gestos de asombro. La profesora Abril anotó algo en su lista y enseguida preguntó:

—¿Y qué son en verdad estas «fases de la luna»? ¿Qué las produce? ¿Alguien quiere participar?

Aunque algunos hicieron amago de hacer un intento, nadie se atrevió a interrumpir a Gali, que ya se había aclarado la garganta para intervenir por segunda vez en la clase:

—Yo, maestra. Las «fases de la luna» son más bien cambios aparentes en su visibilidad, ya que es solo un satélite sin luz propia. Sus «fases» son producidas por la cantidad de luz del sol que recibe o deja de recibir mientras recorre su órbita alrededor de nuestro planeta.
—Perfecto como siempre, Gali… ¿Alguien más quiere aportar algo?

La sonrisita de autosuficiencia de la extremadamente inteligente Galatea apagó cualquier intento de colaboración por parte de sus compañeros. Algunos miraron un punto indeterminado del pizarrón y negaron con la cabeza; otros fijaron la vista en los libros y pretendieron no haber escuchado la pregunta.

La profesora Abril, decepcionada, frunció los labios y le dió la espalda al grupo para anotar la fecha en la enorme pizarra blanca. Apenas había escrito la primera letra del día de la semana cuando una voz al fondo del salón demandó su atención:

—Yo sé algo…

Tanto la maestra como los alumnos giraron la cabeza, sorprendidos; alguien —muy tonto o muy valiente— deseaba participar y de alguna forma retar a la sabihonda Galatea. Nadie lo había hecho nunca. ¿Por qué hacerlo precisamente ahora?

—¿Abel? —inquirió la joven educadora—. ¿Quieres participar?
—Sí. Quiero…
—¡Te escuchamos!

Todos contuvieron  la respiración. Abel no era alguien que soliera hablar en clase. De hecho ni siquiera estaban seguros de que comprendiera qué pasaba en el salón. El pequeño era parte de un programa de inclusión escolar y nadie le concedía la más mínima importancia: con cierto grado de autismo y pocas habilidades sociales, su presencia en el aula era tolerada, mas no realmente aceptada.

—Eh, bueno, pues hay un hámster…

Un sinnúmero de risitas se dejaron escuchar. Abel se puso tenso de inmediato: era una situación nueva para él. Bajó la vista, entre avergonzado y confundido.

—Continua, Abel, tienes TODA nuestra atención…—tras la advertencia velada de la profesora, los risueños guardaron silencio.

—Eh, sí… hay un hámster. Es más grande que la Tierra, y vive en un agujerito muy profundo entre las estrellas… Adora el queso, y , eh… pues todos saben que la unica fuente de queso en el sistema solar es la Luna, y cada mes, él va y la busca…

Galatea ahogó una carcajada y se mordió los labios. Los demás la imitaron. Esta vez Abel no se intimidó y continuó con su explicación:

—Eh, pues cuando la encuentra, espera a que crezca, porque tiene mucha hambre y no se le quitaría con un pedacito. Aunque su pancita ruja, aguarda hasta que la luna esté completa. Entonces le da un mordisco. Esa primera mordida es chiquita, solo para probar el queso. Si le gusta, vuelve por más… siempre le gusta…

Gali puso los ojos en blanco y sus amigas le celebraron la burla con sendas sonrisas. La profesora Abril les lanzó una mirada de impaciencia. El mensaje fue recibido ‘fuerte y claro».

— Pero esa probadita no le quita el hambre, así que come más y no para hasta que ya ha devorado la mitad… Ahí se toma un respiro; apenas tiene más espacio, vuelve por más…

La curiosa narración había capturado la atención de algunos cuantos: al menos cinco de sus compañeros miraban a Abel con no poca fascinación.

—Eh, sí… ahí es cuando el hámster se descara y come otro trozo de Luna de queso; solo deja una rebanadita muy delgada que apenas y se puede ver en el cielo…

Galatea dejó escapar un bufido de burla. Nadie lo secundó, aunque tampoco alguno lo censuró.

—Y como el hámster es un animalito muy educado, se termina todo lo que hay en el plato; es así como dejamos de ver a la Luna por un tiempo, porque el ratoncito la ha devorado…
—¿Y qué pasa después? —preguntó Carolina, otra niña con fama de ser callada.
—Pues el hámster vuelve a su agujerito profundo entre las estrellas, y duerme hasta que la Luna está llena otra vez…
—¿Y cómo lo sabe? —inquirió Mateo, el niño que se sentaba justo detrás de él.
—¡Ah! Eh, pues cuenta los sueños: cuando llega el sueño número 5, es hora de comer; cuando llega el sueño número 9, es momento de ir a dormir…

Casi todos en el salón comentaron la historia con los compañeros que tenían cerca. Algunos consideraban que la narración era en extremo fantasiosa; otros que sonaba lógica y bien podía ser real. Pero todos coincidían en que la explicación había sido entretenida e interesante.

—¡Pero si es justo lo que yo dije! —espetó Galatea, entre confusa y enojada—. La única diferencia es que yo fundamenté mis respuestas… ¡Ese niño nos contó un cuento! ¡Aceptenlo: solo dijo puras est…!

Los ojos de Abel se clavaron en los de Gali y la última palabra no alcanzó a ser pronunciada. La pequeña se sonrojó de solo pensar en que había estado a punto de insultar a otro niño como ella, a alguien que se había atrevido a hablar en clase a pesar del terror que eso suponía en la primaria… Contrariada, solo atinó a aspirar muy hondo y luego tomó su lugar.

—¡Vaya! No me esperaba tan tremenda aportación… ¡Muchísimas gracias por participar, Abel! ¿Qué opinan, chicos? Ya escucharon dos versiones ¿Cuál es la correcta?

Galatea no hizo ni el menor intento de participar. Su vista estaba bien clavada en el frente del aula.

