Al Ponerse el Sol

#letterHunter

Al ponerse el sol
vuelvo a nuestro lugar,
aquel donde fuimos muy felices,
aquel donde la luz
acariciaba nuestra piel
y el viento alborotaba mis cabellos.

Al ponerse el sol,
siento una tristeza profunda,
porque aunque siento
la calidez de la tarde,
mi corazón se congela
por tu ausencia
y mi alma se marchita
por la falta de tu amor.

Poetisa Rosa 🦋

LA IMPORTANCIA DE SENTIR EMOCIONES LEYENDO

#SerUnEscritor

Las emociones son importantes para el escritor porque hacen avanzar la trama de una historia. Pero por otro lado también son importantes para el lector, porque justamente a través de las emociones el lector puede identificarse con los personajes y sentir placer al leer su historia.

Además, la principal razón por la que gusta entrar en contacto con el arte es porque se quiere sentir emociones. No importa que sean las mismas emociones que sentimos en la vida real, emociones amplificadas o incluso emociones opuestas a las que se experimentan normalmente; lo importante es sentir.

Tal vez tú, por Alice Kellen

📚 Tal vez tú
➖ Alice Kellen

Tras un desengaño amoroso, Elisa está decidida a retomar las riendas de su vida e ir tachando propósitos de su lista de objetivos: seguir siendo la mejor en su empleo, casarse, formar una familia, mudarse a una bonita casa a las afueras… ¿El problema? Todavía no ha conocido al futuro padre de sus hijos. Pero ella no es de las que se rinden tras un fracaso y tiene muy claro qué tipo de hombre desea a su lado. Para empezar, uno que no se parezca en nada al abogado con el que debe competir en su trabajo, ese que está poniendo a prueba toda su paciencia.Jack Helker es tan atractivo como borde. A pesar de su sonrisa insolente y de que es el típico hombre que debería venir con un cartel en la frente en el que pusiese «no tocar», Elisa es incapaz de ignorar el deseo que siente cada vez que él está cerca. Y, entre rocambolescas citas, Froot Loops y noches imprevistas, empezará a reconsiderar que a veces «perder el control» también tiene sus ventajas.

Futuro incierto




¿No les pasa que temen al futuro? Así sin más.

Amanecemos con esa sensación de que hemos crecido, de que hay que comenzar a tomar decisiones que definirán el resto de nuestros años. Y nos cagamos de miedo, así, crudamente.

Están los que toman ese futuro por las riendas, se aferran a sus objetivos y luchan con garras y dientes; y están los que se agazapan en una esquina, como esperando que las soluciones lleguen envueltas en papel de regalo, o quizás, solo tienen la fantasía de que el tiempo no pase, de quedarse estancados en ese momento, en esa edad.


Es tan difícil decidir. ¿Qué queremos ser? ¿Hacia dónde ir? ¿Con quién compartir el camino? ¿Cuándo aferrarse y cuándo dejar ir?


Ojalá la vida viniese con instrucciones, ojalá todos fuésemos de esos que saltan al vacío confiando en que podemos volar.

#Letter_hunter

Distopía Natural por Anastacia López Navarro

Hoy es día de colaboración y nos deleitamos con este hermoso poema de nuestra querida Anastasia López Navarro, quien nos lleva por caminos maravillosos en esta distopía natural, espero que lo disfruten.

Distopía Natural

La mañana despunta sin color

no escucho las aves, ni los ríos

ni las hojas agitadas por el viento

Hay un silencio quieto y ciego

que me roba los verdes 

y congela los aromas

Las frutas saben a  nada

como si hubieran muerto para siempre

El suelo gris y seco, resignado se retira

El mar ya no besa la arena

los peces descoloridos se olvidaron de nadar

y se están ahogando 

Se escucha una estampida inminente

es la diáspora de las especies

que van perdidas, quién sabe a dónde.

Las flores se secaron solitarias

y el hedor espantó a abejas y mariposas

Los arboles recogieron sus raíces 

y se marcharon llevándose sus sombras

La naturaleza hizo maletas, se despide de su amor,

un planeta que hoy herido y devastado, 

se arrodilla ante la fiera  ambición.

A lo lejos, donde termina la distancia, 

el reino de la indiferencia y el olvido se levanta

Sin percatarse que entre el asfalto y el ruido 

un retoño se abre paso, no todo está perdido

Espera el deceso final de la muerte

cauteloso y decidido

convencido de que el universo siempre vuelve. 

Mientras tanto,  la naturaleza sigue sentada en el andén 

a la espera de  una señal que la salve y los redima, tal vez

Crea Personajes

#SerUnEscritor


CREAR PERSONAJE


Es muy importante que, como autor, ya sea de novela o de cuento, conozcas muy bien a tus personajes. Es muy aconsejable hacerse una ficha lo más detallada posible en la que apuntaremos: físico de nuestro personaje, gustos, pasado… todo lo que se te ocurra.

Fíjate en las personas de tu entorno, cualquiera de ellas puede inspirarte para crear tus personajes.

