Esta mañana revisaba el correo y me conseguí con este post maravilloso y creativo de mi colega escritor Ígor Collazos, los invito a visitar su cuenta en medium y a imaginar cómo se siente esa última hoja de la resma.
Aquí les comparto una breve introducción para que se enganche y visiten su página para continuar leyendo.
¿Qué siente la última hoja de papel de la resma cuando ve que una y otra vez, cuando ya se acerca su turno de ser escrita, el hombre se acerca al escritorio, abre una gaveta, destapa un paquete y pone sobre ella un nuevo bloque de hojas, postergándola?
Con una colección de diecisiete corazones de príncipes en su haber, Lira es una sirena venerada en todos los confines del reino submarino. Pero un desliz provoca que su madre, la Reina del Mar, transforme a Lira en lo que más aborrece: un ser humano. Privada de su voz, Lira dispondrá hasta el solsticio de invierno para entregar el corazón del Príncipe Elian a la Reina del Mar o permanecer como humana para siempre. A pesar de ser el heredero del reino más poderoso de la Tierra, para el Príncipe Elian el océano es su verdadero hogar; y dar caza a las sirenas, su misión en la vida. Cuando rescata a una mujer a punto de morir ahogada, sabe que es más de lo que aparenta, pero ella promete ayudarlo a encontrar la clave para destruir a todas las sirenas para siempre.
Quién me diría que tantos años después viviría nuevamente la misma historia. Esta vez con protagonistas diferentes. Tan antagónicos, pero al final de sus propias historias, ambos exactamente iguales. Quién me diría que un corazón destrozado podría volver a romperse. Que las astillas podrían hacerse mil veces más pequeñas. Que los pedazos se pueden encajar mucho más profundo. Quién me diría que las personas no son lo que aparentan. Que nadie podrá quererte jamás como deberías hacerlo tú misma. Que el dolor está más allá de ti y de un aparente nosotros que no es más que una falsa inventada por una imaginación carente de cariño. Quién me diría que después de tantas vueltas terminaría donde mismo.
La noche era oscura y la única luz que se reflejaba en la habitación venía de una diminuta vela. La pluma descansaba sobre el viejo sobre de papel amarillento mientras la melena de la joven escritora caía sobre sus páginas en un vaivén rítmico.
Tras recordar sucesos pasados, comenzó a escribir sobre un misterioso personaje que habitaba en la oscuridad, cuya pluma era el arma que le permitía conjurar las peores pesadillas de sus víctimas. La melena de la protagonista se erizó al imaginar su presencia y juró que nunca más volvería a escribir sobre temas tan oscuros.
Pero antes de que pudiera terminar, un escalofrío recorrió su cuerpo y pudo sentir que alguien o algo estaba detrás de ella. Al darse vuelta, descubrió con horror que la figura del personaje que había creado estaba justo detrás de ella, la miraba fijamente y su pluma relucía en la oscuridad.
Mi corazón sin duda alguna late siempre Es su función de vida hasta que llegue la muerte A veces ni me doy cuenta de que está ahí Silente y generoso esforzándose por mí
Pero lo que realmente hace la diferencia Es todo aquello que cambia su ritmo y su frecuencia La música es sin duda mi principal contrincante se me cuela, me gobierna sin piedad, no me da chance Un atardecer o un amanecer, vibrantes
Todo lo que significa Andrea Poder ir a ver a mi madre Mis sobrinos, mis amigos Todo eso me acelera
Hacer regalos y la magia de entregarlos Recibir un detalle inesperado Las palabras desafiantes, las persuasivas, las amables Los logros de mis alumnos, sus retos, sus combates
Creer en alguien y ver como lo va logrando Saber que cuenta conmigo sin dudarlo Que cuando me dice te quiero Es porque así está pasando
Esperarte, Verte llegar y que me sonrías Tener tanto que decir y callarlo Desconocer lo que pudiera estar pasando El misterio de la muerte El milagro de la vida
El 1ro de septiembre tuvimos en Caracas una actividad con mi libro «letras de medianoche» Con el club de lectura de autores venezolanos, entre los asistentes comentaban que una de las cosas que les gustaba de mi libro eran las descripciones, porque eran justas, solo las necesarias para lograr imaginar exactamente lo que necesitaban los lectores, esto es un punto importante a tomar en cuenta a la hora de escribir.