Carolina alzó la mano con timidez y contestó:

—Creo que ambas…
—Sí, las dos parecen ciertas… —agregó Mateo.
—Pienso igual.
—¡Yo también!
—Yo igual…
—¡Igual!

La joven profesora suspiró satisfecha y dijo:

—Así es, chicos, todos están en lo correcto…

La maestra Abril miró a Gali y ambas compartieron una sonrisa.

—Recuérdenlo bien: siempre hay más de una forma de expresar la verdad…

Niña

Ojalá la conocieras como yo. Aunque a veces no la entiendo, muchas veces se contradice y cree no saber lo que quiere.

Pero ojalá la conocieras como yo. Esa niña tierna y cálida que esconde por dentro, hace un tiempo no la veo, pero sé que aún existe.

Algunos días no la reconozco pero sé que son esos días donde se esconde detrás de la careta de chica dura, ojalá la conocieras como yo, sigue siendo la chica noble y de blando corazón, perdona a todos aunque nadie la perdone a ella.

Si la retas te responderá, ya no pone la otra mejilla, no se queda callada y cabizbaja; pero ojalá la conocieras como yo, todavía le duele cuando la gente se va.

Y ella aún ríe sin saber porqué, no la juzguen, pasó mucho tiempo llorando.

Personaje ideal

Si pudieras ser un personaje de un libro o una película, ¿quién serías? ¿Por qué?

Esta es una de las preguntas más difíciles, sin duda alguna soy una fanática empedernida de Harry Potter, los libros de J. K Rowling están llenos de personajes maravillosos.

De todos los personajes descritos en estas historias, creo que sería Luna Lovegood.

Luna es de la casa Ravenclaw, es mi casa estrella por preferencia y en el club de fans de Harry Potter soy de esta casa, así que de alguna forma las características de este personaje se asemejan bastante a las mías personales, es un personaje desinteresado, se caracteriza por tener una personalidad indiferente. Siempre está en su mundo y le da igual lo que la gente piense de ella. Tiene ideas disparatadas que nadie comparte, pero que ella asegura que son firmes (como por ejemplo, asegura que los snorkacks de cuernos arrugados existen).

Gracias al padre de Luna, fue que los protagonistas del libro conocieron las reliquias de la muerte (uno de mis cuentos favoritos dentro de la historia)

De las habilidades de Luna, una de las que más me gusta es su habilidad para hacer el hechizo patronus y ver a los thestrals.

Así que en conclusión, Luna Lovegood de la saga de Harry Potter es mi personaje ideas para ser.

Ahora que me has leído, cuéntame, ¿qué personaje serías tú y por qué?

Robinson Crusoe

¿Qué libro podrías leer una y otra vez?

Como lo dije en una de mis entradas anteriores, este libro es uno de los que más me ha marcado, cada vez que lo leo encuentro cosas que no había visto anteriormente.

En mis años de adolescente, cuando lo leí por primera vez me pareció una aventura maravillosa, a pesar de las desventuras que tuvo que pasar Robinson siempre me pareció que era apasionante cada una de las cosas que vivía, sin embargo, nunca quise estar en su lugar.

Más adelante, con unos años más de vida, al leerlo de nuevo, me mostró la fortaleza del espíritu, de la mente, que aunque a veces flaquea, logra mantener centrada y ocupada en muchas cosas para lo perder la cordura.

Ahora con otra perspectiva, ahora la de escritora, la historia es otra, ahora veo la calidad narrativa, la fortaleza de los personajes, las descripciones tan maravillosas, entre otros detalles.

Robinson Crusoe, el relato de un náufrago es el libro que puedo leer y releer sin problemas y con la mayor satisfacción y que recomiendo 100%

El regalo

Un muchacho pobre, de alrededor de doce años de edad, vestido y calzado de forma humilde, entró en una tienda, eligió un jabón común y le pidió al propietario que se lo envolviera para regalo.
«Es para mi madre», dijo con orgullo.
El dueño de la tienda se conmovió ante la sencillez de aquel regalo.
Miró con piedad a su joven cliente y, sintiendo una gran compasión, tuvo ganas de ayudarlo.
Pensó que podría envolver, junto con el jabón tan sencillo, algún artículo más significativo. Sin embargo, estaba indeciso: miraba al muchacho, miraba los artículos que tenía en su tienda, pero no se decidía. ¿Debía hacerlo o no?.
El corazón decía que sí, pero la mente le decía no.
El muchacho, notando la indecisión del hombre, pensó que estuviera dudando de su capacidad de pagar. Llevó la mano al bolsillo, retiró las moneditas que tenía y las puso en el mostrador.
Continuaba el conflicto mental. ya había concluido que, si el muchacho pudiera, le compraría algo mucho mejor a su madre.
Recordó a su propia madre.
Había sido pobre y muchas veces, en su infancia y adolescencia, también había deseado regalarle algo a su madre. Cuando consiguió empleo, ella ya había partido para el mundo espiritual.
El muchacho, con aquel gesto, estaba tocando lo más profundo de sus sentimientos.
Del otro lado del mostrador, el chico empezó a ponerse ansioso.
En el campo de la emoción, dos sentimientos se entrecruzaban: la compasión del hombre, la desconfianza por parte del muchacho.
Impaciente, le preguntó: «¿señor, falta algo?» – «No», contestó el propietario de la tienda. «Es que de repente recordé a mi madre.
Ella se murió cuando yo todavía era muy joven. Siempre quise darle un regalo, pero, desempleado, nunca logré comprar nada.»
Con la espontaneidad de sus doce años, el muchacho le preguntó: –
«¿Ni un jabón?»
El hombre se calló.
Envolvió el sencillo jabón con el mejor papel que tenía en la tienda, le puso una hermosa cinta de colores y se despidió del cliente sin hacer ningún comentario más.
A solas, se puso a pensar. ¿Cómo nunca se le había ocurrido darle algo pequeño y sencillo a su madre? Siempre había pensado que un regalo tenía que ser algo significativo, tanto que, minutos antes, sintiera piedad de la humilde compra y había pensado en mejorar el regalo adquirido.
Conmovido, entendió que ese día había recibido una gran lección.
Junto al jabón del muchachito, lo acompañaba algo mucho más importante y grandioso, el mejor de todos los obsequios: El amor

Felices pascuas

Hoy muchos celebran La Pascua (Pascua Florida, domingo de Pascua o domingo de Resurrección), empecemos con su etimología: el término español «pascua» proviene del latín páscae, que a su vez proviene del griego clásico  πάσχα (pasja), una adaptación del hebreo פסח (pésaj), que significa ‘paso’ o ‘salto’.