23 otoños antes de tí, por Alice Kellen

📚 23 otoños antes de ti
➖ Alice Kellen

Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. O al menos eso fue lo que Harriet Gibson pensó tras conseguir casarse allí con Luke Evans, el primer desconocido que se cruzó en su camino. Esos papeles matrimoniales eran todo lo que necesitaba para cobrar la herencia de su padre. Sin embargo, todo se complica cuando, dos años después, él da con su paradero y llega sin avisar al pequeño pueblo donde ella vive.Luke es testarudo y tiene la firme intención de conseguir el divorcio, pero Harriet no tarda en advertir que también es descarado, sexi y divertido; algo que termina siendo un camino tentador pero lleno de problemas.¿Qué hacer cuando tu corazón toma la dirección equivocada? «A veces, un lugar perdido en medio del mapa puede ser el detonante para encontrarse a uno mismo».

Me enamoré de tí, poetisa Rosa letter hunter

Guardaré tus recuerdos
en lo más profundo de mi alma,
dejaré que se marchiten
como las rosas que me diste ayer.

Secaré mis lágrimas
que aún brotan si te pienso,
romperé uno a uno los recuerdos,
y los quemaré en las cenizas de mi mente.

No me preguntes por qué,
si tú te llevaste todo,
no te atrevas a volver,
porque el corazón está aún roto.

No quiero saber de ti
no quiero pensarte siquiera
pero parece maldición,
te pienso dormida y despierta.

Deseo que fluya la vida,
que vuelva a renacer en mí,
deseo que el cielo me diga
por qué me enamoré de ti.

– Poetisa Rosa –

Duende por Anastacia López Navarro

Hoy nos deleitamos con nuestra colaboradora Anastasia López Navarro, de quien ya conocemos su hermosa narrativa en cuentos y nos tiene encantados con sus historias del personaje Anam, hoy veremos una nueva faceta suya como poeta.

Duende

Hay un raro sortilegio
asomado a mi ventana
sus ojos de limón y menta
son de hechicera mirada

Trajo agua hasta mi puerta
con néctar de sueños de hadas
una pócima de aromas
tras la sonrisa, la magia

Atravesó las cortinas
desfragmentándome el alma
me dejó tocar sus alas
susurró que se marchaba

El duende tenía en su bolsa
plumas, piedras y un cristal
no es lo mismo invocar a un ángel
que verlo tan cerca llegar.

Contentarse con contar la historia sin dotarla de un toque personal

#SerUnEscritor

Entre los muchos tipos que busco a diario e investigo, y por la experiencia que he vivido, este es uno de los más importantes


Contentarse con contar la historia sin dotarla de un toque personal



Cuántas veces habrás escuchado lo importante que es diferenciarse en un mercado sin restricciones como lo es el editorial actualmente.

Parece que todo el mundo puede ser escritor, ¿seguro? Siendo honestos, todo el mundo puede escribir, pero no todo el mundo puede ser escritor.

Tan fundamental es crear un relato como dotarle de un estilo personal, de un valor añadido por el que los lectores quieran leer tu libro y ningún otro.

Permite que el público llegue hasta a ti, que sepa reconocer tu escrito entre un centenar de historias similares.

Las Alas de Sophie de Alice Kellen

📚 Las alas de Sophie
➖ Alice Kellen

Una chica. Un adiós y un comienzo. Dos historias de amor. Cuando Sophie se enamoró de Simon, supo que juntos tejerían una inolvidable historia llena de vivencias y canciones, pero todo acabó una noche de enero y sus sueños se quedaron congelados en aquel invierno eterno, el más largo y frío que nunca pudo imaginar. Hasta que el hielo empieza a derretirse para que Ámsterdam se vista de primavera. Entonces, Sophie descubre que Koen estará a su lado cuando decida alzar el vuelo, que su familia y amigos son su brújula, que ganar requiere de ingenio y que el corazón sigue sus propias reglas.

¿Que si tengo miedo a la soledad? Poetisa Rosa letter hunter

¿Qué si tengo miedo a la soledad?

A veces sí le temo. Le temo porque me muestra el rostro más frágil de mi ser… Ese rostro que evado y que escondo en cada amanecer.

A veces de ella me escondo y le invento mil pretextos: el trabajo, las salidas, el cansancio.

A veces me encuentra en casa, por sorpresa me abraza y me recuerda que no está tan mal su compañía, que aunque no la quiera ahí a mi lado, se quedará porque dice que la necesito un rato.

A veces me susurra al oído y aunque la oigo, me hago la desentendida, como si hubiera sido un sueño del olvido…

A veces ya no sé qué hacer con ella… Y prefiero no saber, si viene a mi vida o sale de ella; si la extraño o si se disfraza y me acompaña en las tardes de tempestad o los desayunos con café.

A veces todo parece nada, cuando ella se hace presente… Y de mis horas no se marcha.