Existe una tendencia poco sana por la cual creemos que un lenguaje rimbombante es sinónimo de grandeza intelectual y conocimiento, mientras que un lenguaje más llano denota falta de sesos o de ideas. Obviamente, esta conjetura es errónea. Sonará absurdo, dado que los libros se componen de palabras, pero hay tantas y tantas obras que no son nada más que palabras… Es decir, historias huecas, diálogos insulsos, palabras colocadas en orden sin más significado que el que aparece en la RAE.
Piensa en la frase: “Era tan guapa y bella… Más hermosa que cualquier cara bonita de revista”. ¿Te parece una muestra de buena escritura o de falta de ideas? Hasta Word sabe colocar sinónimos, ¿deberíamos darle el Nobel de Literatura? Este es solo un pequeño ejemplo de toda la palabrería insignificante que a veces colocamos pensando que lo hacemos bien. Si tu protagonista fuera un adolescente problemático de este siglo, ¿tendría sentido que hablara en castellano antiguo? No solo debes evitar un lenguaje innecesario o que no controlas, sino que tienes que usarlo con coherencia y sentido.
Desde que su mejor amiga, Anna, se ahogo, Evie ha sido marginada en su pequeño pueblo de pescadores. Una anormal. Una maldición. Una bruja. Una chica con un extraño parecido con Anna aparece en la costa y, aunque ella lo niega, Evie está convencida de que su mejor amiga sobrevivió y que su propia magia no era tan ineficaz después de todo. Cuando las chicas captan los ojos y los corazones de dos encantadores principes, Evie cree que por fin podría tener su «felices para siempre. Pero su nueva amiga tiene sus propios secretos. No puede quedarse en Havnestad, o mantenerse en dos piernas, a menos que Evie encuentre una manera de ayudarla. Ahora, Evie hará cualquier cosa para salvar la humanidad de su amiga y el corazón de su principe, aprovechando el poder de su magia, su oceano y su amor, hasta que descubra, demasiado tarde, a lo que en realidad ha renunciado.
La mañana despunta entre naranjas y rosas Vuelvo a escuchar las aves, y los ríos Y hasta las hojas agitadas por el viento
Hay un silencio inquieto queriendo volverse sonido Y el cálido aroma del pan Lo impregna todo
Las frutas duplican su sabor Mientras chorrean por mi mentón El suelo renovado y fértil llama a mi puerta
El mar arrolla la arena Que queda abrazada en espuma Los peces brillan y quieren volar ¡Están respirando!
Se escucha una marcha firme y generosa es el regreso de las especies que encuentran el camino a casa sin brújula, ni bitácora, sin fronteras
Las flores giran sobre sus tallos, despertando Y el aroma es el lazarillo invisible Que guía a abejas y mariposas Los arboles extienden sus copas Sentados en los bancos de sus parques
La naturaleza deshace las maletas, Saca una bolsa llena de semillas Que esparce para llenar de abrazos a su amado Sobreviviente y renovado, planeta
A lo lejos, donde termina la distancia, Donde el cielo y el mar se tocan el reino de la indiferencia y el olvido su torso dobla Percatándose de que entre el asfalto y el ruido un retoño se abrió paso, no todo se había perdido
De rodillas, el hombre, notablemente vencido Con los brazos abiertos inclina su cabeza
Y una lluvia de estrellas bautiza A quien desde el alma redimido Renace de sus cenizas sin pecado concebido
#SerUnEscritor El azar como fuente de inspiración facilita la creación de ideas que no suelen dispararse en nuestro cerebro empleando la lógica. La combinación de elementos siempre fomenta la creatividad, sin embargo, generar relaciones entre conceptos muy alejados requiere más trabajo creativo. Cuando tenemos que mezclar dos conceptos tomados al azar, no existen limitaciones. El binomio fantástico es la técnica creativa que parte de esta premisa. Al igual que las relaciones lógicas, incluye un amplio abanico de posibilidades, pero permite obtener muchos resultados distintos a partir de los mismos conceptos. Juega a mezclar personajes, lugares y épocas diferentes aplicando una combinación al azar. Si no reprimes al niño que llevas dentro, incubarás creaciones insólitas.