Siendo La Pascua una de las celebraciones más importantes del cristianismo, es cuando se festeja la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado.

El domingo de Pascua no tiene fecha fija, más bien se celebra cada primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. Por lo tanto, ésta varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril cada año. La preparación de la celebración comienza con el miércoles de Ceniza, que son 40 días antes justo de hoy, y este da el comienzo de la Cuaresma.

Pero la pascua no se empezó a celebrar tras la resurrección de Jesús, los judíos la celebran mucho antes de esté, así que la la pascua ya era celebrada antes de Cristo, era una fiesta de pastores en la que se mataba un cordero para pedir la fecundidad. Después, se empezó a celebrar la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto.

Los cristianos celebran el «paso» de Jesús de la muerte a la vida. Se trata de la celebración de la resurrección de Jesús.

Así pues, la Pascua se remonta al año 1513 antes de Cristo, cuando el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto hacia la Tierra Prometida. Se celebraba cada año, como recordatorio de la liberación del pueblo hebreo.

Siendo la Pascua la celebración de un «salto-paso»  los judíos hasta hoy celebran su paso de la esclavitud a la libertad y la tradición cristiana el salto de la muerte a la vida.

Según la biblia dice que la noche anterior a su muerte, Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua judía. A continuación, instituyó lo que se conoce como la «Cena del Señor», y dijo a sus apóstoles: «Sigan haciendo esto, en memoria de mi» (Lucas 22:19). La Cena del Señor debía celebrarse una vez al año; con ella se conmemoraba la muerte de Cristo.

¿Y ahora, por qué regalan huevos y por qué el famoso conejo?

Históricamente los orígenes de la Pascua (en inglés «Easter«) se remontan a la fiesta primaveral en honor a la diosa teutónica de la luz y la primavera, conocida como «Easter».

La primavera era una época sagrada para los adoradores fenicios del sexo. Los símbolos de la diosa de la fertilidad; «Astarté» o «Istar» eran el huevo y la liebre.

Las tradiciones poco a poco se fusionaron, la tradición cristiana con ceremonias paganas. Aquellos rituales, imposibles de desarraigar, eran reasimilados bajo nuevas formas. El júbilo por el nacimiento del sol y por el despertar de la naturaleza, se convirtió en el regocijo por el nacimiento del sol de la justicia y por la resurrección de Cristo.

Bastante interesante, ¿no les parece?

LO QUE TE DEBO, NO PUEDO PAGARLO

Una longeva pareja tenía noventa otoños vividos y setenta juntos, persistiendo en cada dificultad y reforzados con un amor como el primer día.

Después de haber sido el más fuerte de los dos, el que trabajó duro en el campo, el que siempre proveyó, ahora era el más débil.

Ella lo bañaba, le ayudaba a ponerse su ropa y lo peinaba con una ternura como si su anciano esposo fuese un bebé.

Y cada vez que ella lo peinaba, don Aurelio siempre decía:

¡LO QUE TE DEBO, NO PUEDO PAGARLO!
Augusta, he trabajado toda mi vida debajo del sol, en la tierra, para que no te falte de comer, comprarte ropita y brindarte esta casita. Levantarme de madrugada para sembrar y cosechar ha sido todo lo que he hecho para demostrarte todo el amor que siento y que, a pesar de que mi corazón está viejo, es un amor nuevo, intacto, pero… ya no puedo trabajar como antes.

Todos estos setenta años amándote y sirviéndome de ti. Si tuviera que pagarte, no podría…

-¿Te imaginas lo que gana una doctora?; pues eso fuiste conmigo las noches que estuve enfermo y te levantaste a atenderme y a cuidarme.

-¿Te imaginas lo que gana una lavandera, una cocinera, una planchadora, una costurera? pues, todo eso fuiste conmigo cada vez que atendiste esta casa y a mí.

-¿Te imaginas lo que gana una maestra? pues, eso fuiste conmigo cada vez que me enseñaste cosas que yo no sabía o entendía.

-¿Te imaginas lo que gana una vendedora? pues, eso fuiste conmigo cada vez que me ayudaste a vender mis frutas y verduras.

-¿Te imaginas lo que gana una cantante? pues, eso fuiste cada vez que me cantaste al oído alguna canción que a mí me gustaba.

-¿Y te imaginas lo que gana una abogada? pues eso fuiste vos cada vez que me defendiste delante de los hombres las veces que hablaron calumnias de mí.
-¿Te imaginás lo que gana un vientre de
alquiler? pues, eso fuiste tú, un bendito vientre cada vez que me regalaste los hijos que hoy tenemos y nos ayudan.

-¿Te imaginas lo que gana una niñera? pues, eso fuiste cada vez que cuidaste a mis hijos… Y lo sigues siendo ahora que continúas cuidando de mí, como si yo fuese un niño… Con el mismo amor que siempre me cuidaste, me bañas, me cambias de ropa y peinas mis canas…

¡Gracias, Augusta!, por haber trabajado para mí tantos años sin haberme cobrado un solo peso, y gracias por haberlo hecho por amor; porque todo LO QUE TE DEBO, NO PUEDO PAGARLO.