Poetisa Rosa

Miradas Secretas de J. Débora Navarta

En días pasados llegó a mi correo una notificación nueva, era una escritora Argentina que me preguntaba si podía compartir algunos de sus escritos en el blog, le pedí entonces que me enviará algunos para leerlos y verificar si se ajustaba a la finalidad del mismo, he quedado en shock de la emoción al leerla, ella se llama J. Débora Navarta, aquí les comparto una de sus historias, poema para que se deleiten ustedes también y tengan u domingo aún más hermoso de lo que ya tenían. Espero sus comentarios sobre esta nueva colaboradora, que ya iremos conociendo más adelante

Miradas Secretas

Hablar con los ojos de temas prohibidos secretos a voces que lleva consigo…

Disfrazar la verdad para que no duela, pero los meses se encargan de sacar la realidad a la Vereda, aquello que ocultaba atrás para que no hiera…

Sin poder más manipular sus sentimientos se vio forzado a quedarse sin aliento, al ver pasar a su cómplice de aventuras, aquel amor sincero, cíclico y eterno…

Culpable ella que activa todos sus sentidos,emana vida a su rutina, acciona las turbinas de su ser y guarda la recompensa, para luego desfallecer en los brazos de aquella hermosa mujer…

Con su calor esfuma la escarcha que hay en él, en aquella primeras horas del bello amanecer, así como por un acto de magia, el tiempo se estaquéa en el enjambre de sus mentes, distraídos por el vaivén que se nutre de pasión y adrenalina, colmado de algarabía que empapa su presente en estos días …

Por un segundo de placer, la mentira flamea gloriosa, mientras el dolor de la pasión, apuñala en un abrir y cerrar de ojos, así por un instante se detiene a consolar la verdad para que no duela,se quede allí, no se mueva y así perpetuar sus encuentros a su manera…

 Derechos de autor

 J.DéboraNavarta

     J@dbora 952

Conociendo autores. Alice Kellen

Alice Kellen (Valencia, 1989) es una escritora española de literatura romántica juvenil y adulta.

No se sabe mucho de la vida personal de la autora, ni siquiera su nombre real, ya que prefiere mantener separada su vida privada de su vida profesional como escritora; este pseudónimo lo eligió por Alicia en el país de las maravillas y Marian Keyes.

Su primera novela se titula Llévame a cualquier lugar, una comedia romántica que publicó en Amazon en 2013 y consiguió posicionarse como uno de los libros más vendidos,  hecho que llamó la atención de varias editoriales. Aunque ya estaba en contacto con la editorial New Adult, Alice siguió auto publicándose, y algunas de sus novelas vieron la luz bajo otros sellos editoriales, hasta que finalmente se estableció bajo el sello editorial Planeta. Actualmente tiene más de 15 novelas, traducidas a una docena de idiomas.

OBRAS

Serie Volver a ti


➖33 razones para volver a verte.
➖23 otoños antes de ti.
➖13 locuras que regalarte.

Bilogía Tú


➖Otra vez tú.
➖Tal vez tú.

Bilogía Deja que ocurra


➖Todo lo que nunca fuimos.
➖Todo lo que somos juntos.

Autoconclusivas

Llévame a cualquier lugar.
Sigue lloviendo.
El día que dejó de nevar en Alaska.
El chico que dibujaba constelaciones.
Nosotros en la luna.
Las alas de Sophie.
Tú y yo, invencibles.
El mapa de los anhelos.
La teoría de los archipiélagos.
Donde todo brilla.

Alice Kellen es una escritora que me encanta, y es de mis favoritas del género romántico. Más que las tramas de sus libros en sí, disfruto la forma en la que los escribe. Tiene una pluma muy suave y a la vez profunda que te cala hasta lo más hondo, así que es muy fácil conectar con sus historias.

He leído varios de sus libros y aunque no todos me han gustado por igual, sí me gusta mucho el mensaje que dejan. En la mayoría de sus libros (al menos los que he leído), los protagonistas suelen cargar con un pasado difícil y se encuentran completamente perdidos con respecto a su presente, y disfruto mucho leyendo la evolución que tienen a lo largo del libro, y cómo además de encontrar el amor, encuentran un propósito por el cual seguir adelante.

Leer a Alice Kellen es una gran experiencia que recomiendo a todos. Mis libros favoritos de ella son El chico que dibujaba constelaciones y El día que dejó de nevar en Alaska, simplemente hermosos❤️.

Manzana en la calle

Louise caminaba por la calle sin rumbo fijo cuando vio en la acera una manzana verde mordida y oxidada. Al mirarla, comenzó a reflexionar sobre su propia vida y sobre cómo esa manzana podría representar su propio destino.

La manzana, que alguna vez había sido brillante y fresca, había perdido su belleza y estaba ahora abandonada en la calle. Louise se identificó con ella, sintiéndose insignificante y olvidado en un mundo cada vez más caótico y oscuro.

Pensó en todas las oportunidades que había perdido y en todas las veces que había fracasado. Su mente se llenó de pesimismo y tristeza, y se sintió completamente solo y abandonado.

Pero entonces, algo cambió en su perspectiva. Miró nuevamente la manzana y se dio cuenta de que, aunque estaba oxidada y mordida, todavía era una manzana, todavía tenía vida. Y eso le hizo pensar que, a pesar de sus propios fracasos e imperfecciones, seguía siendo una persona con vida.

Tomó la manzana y la sostuvo en sus manos. La apretó con fuerza y sintió su textura y su aroma. Se dio cuenta de que la manzana había pasado por un proceso natural de crecimiento y cambio, y que eso le había dado su propia belleza.

Con estas reflexiones sobre la vida, el protagonista decidió seguir adelante y ver las oportunidades que se le presentaban en vez de centrarse en los fracasos pasados. Y aunque la manzana estaba oxidada y mordida, seguía siendo una manzana, y eso era algo que él también podía lograr.