Llena de toda la acción, emoción y escritura lírica que atrajo a los lectores a Sky in the Deep, la autora más vendida del New York Times, Adrienne Young, regresa con Fable, el primer libro de esta nueva y cautivadora duología.
Bienvenidos a un mundo que se vuelve peligroso por el mar y por quienes desean sacar provecho de él. Donde una joven debe encontrar su lugar y su familia mientras intenta sobrevivir en un mundo construido para hombres.
Como hija del comerciante más poderoso de Narrows, el mar es el único hogar que Fable, de diecisiete años, ha conocido.
Han pasado cuatro años desde la noche en que vio a su madre ahogarse durante una tormenta implacable. Al día siguiente su padre la abandonó en una isla legendaria llena de ladrones y poca comida.
Para sobrevivir, debe mantenerse reservada, aprender a no confiar en nadie y confiar en las habilidades únicas que le enseñó su madre. Lo único que la mantiene viva es el objetivo de salir de la isla, encontrar a su padre y exigir el lugar que le corresponde junto a él y su tripulación. Para hacerlo, Fable solicita la ayuda de un joven comerciante llamado West para sacarla de la isla y cruzar el Narrows hasta llegar a su padre.
Pero las rivalidades de su padre y los peligros de su empresa comercial no han hecho más que multiplicarse desde la última vez que lo vio y Fable pronto descubre que West no es quien parece. Juntos, tendrán que sobrevivir a algo más que las traicioneras tormentas que acechan a los Narrows si quieren seguir con vida.
Al ponerse el sol vuelvo a nuestro lugar, aquel donde fuimos muy felices, aquel donde la luz acariciaba nuestra piel y el viento alborotaba mis cabellos.
Al ponerse el sol, siento una tristeza profunda, porque aunque siento la calidez de la tarde, mi corazón se congela por tu ausencia y mi alma se marchita por la falta de tu amor.
Las emociones son importantes para el escritor porque hacen avanzar la trama de una historia. Pero por otro lado también son importantes para el lector, porque justamente a través de las emociones el lector puede identificarse con los personajes y sentir placer al leer su historia.
Además, la principal razón por la que gusta entrar en contacto con el arte es porque se quiere sentir emociones. No importa que sean las mismas emociones que sentimos en la vida real, emociones amplificadas o incluso emociones opuestas a las que se experimentan normalmente; lo importante es sentir.
Tras un desengaño amoroso, Elisa está decidida a retomar las riendas de su vida e ir tachando propósitos de su lista de objetivos: seguir siendo la mejor en su empleo, casarse, formar una familia, mudarse a una bonita casa a las afueras… ¿El problema? Todavía no ha conocido al futuro padre de sus hijos. Pero ella no es de las que se rinden tras un fracaso y tiene muy claro qué tipo de hombre desea a su lado. Para empezar, uno que no se parezca en nada al abogado con el que debe competir en su trabajo, ese que está poniendo a prueba toda su paciencia.Jack Helker es tan atractivo como borde. A pesar de su sonrisa insolente y de que es el típico hombre que debería venir con un cartel en la frente en el que pusiese «no tocar», Elisa es incapaz de ignorar el deseo que siente cada vez que él está cerca. Y, entre rocambolescas citas, Froot Loops y noches imprevistas, empezará a reconsiderar que a veces «perder el control» también tiene sus ventajas.
Amanecemos con esa sensación de que hemos crecido, de que hay que comenzar a tomar decisiones que definirán el resto de nuestros años. Y nos cagamos de miedo, así, crudamente.