Viaje Maldito

La travesía había sido larga, tras escalar montañas escarpadas y cruzar bosques tenebrosos en las noches más oscuras, con tan solo una pequeña lámpara de aceite en sus manos, finalmente llegó a aquella cabaña que parecía estar ubicada en los confines del mundo.

Su puerta se abrió y en el interior se encontraba una anciana, con ropas harapientas y el cabello bastante desarrapado, un olor muy particular emanaba de allí dentro, pero se armó de valor y cruzó el portal.

Sentada en una silla de madera junto a una pequeña mesa, la anciana le Indicó con su mano izquierda que se sentara a su lado, mientras quitaba la manta delicadamente de una bola de cristal.


—sé a que has venido, confirmó la anciana. Quieres saber el porqué de tus desgracias de vida. Y te lo diré.


Tu nombre esconde una maldición, es por eso que estas como muerta en vida, tu alma abandonado tu cuerpo cada noche y vaga por los confines del limbo en busca de algo que ha perdido en vidas anteriores, no eres solo tú, es tu alma gemela quien está desaparecida, para poder romper Con está maldición debes hacer la más grande de las búsquedas, no sólo tu alma, mientras duermes, sino también tu cuerpo mientras estas despierta… Si la travesía que has vivido hasta hoy te ha parecido difícil, la que viene lo será aún más… Aquí comenzará tu viaje maldito

El murmullo de los árboles

Recién leí un artículo de prensa, donde decía que los árboles tenían un lenguaje propio, que siempre están en comunicación y me inspiró este pequeño relato

En medio del vasto bosque, se escucha un suave murmullo.

A menudo, es imperceptible para el oído humano, pero una importante conversación tiene lugar entre los árboles del bosque.

El viento parece susurrar secretos a los imponentes abetos, y las hojas susurran en respuesta.

El crujido de las ramas antiguas se puede oír mientras se balancean suavemente en la brisa.

Es un lenguaje diferente a cualquier otro, uno que sólo los árboles y las criaturas del bosque entienden.

La conversación continúa hasta altas horas de la noche, y aquellos que escuchan atentamente pueden oír a los árboles compartir su sabiduría y secretos, discutiendo las maneras en que pueden trabajar juntos para mantener el bosque próspero.

Es una vista maravillosa de contemplar, y aquellos que tienen la suerte de presenciar este intercambio de conocimiento nunca lo olvidarán.

Abre la puerta

Ha pasado mucho tiempo desde que ya no estás.
Sigo mirando tus fotografías para no olvidar tu rostro.
Aún tengo tu número en mi celular,
a veces llamo
con la esperanza de que contestes diciendo que todo es una mentira,
que no eras tú en el ataúd ese día.
Aún guardo aquella grabación
para no olvidar tu voz,
cuando te extraño mucho la escucho
y empiezo a llorar.
He soñado contigo un par de veces, siempre el mismo sueño;
yo sentada en el parque, llorando sin consuelo,
y allí apareces tú como un espejismo,
me dices que todo estará bien,
que te deje ir…
¿Pero como dejarte ir, si tu recuerdo es lo único que me mantiene viva?
Te marchaste sin decirme adiós, dejándome sola en este mundo lleno de misterios.

Por ti mis ojos no han parado de llorar, quise visitarte esta semana,
pero me detuvieron cuando estaba a punto de abrir la puerta a tu mundo;
Mamá teme que vuelva a intentarlo, pero yo sólo quiero estar a tu lado.
Para abrazarte una vez más, o al menos para que me digas adiós…

Esta mañana me llevaron al psiquiatra, he empezado a verte no sólo en mis sueños;

sé que eres tú, ellos quieren que te vayas, pero yo quiero que estés cada vez más.

Estoy tocando la puerta nuevamente.

Por favor… Abre la puerta antes de que ellos me encuentren.

Equinoccio

A puertas del equinoccio

que es cuando el sol se ubica exactamente sobre el Ecuador, lo que significa que la noche iguala al día, hecho que ocurre solo dos veces al año. Te venimos a decir que la palabra equinoccio tiene referencia en el latín como aequinoctium, sobre la unión de: aequus, interpretado como igual, y noctis, señalando la noche (también se contempla en la forma latina nox), significando ‘igual noche’.

Junto con los dos solsticios anuales, marcan el cambio de estaciones. En cuanto a la palabra solsticio, también proviene del latín, concretamente del vocablo solstitium que quiere decir ‘sol quieto’.

Los equinoccios y los solsticios son los grandes hitos en el movimiento del Sol en relación a la Tierra. Ya que la mayoría de las antiguas religiones fueron en algún momento cultos solares, alrededor de estas fechas se congregan una gran cantidad de fiestas religiosas, ricas en una enorme cantidad de símbolos.

Los equinoccios marcan el equilibrio

Este día se cancela por un instante la dualidad, sólo para proseguir el eterno juego polar del ocultamiento y la revelación. El equinoccio de primavera marca el inicio del nuevo año astrológico, la renovación de la vitalidad, en la gran iniciativa de Aries (regido por Marte, el planeta de la acción y el coraje). El equinoccio de otoño es el heraldo de la muerte y del recogimiento. El signo del cual el Sol sale para entrar en Libra justo en el equinoccio es Virgo, la Virgen, la arquetípica diosa de la Tierra comúnmente identificada con Isis y Ceres, y que marca el momento de atesorar los granos y prepararse para el invierno, la muerte y el viaje al inframundo. Podemos pensar en los solsticios y los equinoccios como los eventos nodales en la vida del Sol: su nacimiento, crecimiento, esplendor y muerte.

Por esto es un día especial, hermoso, dónde los vientos solares transportan energía renovadora, la energía terrestre sube al máximo y así nuestra energia. El equinoccio es un día de equilibrio dónde sea que te encuentres tendrás 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad, si tu año no comenzó de la mejor manera, el equinoccio marca un nuevo comienzo que podemos ver cómo una nueva oportunidad. Que tengan un feliz equinoccio!