Me estoy enamorando de ti

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INMENSO MAR por Anastacia López Navarro



Esa tarde, sentada a la orilla del mar recordaba lo feliz que había sido en mi infancia. Mis padres me llevaron a conocer esa enorme masa de agua salada cuando tenía 5 años.

A mi mamá no le gustaba la playa, ni la arena, ni el pegote de sudor y sal. Se quedaba metida bajo el toldo con mi hermano pequeño y mi papá me llevaba cargada hasta la orilla, mientras mi cabello enrulado se agitaba con el viento.

Papá se agachaba y ponía mis pies en la arena suave para que la ola que llegaba los tocara y en ese momento me alzaba, diciendo: ―”ahí viene la ola, ¡uuupa! y yo soltaba la risa porque era muy divertido. Además de aquel vértigo que sentía al bajar por los aires en manos de mi papá.

Crecí yendo a la playa, casi todas mis vacaciones. Y el mar se convirtió en un lugar feliz, divertido y de remanso para mí. Mis tíos compraron una casa para las vacaciones familiares y al terminar el colegio, mis primos, hermanos y demás seres queridos emprendíamos un viaje de casi dos meses a Puerto Píritu, del cual volvíamos achicharrados por el sol.

Cada época de mi vida estaba marcada por ese momento, cuando me paraba frente al mar y sentía las olas cubriendo mis pies, la brisa agitando mi cabello y tocando mi rostro.

Respirar, inhalando profundamente el aire marino, equilibra mi cuerpo, me da calma, me permite llorar de alegría y nostalgia. Esa sensación de paz que me produce el sonido del viento y las olas, es algo que atesoro y llevo grabado en mi vida.
Lo más increíble es que no sé nadar, y he pasado mis sustos con las resacas. Pero no me importa entro hasta donde me siento segura si voy sola y si voy acompañada arriesgo un poco más.
Cuando estudiaba medicina tradicional china me contaron que a diario se pierden la sales del cuerpo y que una excelente manera de reponerla es meterte en el agua salada hasta que se te arrugue la piel.
Estar dentro del mar es experimentar lo diminuto que somos y ver como la vida es un vaivén de situaciones que si no aprendes a fluir con ellas, te revuelcan, te expulsan, te arrastran o te hunden.
Ese lugar es una suerte de espejismo que a lo lejos parece unirse con el cielo, en ese horizonte inasible que nadie ha podido alcanzar. Es esa oración imprescindible que necesito escuchar cuando no me alcanzan las palabras.
Es la profundidad y el misterio de la vida, el origen y el destino final de quienes seducidos por su majestuosidad nos dejamos conmover ante su infinita existencia.

Hace unas cuantas lunas, sentada sobre una piedra, acompañada de alguien a quien siempre agradeceré ese momento, una tarde después de una pérdida significativa , me dejé guiar por sus palabras, que me conectaron mágicamente, con aquella inmensidad, bajo una lluvia generosa.

Necesitaba tanto soltar, dolores añejos, frustraciones, abandonos, acortar distancias, conectar con aquella niña feliz y recuperar mi capacidad de sanarme a mí misma, equilibrando mis sistemas a través de mi contacto con el mar.

La lluvia tibia y salada, la brisa amable y una vista inconmensurable, me recordaron que tres cuartas partes del planeta son agua al igual que mi cuerpo; aquello resonó en cada uno de mis espacios vitales y justo en ese momento volví a ser una con el universo.
Una ola fresca y suave me trajo de vuelta, caminé por la orilla hasta llegar al faro que estaba al final del recorrido. Empezaba a anochecer y definitivamente me sentí a salvo. El agua es mi elemento.

Botella en el mar

Una vez en el mar navegaba,
una historia oculta y callada,
en su interior un mensaje,
que esperaba ser encontrada.

El viento soplaba con sapiencia,
y la ola la hacía mover,
su destino era la orilla,
donde un corazón iba a estremecer.

Hundir en lo profundo del agua,
quizás sería su final,
pero la impotencia no vencía,
su increíble fuerza sin igual.

Y así una mano tendida,
la sacó del agua y la trajo,
al lugar donde se encontraba,
quien su futuro ya conocía.

El mensaje era de amor,
de quien no pudo decir adiós,
y la botella fue el medio,
para que su corazón encontrara paz y solaz.

Así la historia se esclareció,
y la botella cumplió su misión,
dejar un mensaje oculto,
en la arena de la orilla en su misión.

Aprovecha tus vivencias

#SerUnEscritor

Las historias tienen mucho del escritor que las crea. La mayoría de escritores se inspiran en algún aspecto de su vida para construir otros mundos. Todos tenemos experiencias, recuerdos y sueños que pueden ser el germen de un texto creativo. Analiza tu propia historia, te ayudará a darte cuenta de cuáles son las vivencias que han dejado huella en tu forma de ver el mundo. No reprimas tus obsesiones; hazlas trabajar para ti. Si eres consciente de lo que más se reproduce en tu mente, podrás convertirlo en material de escritura.

📌 Todo escritor necesita dejarse llevar por la imaginación para que fluyan las ideas y salgan de su inconsciente.

Canción de hielo y fuego


George R. R. Martín
Saga


Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de mano del rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida… y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes… y al lector.

Orden de lectura Canción de hielo y fuego:

0. 5 El mundo de Hielo y Fuego
1. Juego de tronos
2. Choque de reyes
3. Tormenta de espadas
4. Festín de cuervos
4. 5 Festín de dragones
5. Danza de dragones
5.5 Arianne

Carta de una anciana encerrada en una residencia de ancianos.