Están los que toman ese futuro por las riendas, se aferran a sus objetivos y luchan con garras y dientes; y están los que se agazapan en una esquina, como esperando que las soluciones lleguen envueltas en papel de regalo, o quizás, solo tienen la fantasía de que el tiempo no pase, de quedarse estancados en ese momento, en esa edad.
Es tan difícil decidir. ¿Qué queremos ser? ¿Hacia dónde ir? ¿Con quién compartir el camino? ¿Cuándo aferrarse y cuándo dejar ir?
Ojalá la vida viniese con instrucciones, ojalá todos fuésemos de esos que saltan al vacío confiando en que podemos volar.
Hoy es día de colaboración y nos deleitamos con este hermoso poema de nuestra querida Anastasia López Navarro, quien nos lleva por caminos maravillosos en esta distopía natural, espero que lo disfruten.
Distopía Natural
La mañana despunta sin color
no escucho las aves, ni los ríos
ni las hojas agitadas por el viento
Hay un silencio quieto y ciego
que me roba los verdes
y congela los aromas
Las frutas saben a nada
como si hubieran muerto para siempre
El suelo gris y seco, resignado se retira
El mar ya no besa la arena
los peces descoloridos se olvidaron de nadar
y se están ahogando
Se escucha una estampida inminente
es la diáspora de las especies
que van perdidas, quién sabe a dónde.
Las flores se secaron solitarias
y el hedor espantó a abejas y mariposas
Los arboles recogieron sus raíces
y se marcharon llevándose sus sombras
La naturaleza hizo maletas, se despide de su amor,
un planeta que hoy herido y devastado,
se arrodilla ante la fiera ambición.
A lo lejos, donde termina la distancia,
el reino de la indiferencia y el olvido se levanta
Sin percatarse que entre el asfalto y el ruido
un retoño se abre paso, no todo está perdido
Espera el deceso final de la muerte
cauteloso y decidido
convencido de que el universo siempre vuelve.
Mientras tanto, la naturaleza sigue sentada en el andén
a la espera de una señal que la salve y los redima, tal vez
Es muy importante que, como autor, ya sea de novela o de cuento, conozcas muy bien a tus personajes. Es muy aconsejable hacerse una ficha lo más detallada posible en la que apuntaremos: físico de nuestro personaje, gustos, pasado… todo lo que se te ocurra.
Fíjate en las personas de tu entorno, cualquiera de ellas puede inspirarte para crear tus personajes.
Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. O al menos eso fue lo que Harriet Gibson pensó tras conseguir casarse allí con Luke Evans, el primer desconocido que se cruzó en su camino. Esos papeles matrimoniales eran todo lo que necesitaba para cobrar la herencia de su padre. Sin embargo, todo se complica cuando, dos años después, él da con su paradero y llega sin avisar al pequeño pueblo donde ella vive.Luke es testarudo y tiene la firme intención de conseguir el divorcio, pero Harriet no tarda en advertir que también es descarado, sexi y divertido; algo que termina siendo un camino tentador pero lleno de problemas.¿Qué hacer cuando tu corazón toma la dirección equivocada? «A veces, un lugar perdido en medio del mapa puede ser el detonante para encontrarse a uno mismo».
Hoy nos deleitamos con nuestra colaboradora Anastasia López Navarro, de quien ya conocemos su hermosa narrativa en cuentos y nos tiene encantados con sus historias del personaje Anam, hoy veremos una nueva faceta suya como poeta.
Duende
Hay un raro sortilegio asomado a mi ventana sus ojos de limón y menta son de hechicera mirada
Trajo agua hasta mi puerta con néctar de sueños de hadas una pócima de aromas tras la sonrisa, la magia
Atravesó las cortinas desfragmentándome el alma me dejó tocar sus alas susurró que se marchaba
El duende tenía en su bolsa plumas, piedras y un cristal no es lo mismo invocar a un ángel que verlo tan cerca llegar.