Tres citas con CarterBeth O’Leary

Vaya Beth O’Leary, no esperaba este libro de ti, y mira que lo digo en el buen sentido.

Decidí leer este libro primero por su autora (los libros de Beth siempre me han gustado), y en segundo porque el título y la portada me gustaron mucho. Pensé que sería una comedia romántica más pero no, esta historia tiene una estructura diferente.

Si se fijan, no les traje la sinopsis porque creo que es mejor ir descubriendo el libro mientras se lee.

El inicio del libro no es nada del otro mundo. Tres mujeres han sido plantadas el 14 de febrero, una por su amigo (Jane), otra por su ligue (Siobhan) y la última por su novio (Miranda). Pero a partir de un comienzo tan simple la autora desarrolla una historia muy bonita.

Este libro va de menos a más. De verdad que la primera mitad es muy normalita (no quiero que vayan al libro con las expectativas por los cielos) pero la segunda, yo por lo menos no me la esperaba, ha sido una avalancha de emociones, los personajes están muy bien caracterizados, sobre todo los femeninos, porque cada chica tiene sus particularidades que hacen a la historia mucho más rica.

Si se fijan, estoy siendo muy vaga a la hora de hablar de la segunda mitad del libro pero es que no quiero adelantarles nada por error. Porque merece la pena leerla sin esperar nada.

Y bueno, no ha sido un mega libro pero entretiene y se disfruta mucho, así que se lee muy rápido. Lo recomiendo y por favor léanlo completo, NO TODO ES LO QUE PARECE

La Luna (por Manuela Sánchez)


Hace muchos siglos, cuando la Tierra todavía estaba en su juventud, la Luna era una diosa que reinaba sobre las estrellas del firmamento. Su luz plateada iluminaba la oscuridad de la noche y su belleza era inigualable.

Pero la Luna estaba triste. A pesar de su majestuosidad, no tenía a nadie con quien compartir su soledad y sus pensamientos. Por eso, decidió bajar a la Tierra en busca de alguien que pudiera hacerle compañía.

Por muchos meses, la Luna caminó por los bosques y valles de la Tierra, hasta que un día encontró a un joven pastor que cuidaba sus ovejas en las laderas de un monte. El joven se llamaba Juan y, aunque no era el hombre más guapo del mundo, la Luna se enamoró de él al instante.

Cada noche, la Luna bajaba a la Tierra para ver al joven y juntos pasaban horas conversando en silencio, bajo el cielo estrellado.

Pero pronto, la gente de la aldea comenzó a notar la presencia de la Luna en las noches y empezaron a temer que fuera un demonio.

Así que hicieron un plan para capturarla y encerrarla en una jaula, para que nunca más pudiera bajar a la Tierra.

Una noche, el joven Juan se dio cuenta del plan y decidió sacrificar su vida por la Luna. Construyó una escalera gigante, que llegaba hasta el cielo, y pidió a la Luna que subiera por ella.

La Luna, al ver la escalera, subió por ella sin pensarlo dos veces y cuando estuvo a salvo en el cielo, desató una gran tormenta que azotó la aldea. Los aldeanos, asustados, le pidieron perdón y prometieron no molestarla más.

Desde entonces, la Luna brilla en el cielo nocturno cada noche, con la certeza de que tiene un amigo fiel en el joven pastor, y de que su amor es eterno.

No caer en la cuenta de que, en el relato, lo que no suma, resta.

En cuanto al lenguaje, deberías huir de las repeticiones y del abuso de sinónimos. También tienes que dejar a un lado las descripciones excesivas o grandilocuentes cuando no tengan cabida. En cuanto al contenido, suprime aquellas partes que no aportan nada en absoluto a la historia, como el relleno porque sí o la información que no lleva a ninguna parte.

Por ejemplo, un personaje se come un yogurt cuando llega a casa. Salvo que el libro verse sobre un gourmet o algún adicto a los yogures al que le produzca verdadero placer la degustación de los mismos, ¿sería necesario describir paso por paso cómo abre la nevera, saca el yogurt, le quita la tapa, hunde la cuchara en él y se lo come? Las elipsis se han inventado para algo más que jugar con el suspense. Omitamos cualquier dato irrelevante que no sume nada a nuestra historia. Los libros son un medio infinito, no hay límite de papel o de páginas en Word. No obstante, esto no significa que tengas que incluir absolutamente todo lo que te pasa por la mente.

Salvamento (del libro Troke de Lediher Armas)

En el año 1639 el feudalismo se tornaba firme y duradero. Pozo III se soldaba en el trono y el gobierno como el mar a la orilla. Sus padres fueron simples campesinos que trabajaban de sol a sol para poder subsistir.
Al morir estos, fue acogido en casa de sus vecinos. Tenía solamente catorce años cuando la tragedia lo obligó a abandonar los estudios. Tuvo que ubicar el trabajo por delante de su juventud. Inevitablemente el árbol comenzaría a regarse con sudor y sacrificio.
Por más que se esforzó, no pudo encaminarse en otro oficio. Quiso trabajar el barro, pero la torpeza de sus músculos
lo descalificó antes de acomodarse y tanto la pintura como la escultura se tornaron aceite en su vida hecha de agua. La
albañilería le resultó impropia, al extremo de casi matar a una familia al desplomarse la única casucha que fue capaz
de construir.
Las autoridades le propusieron adiestrarse como verdugo cuando estaba harto de andar. Oferta que no pudo rechazar
porque el pago era sumamente bueno. Tras largos meses de practicar con cerdos y gatos muertos aprendió a la perfección cómo desprender de cuajo la cabeza del cuerpo. Así transcurría el tiempo y algún día se iniciaría con un ser humano.
Llegada la fecha se encaminó al patíbulo con la frente en alto. Lo tenía todo bajo control. Solo que la víctima llevaba la cabeza más elevada. El condenado carecía de miedo y caminaba con paso firme y decidido.
Después de ser debidamente amarrado de piernas y brazos, pidió que le sujetaran la cabeza. Lo que se cumplió apretando bien una especie de presilla.
Miró a los presentes y vio que se hallaba un grupo significativo de personas que pedían a gritos que se iniciara la ejecución. Tomó con ambas manos la pesada y filosa hacha y le asestó un sólido golpe mientras cerraba los ojos. La cabeza fue a parar a sus pies y se convirtió en la primera imagen que grabó tras subir los parpados. Aquella cabeza inerte lo miraba de frente. Era una situación difícil de manejar. Años más tarde fue despedido al descubrirse que después de cada ejecución, acudía a la iglesia a confesarse