“Tengo 82 años, 4 hijos, 11 nietos, 2 bisnietos y una habitación de 12 pies cuadrados”.
Ya no tengo casa ni mis cosas queridas, pero tengo quien ordena mi cuarto, me prepara comida y me hace la cama, me revisa la presión y me pesa.Ya no tengo la risa de mis nietos, no puedo verlos crecer, abrazarlos; algunos de ellos vienen a verme cada tres o cuatro meses; otros, nunca”.
“No sé cuánto me quedará, pero tengo que acostumbrarme a ésta soledad; hago terapia ocupacional y ayudo a los que están peor que yo, aunque no quiera apegarme demasiado: a esta edad desaparecemos muy frecuentemente.
Cuando estoy sola puedo mirar fotos de mi familia y algunos recuerdos que traje de casa. Fotos de tiempos que no volverán, eso es todo lo que tengo. Y muchas ganas de llorar. Espero que las próximas generaciones entiendan que la familia está construida para tener un mañana, que aprendan a darle nuestros padres en la vejez el mismo tiempo que ellos nos dieron para criarnos.

Dos por Zeuxis Villalba

Hoy desperté y me conseguí con este excelente relato de mi amiga Zeuxis Villalba. Los invito a deleitarse con esta maravilla de relato, Dos.

La Perla era el lugar perfecto para vivir. Tenía una de las mejores playas de la región costera y la calidez de su gente era una invitación a quedarse. Para una persona como Ana que amaba la naturaleza y la belleza existente en las cosas simples, el vivir cerca del mar y escuchar las olas […]

Dos

Cuentos de cabecera, por Anastacia López Navarro

El cuarto de Andrea es un lugar maravilloso, aunque es muy sencillo, tiene una magia particular. Su olor, su risa, hebras de cabello sobre la almohada, su muñeco para dormir, su pijamita y unas estrellitas en el techo que se iluminan cuando apaga la luz.
Tiene juguetes y sus libros ordenados, y ahí pegadita a la pared está su cama la que ya no tiene barandas porque es una niña grande. Esa estructura de madera y hierro con jergón y colchón recibe fuertes impactos cuando “Andre” se incorpora sobre ella y da saltos enormes haciendo rechinar los resortes.
He dormido con ella y es una verdadera batalla, parece que bailara, nadara, corriera y saltara en sus sueños me lleva hasta la orilla o me arrincona y a veces me engancha con una pierna o me ahorca con su bracito alrededor de mi cuello. Toda una experiencia onírica.
Una noche antes de dormir me hizo una pregunta que en aquel momento respondí para salir del aprieto ―” Tíiia, ¿tú sabes cómo es la cama de Dios?” ― De todas las preguntas que me preparé para responderle, esa jamás pasó por mi mente.
Mi respuesta fue muy ingenua y ella muy benevolente porque aceptó que muchas ovejitas con alas se juntaban en el cielo para formar una “enoooooorme” cama suavecita para que Dios que era muy grande, pero no pesaba, se durmiera. Que las almohadas estaban hechas de nubes y que tenía una hermosa lámpara en forma de media luna que le alumbraba durante toda la noche.
Andrea me miró y dijo ― “Guaooo”, Dios sí que tiene suerte”― y se acostó en su camita cuyo colchón impermeable sonaba bajo la suave sábana de princesas.
Creo que ha sido una de las camas más puras y dulce donde casi, casi pude dormir.
Desde entonces me quedó la curiosidad de preguntar cómo eran las historias de cama de otros y que se piensa o qué se sueña según el tipo de cama donde se duerma.
Desde las camas de agua, de goma espuma, de resortes, con “box”, literas, sofá camas, dúplex, matrimoniales, individuales, catres, colchonetas, chinchorros, bolsas de dormir, butacas, toallas en la arena, las consabidas aceras, los banquitos de plaza, el asiento trasero del auto hasta las de tecnología avanzada, térmicas, masajeadoras, con olores, colchón inflable portátil y pare usted de contar, cada una tiene su historia