Entre los muchos tipos que busco a diario e investigo, y por la experiencia que he vivido, este es uno de los más importantes
Contentarse con contar la historia sin dotarla de un toque personal
Cuántas veces habrás escuchado lo importante que es diferenciarse en un mercado sin restricciones como lo es el editorial actualmente.
Parece que todo el mundo puede ser escritor, ¿seguro? Siendo honestos, todo el mundo puede escribir, pero no todo el mundo puede ser escritor.
Tan fundamental es crear un relato como dotarle de un estilo personal, de un valor añadido por el que los lectores quieran leer tu libro y ningún otro.
Permite que el público llegue hasta a ti, que sepa reconocer tu escrito entre un centenar de historias similares.
Una chica. Un adiós y un comienzo. Dos historias de amor. Cuando Sophie se enamoró de Simon, supo que juntos tejerían una inolvidable historia llena de vivencias y canciones, pero todo acabó una noche de enero y sus sueños se quedaron congelados en aquel invierno eterno, el más largo y frío que nunca pudo imaginar. Hasta que el hielo empieza a derretirse para que Ámsterdam se vista de primavera. Entonces, Sophie descubre que Koen estará a su lado cuando decida alzar el vuelo, que su familia y amigos son su brújula, que ganar requiere de ingenio y que el corazón sigue sus propias reglas.
A veces sí le temo. Le temo porque me muestra el rostro más frágil de mi ser… Ese rostro que evado y que escondo en cada amanecer.
A veces de ella me escondo y le invento mil pretextos: el trabajo, las salidas, el cansancio.
A veces me encuentra en casa, por sorpresa me abraza y me recuerda que no está tan mal su compañía, que aunque no la quiera ahí a mi lado, se quedará porque dice que la necesito un rato.
A veces me susurra al oído y aunque la oigo, me hago la desentendida, como si hubiera sido un sueño del olvido…
A veces ya no sé qué hacer con ella… Y prefiero no saber, si viene a mi vida o sale de ella; si la extraño o si se disfraza y me acompaña en las tardes de tempestad o los desayunos con café.
A veces todo parece nada, cuando ella se hace presente… Y de mis horas no se marcha.
En días pasados llegó a mi correo una notificación nueva, era una escritora Argentina que me preguntaba si podía compartir algunos de sus escritos en el blog, le pedí entonces que me enviará algunos para leerlos y verificar si se ajustaba a la finalidad del mismo, he quedado en shock de la emoción al leerla, ella se llama J. Débora Navarta, aquí les comparto una de sus historias, poema para que se deleiten ustedes también y tengan u domingo aún más hermoso de lo que ya tenían. Espero sus comentarios sobre esta nueva colaboradora, que ya iremos conociendo más adelante
Miradas Secretas
Hablar con los ojos de temas prohibidos secretos a voces que lleva consigo…
Disfrazar la verdad para que no duela, pero los meses se encargan de sacar la realidad a la Vereda, aquello que ocultaba atrás para que no hiera…
Sin poder más manipular sus sentimientos se vio forzado a quedarse sin aliento, al ver pasar a su cómplice de aventuras, aquel amor sincero, cíclico y eterno…
Culpable ella que activa todos sus sentidos,emana vida a su rutina, acciona las turbinas de su ser y guarda la recompensa, para luego desfallecer en los brazos de aquella hermosa mujer…
Con su calor esfuma la escarcha que hay en él, en aquella primeras horas del bello amanecer, así como por un acto de magia, el tiempo se estaquéa en el enjambre de sus mentes, distraídos por el vaivén que se nutre de pasión y adrenalina, colmado de algarabía que empapa su presente en estos días …
Por un segundo de placer, la mentira flamea gloriosa, mientras el dolor de la pasión, apuñala en un abrir y cerrar de ojos, así por un instante se detiene a consolar la verdad para que no duela,se quede allí, no se mueva y así perpetuar sus encuentros a su manera…
Alice Kellen (Valencia, 1989) es una escritora española de literatura romántica juvenil y adulta.