Cadáver exquisitoAutora Agustina María Bazterrica

La súbita aparición de un virus letal que ataca a los animales modifica de manera irreversible el mundo: desde las fieras hasta las mascotas deben ser sistemáticamente sacrificadas, y su carne ya no puede ser consumida. Los gobiernos enfrentan la situación con una decisión drástica: legalizando la cría, reproducción, matanza y procesamiento de carne humana. El canibalismo es ley y la sociedad ha quedado dividida en dos grupos: los que comen y los que son comidos. Marcos Tejo, encargado general del frigorífico Krieg, separado de su esposa y a cargo de su padre, es un oscuro burócrata. El día en que recibe como regalo una mujer criada para el consumo, las tentaciones lo transforman en una conciencia peligrosa de pliegues truculentos que lo llevará a transgredir las nuevas normas hasta límites que la sociedad desconoce. ¿Qué resto de humanidad cabe cuando los muertos son cremados para evitar su consumo? ¿Quién es el otro si, de verdad, somos lo que comemos?

Cómo curiosidad, el otro día estaba participando en un debate sobre este libro, y al parecer muchos consideran que este libro es la perfecta razón por la que todos deberíamos hacernos veganos, ¿qué opinan de eso?

En tu caminar

Y cuando el dolor se apodera de tí, ¿que puedes hacer?
Cuando la incertidumbre te invade, cuando han pasado las horas y no hay respuesta, cuando sientes que poco a poco el corazón late más rápido y piensas que en cualquier momento se va a detener, así, de improviso.
El alma se pone en vilo, la vida se va escapando como agua en las manos, el tiempo va reclamando lo que es suyo y tu, te pierdes en la nada, en un vacío inexplicable. En sonrisas robadas, en lágrimas derramadas, en besos volados que te acompañaban desde la niñez, en pensamientos confusos que al final buscan tener sentido, y que a su vez quieren poblar la mente entera y girar y girar hasta enmarañar la existencia, que somos? Que buscamos?
Una despedida que queda entre lágrimas, con una promesa de volver a vernos en algún momento, no se sabe bien cuando, y que quizá sea una promesa gana, una mentira que nos decimos a en alta voces para no dejar hablar más a los pensamientos, que si dicen la verdad, que esa despedida quizá sea eterna.
Nos veremos, si, desde la distancia, de lado a lado del río, ese grande, que con la separación se ve más grande y se siente como un tsunami imposible de sobrevivir.
Esta seco ahora en la vera no hay agua y se puede caminar, viendo el lugar más propicio para cruzar, en busca de que? Para lograr que? Pues eso, para lograrlo todo, buscandolo todo y al final encontrándolo tal como lo imaginamos, un futuro hermoso, una Luna llena en las noches libres, un suspiro cargado de recuerdos pero respirando otro aire, un aire lleno de sueños, de promesas, de libertad, la tan anhelada libertad, caminar por calles pobladas por donde caminar con pasos firmes, conocer y disfrutar de poder vivir sin miedo, sin miedo a dejar la vida en la acera, confiado de que cada paso es el correcto y darlos con seguridad. Dormir con la seguridad de que todo estará bien y nada malo sucederá esta noche
Me quedé aquí, pero parte de mi corazón está allá, en tu caminar,

Querer demostrar tu valía y ambición diciendo demasiadas cosas

Existe una tendencia poco sana por la cual creemos que un lenguaje rimbombante es sinónimo de grandeza intelectual y conocimiento, mientras que un lenguaje más llano denota falta de sesos o de ideas. Obviamente, esta conjetura es errónea. Sonará absurdo, dado que los libros se componen de palabras, pero hay tantas y tantas obras que no son nada más que palabras… Es decir, historias huecas, diálogos insulsos, palabras colocadas en orden sin más significado que el que aparece en la RAE.

Piensa en la frase: “Era tan guapa y bella… Más hermosa que cualquier cara bonita de revista”. ¿Te parece una muestra de buena escritura o de falta de ideas? Hasta Word sabe colocar sinónimos, ¿deberíamos darle el Nobel de Literatura? Este es solo un pequeño ejemplo de toda la palabrería insignificante que a veces colocamos pensando que lo hacemos bien. Si tu protagonista fuera un adolescente problemático de este siglo, ¿tendría sentido que hablara en castellano antiguo? No solo debes evitar un lenguaje innecesario o que no controlas, sino que tienes que usarlo con coherencia y sentido.