Recuerdo la historia de Zahie, sus padres venían de Marruecos, huyendo de la guerra contemporánea. Durante su viaje por el desierto tuvieron que protegerse de las tormentas de arena y polvo. Dormían entre piedras, pegados los unos a los otros, con la cara y la cabeza cubiertos con tela para evitar que la arena les hiciera daño.
Fue un largo recorrido y Zahie soñaba con poder llegar a un lugar donde descansar cómodamente porque su cuerpo estaba agotado, cansado y adolorido. Extrañaba su cama y las noches en las que dormía bajo una bóveda de estrellas impresionante.
En su pequeño pueblo de Nkob se levantaban los “Kasbah”, enormes construcciones de soberbia altura que servían para protegerlos de los invasores y tormentas de polvo y arena y ahí tenían pequeñas habitaciones con enormes “mijadda” donde dormían o tomaban siestas.
Zahie soñaba sobe aquellas almohadas gigantes con que al fin acabara la guerra, para poder viajar por el mundo, pero se hizo más cruenta y tuvieron que abandonar sus refugios para sobrevivir.
Cuando finalmente llegaron a europa, fueron acogidos por una organización que dirigía Alicia VK, una joven de ascendencia griega y latinoamericana que desde temprana edad se dedicó a llevar a cabo proyectos sociales y durante sus estudios de cine y Arte audiovisual pudo hacerse de una red de apoyo muy influyente que le permitió consolidar una organización sin fines de lucro para darle ayuda a los refugiados que huían de la guerra y las persecuciones políticas.
Las casas donde se hospedaban contaban con los servicios básicos, comida y cómodas camas con colchones confortables, sábanas y almohadas limpias.
Fue en aquellas camas donde Zahie pasó mucho tiempo recuperándose de su peregrinación por el desierto, soñó y juró que su vida sería extraordinaria, que estudiaría y se prepararía para recorrer el planeta y tener las experiencias más increíbles del mundo.
Con el tiempo logró tener éxito en su carrera profesional y se convirtió en benefactora de aquella organización que le abrió las puertas a una vida posible. Su mentora, Alicia VK, recibió de sus manos el más alto reconocimiento para aquellos que entregaban su vida a ayudar a otros.
Seguí mi viaje buscando historias forjadas desde la cama y conocí a Zafiro una enigmática mujer con suficientes historias para hacer un libro completo, pero de las cuales escogí las que a ella le fueron más gratas.
En un pequeño café de “Monmartre”, aquella colina parisina a la derecha del río Sena, esperaba absorta mirando la cúpula blanca de la Basílica del “Sacre Coeur” en la cumbre del paisaje. Terminaba mi café y al apagar el cigarrillo, un intenso olor a flores y frutas cítricas impregnó mi metro cuadro y al instante escuché una voz que decía ―”Bonjour”, creo que me esperas a mí―
La conversación con aquella mujer fue realmente deliciosa, sus anécdotas me hicieron reír y llorar en la misma proporción. Amé la historia del motel La Orquídea: ―”Andaba con Miguel Ángel, los dos perdidamente enamorados, hasta los huesos, nos comíamos vivos en aquel viaje de regreso a la ciudad. Él me acompañaba y luego volvería a su pueblo”―. Tenía una mezcla entre niña pícara y “femme fatal” que combinaba en sus gestos al contarme sus historias.
Prosiguió, ―”entramos al motel que se encontraba en el camino, sólo para “saciar el deseo de la carne inquieta” y nos dieron una habitación con ¡cama de agua!. Nos metimos cada “golpe” tratando de hacer la diligencia y mantener el ritmo, entre risas y muchas ganas, quedamos exhaustos, intentando no caernos y disfrutar el momento. No son las más recomendables para emprender la cabalgata con un tipo de 1,98m”―
Su historia sobre la mejor cama en la que había dormido fue muy divertida. Sucedió en las islas de Antigua y Barbuda en el Caribe. Su relato seguía así ―”la mejor cama en la que he dormido fue la del hotel “Sunset”, en Antigua, que delicia, dormía como una loca, desenfrenada, durante todo el día y cuando aparecía en las noches, todos bromeaban diciendo que Luis Miguel, el papá de mi hija, me estaba destrozando. Pero no, no, no, aquello fue puro dormir como narcoléptica. Definitivamente una cama cómoda sin otra igual”―.
― “Pero sin duda, la cama más alucinante en la que jamás imaginé dormir, ha sido en el hotel Napoleón, aquí en Paris. Era un 14 de julio, cuando llegue al hotel era de noche y había una algarabía en la calle. Se celebraba con bombos y platillos con una gran fiesta el aniversario de la toma de la Bastilla y para rematar, el día anterior Francia se coronó como campeón de la copa del mundo en Francia ´98. Fue emocionante lo que sentí al acostarme en aquella cama y caer en cuenta de que yo estaba ahí en un momento tan espectacular” ―.
Sus pequeñas historias, estaban cargadas de cierta nostalgia, ella ama Paris y seguramente ha dormido en muchas más camas en esa ciudad. De pronto su brújula giró hacia sur américa y su sonrisa se llenó de colores vivos y tropicales para referirme una historia cortita sobre su viaje a la frontera entre Brasil y Argentina.
Continuó rememorando sus aventuras: ―”en Iguazú también dormí en una cama muy rica, o no sé si fueron los 4 aviones que tuve que tomar para llegar, tenía sueño y trasnocho y eso quedaba en la selva espesa, muy, muy lejos de todo. Era un lugar que me recordaba la Quinta Anauco, todo era muy al estilo colonial―.
Entre risas, vino, fiambre, quesos y café fue cayendo la tarde y yo tomaba nota de las anécdotas de Zafiro, una viajera cuyo “hobby” era conocer lugares donde dormir rico. Así llegué a sus dos lugares más remotos, allá en su país Venezuela.
Ya casi era mi hora de terminar y escuche dos historias más: “―recuerdo que el sitio más frío donde dormí fue en la cama del Hotel Santo Domingo de Mérida, ni siquiera en Suiza, pasé tanto frío. Por más que tomé vino, “calentaito” y “canelita” no logré calentarme y eso que andaba en muy buena compañía―.
―Diría que el lugar más incómodo donde he dormido fue el cajón de la camioneta de Fabrizzio Laso. El tipo metió un colchón en el cajón de su camioneta y ahí cenamos, tomamos y “tiramos”. Dormí divinamente, a cielo abierto. Fue incómodo pero aquel espectáculo de estrellas, lo valió―.
Cayó la noche y ella se despidió con un beso en cada mejilla. La vi alejarse mientras mi lápiz caía dormido sobre la mesa.
Y aunque la pasé divinamente, durmiendo en muchos lugares y escuchando historias, siempre volver a mis 7 almohadas amañadas, mi colchón, mi trapito en los ojos, mi control remoto y mis sábanas frescas, no tiene precio. Porque como dicen por ahí: “en cama ajena, siempre se duerme mal”.