No se sabe mucho de la vida personal de la autora, ni siquiera su nombre real, ya que prefiere mantener separada su vida privada de su vida profesional como escritora; este pseudónimo lo eligió por Alicia en el país de las maravillas y Marian Keyes.
Su primera novela se titula Llévame a cualquier lugar, una comedia romántica que publicó en Amazon en 2013 y consiguió posicionarse como uno de los libros más vendidos, hecho que llamó la atención de varias editoriales. Aunque ya estaba en contacto con la editorial New Adult, Alice siguió auto publicándose, y algunas de sus novelas vieron la luz bajo otros sellos editoriales, hasta que finalmente se estableció bajo el sello editorial Planeta. Actualmente tiene más de 15 novelas, traducidas a una docena de idiomas.
OBRAS
Serie Volver a ti
➖33 razones para volver a verte. ➖23 otoños antes de ti. ➖13 locuras que regalarte.
Bilogía Tú
➖Otra vez tú. ➖Tal vez tú.
Bilogía Deja que ocurra
➖Todo lo que nunca fuimos. ➖Todo lo que somos juntos.
Autoconclusivas
Llévame a cualquier lugar. Sigue lloviendo. El día que dejó de nevar en Alaska. El chico que dibujaba constelaciones. Nosotros en la luna. Las alas de Sophie. Tú y yo, invencibles. El mapa de los anhelos. La teoría de los archipiélagos. Donde todo brilla.
Alice Kellen es una escritora que me encanta, y es de mis favoritas del género romántico. Más que las tramas de sus libros en sí, disfruto la forma en la que los escribe. Tiene una pluma muy suave y a la vez profunda que te cala hasta lo más hondo, así que es muy fácil conectar con sus historias.
He leído varios de sus libros y aunque no todos me han gustado por igual, sí me gusta mucho el mensaje que dejan. En la mayoría de sus libros (al menos los que he leído), los protagonistas suelen cargar con un pasado difícil y se encuentran completamente perdidos con respecto a su presente, y disfruto mucho leyendo la evolución que tienen a lo largo del libro, y cómo además de encontrar el amor, encuentran un propósito por el cual seguir adelante.
Leer a Alice Kellen es una gran experiencia que recomiendo a todos. Mis libros favoritos de ella son El chico que dibujaba constelaciones y El día que dejó de nevar en Alaska, simplemente hermosos❤️.
Louise caminaba por la calle sin rumbo fijo cuando vio en la acera una manzana verde mordida y oxidada. Al mirarla, comenzó a reflexionar sobre su propia vida y sobre cómo esa manzana podría representar su propio destino.
La manzana, que alguna vez había sido brillante y fresca, había perdido su belleza y estaba ahora abandonada en la calle. Louise se identificó con ella, sintiéndose insignificante y olvidado en un mundo cada vez más caótico y oscuro.
Pensó en todas las oportunidades que había perdido y en todas las veces que había fracasado. Su mente se llenó de pesimismo y tristeza, y se sintió completamente solo y abandonado.
Pero entonces, algo cambió en su perspectiva. Miró nuevamente la manzana y se dio cuenta de que, aunque estaba oxidada y mordida, todavía era una manzana, todavía tenía vida. Y eso le hizo pensar que, a pesar de sus propios fracasos e imperfecciones, seguía siendo una persona con vida.
Tomó la manzana y la sostuvo en sus manos. La apretó con fuerza y sintió su textura y su aroma. Se dio cuenta de que la manzana había pasado por un proceso natural de crecimiento y cambio, y que eso le había dado su propia belleza.
Con estas reflexiones sobre la vida, el protagonista decidió seguir adelante y ver las oportunidades que se le presentaban en vez de centrarse en los fracasos pasados. Y aunque la manzana estaba oxidada y mordida, seguía siendo una manzana, y eso era algo que él también podía lograr.
Esa tarde, sentada a la orilla del mar recordaba lo feliz que había sido en mi infancia. Mis padres me llevaron a conocer esa enorme masa de agua salada cuando tenía 5 años.