Historias inconclusas

Las luces brillaban en lo alto de la montaña y muchos de los que desde el pueblo observaban se preguntaban de que se trataba aquello, ¿seria algún tipo de manifestación? Los aldeanos no podían entender, pero ella, que desde pequeña lo había visto, sabía muy bien de que se trataba, eran ellos, que finalmente habían llegado en grandes cantidades, el momento había llegado, la liberación estaba cerca. Ciento cuarenta y cuatro mil eran los elegidos, los que para aquel momento estaba despiertos, en otras oportunidades ella había intentado explicar a muchos de que se trataba verdaderamente la vida, y tantas veces la habían Tratado como si estaba desquiciada, y tantas veces incluso ella misma había pensado que esa era una posibilidad…
Todo se había dado desde el principio para que fuese así…
Su madre la había abandonado de pequeña, su padre falleció tiempo después, cada día en la escuela, se sentaba en una esquina, en silencio, dejando que su imaginación volara y la llevará a mundos lejanos, hombres de rubias cabelleras, ojos azules profundos que expresaban millones de cosas y a la vez nada, se le acercaban acariciando su cabecita le decían, sin palabras, que todo estaría bien, al volver en sí, los niños del Colegio la miraban con cuestionamiento

SiegaAutor Neal Shusterman

Antes, las personas morían por causas naturales. Existían asesinos invisibles llamados enfermedades, el envejecimiento era irreversible y se producían accidentes de los que no se podía regresar. Ahora, todo eso ha quedado atrás y sólo perdura una verdad muy simple: la gente tiene que morir. Y esa es la tarea de los segadores. Porque en un futuro donde la humanidad controla la muerte, ¿quién decide cuándo y cómo sembrarla? Citra y Rowan acaban de ser seleccionados como aprendices de segadores. ¿Su objetivo? Superar las pruebas de su mentor, sean las que sean. Aunque en el proceso renuncien a todo lo que les hace humanos.

De todas las de la lista, esta saga es sin duda la distopía más compleja. El mundo creado por el autor, estaba también detallado, era un engranaje perfecto, y la manera en la que desarrolló la historia fue más perfecta aún.

Aquí se nos plantean muchas cuestiones existenciales, como son la muerte, la inmortalidad y el sentido de la vida de cada uno de nosotros como seres humanos.

El primer libro es bastante introductorio aunque sigue siendo muy bueno, pero el segundo y el tercero😳 tienen excelentes giros de trama y son muy adictivos, además de que el final de la saga es sumamente interesante. Vayan a leerlo xd😝

Color (por Anastacia López Navarro)


Aquel domingo, Lanu, se cayó de una escalera, mientras terminaba un mural que le había pedido la máxima autoridad de la región. La caída aparatosa le produjo un fuerte hematoma en la cabeza al golpearla con el borde del capitel de una columna. Dos días después había vuelto a terminar su trabajo y notó una especie de sensación borrosa en la vista a la que no prestó atención.
Desde hacía mucho tiempo su voz se había perdido entre los pasadizos de su mente, la escuchaba fuerte y clara ahí adentro, pero no podía pronunciar palabra alguna. Había sufrido una enorme pérdida y decidió no volver a hablar.
Al salir del recinto, mientras se dirigía a su taller, notó que todo a su alrededor se tornaba gris, su mirada era como un rayo devastador y el mundo se decoloraba a su paso.
Se detuvo en la esquina y vio como el carmín del semáforo se volvía blanco y negro y así los árboles eran abandonados por la clorofila, los autos desteñidos y la piel de los transeúntes se hacía incolora.
Sentía como su vista, disminuida por una acromatopsia repentina causada por el traumatismo que afectó su corteza cerebral, iba decolorando las calles, los edificios y la ciudad que parecía un lugar distópico e inerte,
El fuerte ruido de una bocina lo sacó de aquel paroxismo y buscó inmediatamente una cabina telefónica para llamar a alguien que pudiera venir a socorrerlo, pero recordó su voto de silencio y observó que la monocromía de los espacios estaba tan saturada que apenas podía diferenciar un objeto de otro.
El miedo se fue apoderando de él y sintió como su cuerpo temblaba por dentro, le costaba respirar y por más que lo intentaba no lograba articular ningún sonido.
Llegó a la plaza del centro y se sentó en aquellos bancos que al contacto con su cuerpo se volvieron piezas de metal pesado y negro, los girasoles de la jardinera le dieron la espalda y aun así se tornaron grises mientras sus pétalos se recogían intentando guardar algo de luz.
La angustia de Lanu crecía, a medida que se internaba en un mundo de contrastes, una gama lúgubre y sombría que lo llevaban rumbo a la noche oscura del alma.
Su voz chocaba en el laberinto de su mente y por más que invocaba las palabras que nombraban los colores, ninguna salía de aquel encierro iridiscente que las mantenía atrapadas en la ausencia parcial de la luz y el sonido articulado.
De pronto, recordó aquella habitación en la que había vivido durante años mientras pintaba cuadros en su temprana adultez. Aquel que una noche abandonó y decidió olvidar cuando su única y verdadera musa lo había dejado por un marino que se la llevó en un barco que naufragó en altamar, dos días después de que él hubiera terminado aquella pintura sobre un tifón en mar abierto.
Conocía aquel lugar como la palma de su mano, así que al tomar el pomo y girarlo vio como sus manos se volvieron gris cenizo e instintivamente, antes de entrar, cerró los ojos para no arruinar el único espacio con vida que le quedaba.
Fue tocando sus paredes, una a una, mientras inhalaba aquel olor a óleo y acuarela que impregnaban aún el cuarto. El olfato lo conectó con sus recuerdos más intrínsecos y a su memoria volvían las imágenes que cobraron vida en aquel recinto.
Ahí sus caballetes, cubiertos por sabanas empolvadas, las paletas limpias y los pinceles alineados, esperaban algún imperativo, algún mandato sagrado que los sacara de aquel estado inanimado en el que los habían sumido, junto a todo lo que ocupaba esa habitación detenida en el tiempo.
Sus labios intentaban pronunciar lo que sus ojos no podían ver y en una suerte de vórtice de tiempo, tropezó con un lienzo que aguardaba en una esquina, también estaba cubierto y perdido en la memoria, tras un olvido deliberado y selectivo.
Las manos incoloras y tristes deslizaron la tela y con la yema de los dedos delineó los trazos y pinceladas que habían dado vida a aquella obra. De pronto el frío azul de sus ojos y el rojo intenso de sus labios detuvieron el recorrido y como quien vuelve de un coma inducido pronunció cada color que iba tropezando en el lienzo.
Su dicción era la de un hombre redimido y sanado, que había perdonado y se había perdonado a sí mismo. Abrió los ojos y una lágrima cayó sobre la mica de su reloj mientras un rayo de luz la atravesó como a un prisma y al asomarse a la ventana vio desplegarse un arcoíris que recorrió todas las calles que había caminado desplazando todo el gris a su paso.
Recordó aquella frase de Orhan Pamuk “ El color es el tacto de los ojos, la música de los sordos, una palabra en la oscuridad”.