Letargo, poemas Manuela Sánchez

En mi silencio me sumerjo, en un letargo que me envuelve, donde el tiempo se detiene y el mundo se desvanece.

Todo parece tan distante, irreal, lejano a mi ser, mientras mi mente fluye en un mar de oscuridad.

Dejo que la paz me cobije, que la quietud me acune, en este mundo de ensueño que me permite descansar.

Y aunque la vida siga adelante, yo aquí me quedo, en letargo, disfrutando este momento, en el que todo es armonía y paz.

La tormenta de ideas

#SerUnEscritor

Es una técnica creativa que sirve para encontrar las mejores ideas a partir de un tema concreto. Consta de dos fases que es preciso diferenciar para que resulte efectiva. La primera fase consiste en escribir una lista con todas las ideas que te sugiera el tema. A más larga sea tu lista, más probabilidades tendrás de encontrar una buena idea. Puedes realizar esta tarea durante un tiempo limitado o escribir hasta que el tema no te inspire nada más. Pero escribe sin juzgar las ideas. Será unos días más tarde, en la segunda fase, cuando analices las ventajas y los inconvenientes de cada idea y selecciones las ideas que más se ajusten a lo que estabas buscando.

Forastera

Diana Gabaldon
Saga

Recién acabada la Segunda Guerra Mundial, una joven pareja se reúne por fin para pasar sus vacaciones en Escocia. Una tarde, cuando pasea sola por la pradera, Claire se acerca a un círculo de piedras antiquísimas y cae de pronto en un extraño trance. Al volver en sí se encuentra con un panorama desconcertante: el mundo moderno ha desaparecido, ahora la rodea la Escocia de 1743, con sus clanes beligerantes y supersticiosos, hombres y mujeres rudos, a veces violentos, pero con una capacidad de vivir y de amar como Claire jamás había experimentado en su anterior vida. Acosada por los recuerdos, Claire tendrá que elegir entre la seguridad del futuro que ha dejado atrás y la apasionante incertidumbre del pasado que ahora habita. En «Forastera», la primera parte de la saga de Claire Randall, Diana Gabaldon narra una historia de amor diferente, en la que los encuentros fortuitos y el juego equívoco del tiempo se conjugan en un intrigante final.

Orden de lectura:

1 – Forastera
2 – Atrapada en el tiempo
3 – Viajera
4 – Tambores de otoño
5 – La cruz ardiente
6 – Viento y ceniza
7 – Ecos del pasado
8 – Escrito con la sangre de mi corazón
9 – Cuenta a las abejas que me fui

Reflexiones de una mente difusa

¿No les pasa que temen al futuro? Así sin más.

Amanecemos con esa sensación de que hemos crecido, de que hay que comenzar a tomar decisiones que definirán el resto de nuestros años. Y nos cagamos de miedo, así, crudamente. Están los que toman ese futuro por las riendas, se aferran a sus objetivos y luchan con garras y dientes; y están los que se agazapan en una esquina, como esperando que las soluciones lleguen envueltas en papel de regalo, o quizás, solo tienen la fantasía de que el tiempo no pase, de quedarse estancados en ese momento, en esa edad.


Es tan difícil decidir. ¿Qué queremos ser? ¿Hacia dónde ir? ¿Con quién compartir el camino? ¿Cuándo aferrarse y cuándo dejar ir?


Ojalá la vida viniese con instrucciones, ojalá todos fuésemos de esos que saltan al vacío confiando en que podemos volar.