A mi mamá no le gustaba la playa, ni la arena, ni el pegote de sudor y sal. Se quedaba metida bajo el toldo con mi hermano pequeño y mi papá me llevaba cargada hasta la orilla, mientras mi cabello enrulado se agitaba con el viento.
Papá se agachaba y ponía mis pies en la arena suave para que la ola que llegaba los tocara y en ese momento me alzaba, diciendo: ―”ahí viene la ola, ¡uuupa! y yo soltaba la risa porque era muy divertido. Además de aquel vértigo que sentía al bajar por los aires en manos de mi papá.
Crecí yendo a la playa, casi todas mis vacaciones. Y el mar se convirtió en un lugar feliz, divertido y de remanso para mí. Mis tíos compraron una casa para las vacaciones familiares y al terminar el colegio, mis primos, hermanos y demás seres queridos emprendíamos un viaje de casi dos meses a Puerto Píritu, del cual volvíamos achicharrados por el sol.
Cada época de mi vida estaba marcada por ese momento, cuando me paraba frente al mar y sentía las olas cubriendo mis pies, la brisa agitando mi cabello y tocando mi rostro.
Respirar, inhalando profundamente el aire marino, equilibra mi cuerpo, me da calma, me permite llorar de alegría y nostalgia. Esa sensación de paz que me produce el sonido del viento y las olas, es algo que atesoro y llevo grabado en mi vida. Lo más increíble es que no sé nadar, y he pasado mis sustos con las resacas. Pero no me importa entro hasta donde me siento segura si voy sola y si voy acompañada arriesgo un poco más. Cuando estudiaba medicina tradicional china me contaron que a diario se pierden la sales del cuerpo y que una excelente manera de reponerla es meterte en el agua salada hasta que se te arrugue la piel. Estar dentro del mar es experimentar lo diminuto que somos y ver como la vida es un vaivén de situaciones que si no aprendes a fluir con ellas, te revuelcan, te expulsan, te arrastran o te hunden. Ese lugar es una suerte de espejismo que a lo lejos parece unirse con el cielo, en ese horizonte inasible que nadie ha podido alcanzar. Es esa oración imprescindible que necesito escuchar cuando no me alcanzan las palabras. Es la profundidad y el misterio de la vida, el origen y el destino final de quienes seducidos por su majestuosidad nos dejamos conmover ante su infinita existencia.
Hace unas cuantas lunas, sentada sobre una piedra, acompañada de alguien a quien siempre agradeceré ese momento, una tarde después de una pérdida significativa , me dejé guiar por sus palabras, que me conectaron mágicamente, con aquella inmensidad, bajo una lluvia generosa.
Necesitaba tanto soltar, dolores añejos, frustraciones, abandonos, acortar distancias, conectar con aquella niña feliz y recuperar mi capacidad de sanarme a mí misma, equilibrando mis sistemas a través de mi contacto con el mar.
La lluvia tibia y salada, la brisa amable y una vista inconmensurable, me recordaron que tres cuartas partes del planeta son agua al igual que mi cuerpo; aquello resonó en cada uno de mis espacios vitales y justo en ese momento volví a ser una con el universo. Una ola fresca y suave me trajo de vuelta, caminé por la orilla hasta llegar al faro que estaba al final del recorrido. Empezaba a anochecer y definitivamente me sentí a salvo. El agua es mi elemento.
Las historias tienen mucho del escritor que las crea. La mayoría de escritores se inspiran en algún aspecto de su vida para construir otros mundos. Todos tenemos experiencias, recuerdos y sueños que pueden ser el germen de un texto creativo. Analiza tu propia historia, te ayudará a darte cuenta de cuáles son las vivencias que han dejado huella en tu forma de ver el mundo. No reprimas tus obsesiones; hazlas trabajar para ti. Si eres consciente de lo que más se reproduce en tu mente, podrás convertirlo en material de escritura.
📌 Todo escritor necesita dejarse llevar por la imaginación para que fluyan las ideas y salgan de su inconsciente.