Evita el estrés

Cuando nos exigimos demasiado, bloqueamos nuestra mente sin darnos cuenta. Lo único que conseguimos es poner un filtro delante de nuestros ojos que hará que percibamos cualquier cosa que redactemos como basurilla. Sí, empezarás a pensar que todas las situaciones de la historia son típicas, que los diálogos no tienen nada de especial, que tu vocabulario no está a la altura de un erudito… Ya sabes, chorradas con las que muchas veces nos torturamos de manera innecesaria y que nos hacen perder un tiempo valiosísimo. Ponte a escribir tranquilamente y reposa. Después ya habrá tiempo de corregir.

Seguramente, habrá escritores rebosantes de ego que se piensen que todo lo que hacen es susceptible de romper las listas de ventas. Puede que, incluso, les dé igual hacerlo bien o fabricar una bazofia, ya que contar con el respaldo de una gran editorial es lo único que necesitan para llevarse unos cuantos billetes. Eso no es literatura. Un buen escritor es aquel que transmite su pasión en cada página y hace que el lector sienta lo mismo, algo que solo se consigue liberándonos y dejando los prejuicios a un lado, sobre todo, los que tenemos hacia nosotros mismos

The PowerAutora Naomi Alderman

Una niña en la América profunda escapa de un padre maltratador. Un chico en Nigeria filma a una mujer que está siendo atacada en un supermercado. La hija de un criminal del este de Londres ve cómo su madre es asesinada. Una senadora en Nueva Inglaterra se esfuerza por proteger a su hija. Cuatro personajes que sufren las tensiones construidas a través de siglos de desequilibrio y amenaza están dispuestos a llegar lejos en su determinación por establecer un nuevo orden mundial. Cuatro chicas que descubren que poseen un don: el de la electricidad. Un nuevo poder, extraordinario y devastador, ha llegado y cambiará el mundo para siempre.

En estos tiempos, siento que este libro es de carácter obligatorio.

Interesante, super interesante esta…distopía??!? Porque en sí no estoy segura de que sea una.

Un mundo donde las tornas han cambiado y las mujeres tienen el poder literal y metafóricamente. Que trama más imaginativa ha planteado la autora. Sobre todo, porque debemos admitir, que al menos una vez en la vida se nos ha pasado por la mente, que después de siglos de patriarcado, le debe tocar el turno al matriarcado. Pero…

Aquí se nos enseña que ninguno de los extremos termina siendo bueno. Es un libro que va de menos a más, y a medida que pasan las páginas se va haciendo cada vez más complicado a medida que las mujeres se hacen con cada vez más poder. El hecho de que cada capítulo es narrado por un personaje distinto me ha parecido muy acertado, porque podemos analizar la situación desde distintas aristas. Curiosos personajes los de este libro. Aquí no hay héroes ni heroínas, la mayoría hacen cosas bastante cuestionables y solo actúan movidos por sus egos y ambiciones.

Interesante la manera en la que se entrelazan los temas de poder, corrupción y religión. Vemos cómo las mujeres al saber que pueden crear electricidad con las manos al inicio solo usan este descubrimiento para defenderse de los abusos de los hombres, luego empiezan a buscar venganza y las féminas que toda la vida fueron maltratadas empiezan a acabar con sus abusadores, y cuando ya eso no fue suficiente, se unen en una cruzada cargada de odio contra el sexo masculino y comienzan a discriminarlos, a maltratarlos, a violarlos y en una cacería enloquecida, inician una matanza de hombres que me hizo estremecer de lo gráficas que eran algunas escenas. Y en todo esto, la nueva religión (la de la Santa Madre) juega un papel fundamental, dejando al descubierto lo volubles que son las masas, y como en «nombre de la religión y la justicia» se cometían las peores atrocidades.

«…El tema es: ¿cuántos hombres necesitamos en realidad? Pensadlo bien, dicen. Los hombres son peligrosos. Cometen la mayoría de los crímenes. Son menos inteligentes, menos diligentes, menos trabajadores, tienen el cerebro en los músculos y el pito. Son más propensos a contraer enfermedades y una sanguijuela para los recursos del país. Por supuesto, los necesitamos para tener niños, pero ¿cuántos hacen falta para eso? No tantos como mujeres…»

Que manera de reflexionar, de cuestionarme cosas sobre lo que es ser el sexo débil, sobre el surgimiento y auge de las religiones, de la igualdad de género, de la corrupción, del poder, de cómo la víctima puede pasar a ser el maltratador a gran velocidad. Recomiendo mucho este libro, invita al lector a analizar, a pensar, a hacerse preguntas.

Esto no ha sido de cinco estrellas simplemente porque la autora no lo ha explotado lo suficiente. Le faltó más tensión, más elaboración de la trama, pero sobre todo el faltó explotar ese mundo donde las mujeres habían iniciado una lucha contra los hombres épica. Yo quería ver todas las caras de la moneda y de verdad creo que daba para muchísimo más. Aunque entiendo la intención de las cartas al final del libro, me cortaron un poco la lectura y a pesar de que no arruinan como tal el final, lo deslucen un poco.

Poemas random

Ahora que a mi lado no estás
Me he dado cuenta lo mucho que me haces falta….
Sin ti mi vida es un desastre
Y no consigo olvidarte ..
Cómo le hago para no amarte
Sí de mi corazón no puedo arrancarte….
Y mi alma se niega a soltarte
Dime cómo hacerle
Para ya no quererte
Dime cómo le hiciste tú
Para ya no quererme….❤️✨🌹

Lidia 🌹✨🌹

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