🥀Letter_hunter🥀

Lobos Por Anastacia López Navarro

Mientras terminaba de secar su cabello con la toalla, frente al espejo, miraba de cerca el hematoma debajo de su ojo derecho, muy cerca de aquella cicatriz que ahora quedaba oculta por la hinchazón que empezaba a formarse.
Movió el cuello, sintió un dolor agudo en el músculo trapecio y le fue casi imposible girar la cabeza totalmente hacia el lado izquierdo. Frunció el ceño y tomó aire apoyando las manos sobre la pared.
Aquel combate había sido diferente a los otros que había realizado durante todos sus años de práctica y entrenamiento, primero con su padre y luego cuando perdió el camino y aprendió técnicas letales orientadas a la aniquilación del contrincante.
Ragnar Lamech, era un entrenador de Artes Maciales, especializado en el combate cuerpo a cuerpo. Dominaba estilos como el Tae Kwon Do, Judo, Jui Jitsu Brasilero, “Grappling”, Lucha Grecorromana, Aikido y Krav Maga, este último era un sistema de defensa popularizado por los ejércitos israelíes para complementar las destrezas letales de sus soldados.
Ragnar era una máquina invencible, que dominaba un sin número de técnicas, pero además era muy versátil, sumaba a sus talentos otras artes como la danza, la gimnasia, tiro al blanco con arco y flecha y era amante de las armas de fuego, un campeón en la categoría de tiro deportivo.
Su padre Bhaltair Lamech había sido su primer Maestro, tenía una escuelita que funcionaba detrás de la tienda de antigüedades de la que fue dueño durante 40 años. Un lugar mágico donde aquel joven pasaba horas con su pequeño hermano Moritz y su mejor amigo, Niklas Söle, escuchando historias sobre antiguos guerreros samuráis, griegos, vikingos, espartanos y romanos, cuyos dogmas y valores fueron formando paralelamente a la educación de sus padres, una línea de pensamiento con ideas inquebrantables que regían sus conductas.
Su madre, Amelie, era una hermosa y destacada gimnasta y bailarina que le enseñó la gracia y la flexibilidad que el cuerpo podía alcanzar con otras disciplinas además de la marcial.
Amuletos, espadas, escudos, símbolos, pergaminos, documentos antiguos llenaban la tienda de su padre. Bhaltair los había recolectado durante sus múltiples viajes por oriente y occidente, donde aprendió los diferentes estilos de combate que luego enseñaría en su escuela y en los que sus dos hijos fueron formados, bajo la promesa de siempre estar al servicio de los más débiles.
Entregó a cada uno la mitad de un poderoso medallón de marfil y ébano que al juntarse formaban un yin yang blanco y negro. Éste tenía al fondo un lobo negro y uno blanco a cada lado, respectivamente y les recordó la importancia de saber a cuál de los dos alimentaban. Ese, era el secreto del equilibrio.
Al salir de la habitación, para dirigirse a la trastienda del antiguo negocio de su familia, Ragnar recordó aquel día, que tras la muerte de Moritz, en un combate donde no fueron respetadas las reglas de seguridad y los límites de contacto, su padre se había marchado sin decir una palabra y su madre había sido recluida en un hogar de cuidados para enfermos mentales, aunque ella sólo se había sumido en una infinita tristeza.
A pesar de todas las enseñanzas de su padre, basadas en principios y valores morales, Ragnar quebrantó todos sus paradigmas y fundó una escuela de peleadores en la que la piedad y el respeto por el contrincante no eran aspectos considerados dentro de sus leyes. Cruzó la delgada línea entre el bien y el mal.
Así, constituyó un equipo de guerreros que transitaban por las calles amedrentando a todo aquel que no les rindiera tributo. Los formó sobre la base de antivalores, constituyéndose en una especie de banda que asistía a los torneos locales y en las afueras de su ciudad promoviendo el caos y dejando a su paso desolación y dolor porque todo aquel que se enfrentaba a sus discípulos perdía un brazo, una pierna, un ojo o la vida.
Ragnar se había convertido en un líder negativo, ya no visitaba a su madre y clausuró la tienda cuando entendió que su padre no volvería. El dolor por la pérdida de su familia nubló su consciencia y confinó su corazón y su alma al olvido, para alejarse del recinto de sus más férreos y nobles principios.
Una mañana llegó a su escuela un desconocido, quien se hacía llamar Anam Çelik y al abrirle la puerta sintió entrar una energía tan fuerte que no atinó a pronunciar palabra. Aquel hombre le entregó un pequeño pergamino donde lo invitaba a un combate al día siguiente en la tarde, en el antiguo Dojo detrás de la tienda de antigüedades.
Absorto y confundido miró como aquel hombre enigmático se alejaba. Sin contarle a nadie se preparó para el combate como si una fuerza externa lo empujara, se puso su traje negro y sintió que le faltaba algo. Revisó y se topó con la mitad del medallón. Lo tomó apreándolo
Al llegar al lugar, se removieron en su mente innumerables recuerdos, la voz imponente de su padre, el olor a lavanda y flores de su madre, la risa de Moritz y Niklas. Creyó entrar en una especie de vórtice y tuvo sentimientos encontrados de tristeza y furia que canalizó para concentrarse en su objetivo.
Atravesó la tienda rápidamente y al llegar al umbral del salón vio el majestuoso Torii, aquel que solo debías cruzar dejando fuera todo lo mundano. Se quitó los zapatos y sin reverenciar el espacio entró. Miró hacia el lugar sagrado donde Anam vestido de blanco, se encontraba arrodillado en posición meditativa.
Levantando su voz, lo increpó diciendo, ― “ya estoy aquí y no tengo tiempo que perder, así que acabemos con esto de una buena vez, quien quiera que seas”― Cuando aquel hombre se incorporó lo miró con serenidad y le dijo: ― “vengo en nombre de mi Maestro a devolverte algo que te pertenece, pero antes deberás combatir contra mí”―
Ambos guerreros tomaron posición y mientras Anam hizo la venia para saludar a su Ragnar visiblemente contrariado, preparó de una vez la posición de combate. Con movimientos circulares iniciaron una especie de danza que los acercaba y alejaba buscando cada uno el momento adecuado.
Como era de esperarse Ragnar tomó la iniciativa y atacó arremetiendo con seguridad y violencia. Anam por su parte desvió limpiamente el golpe siendo la defensa su mejor contra ataque. Al ver que no podía tocarlo si quiera, Ragnar visiblemente molesto y desenfocado esperó el momento preciso para de manera inadecuada sujetar a su oponente por la ropa y derribarlo, ya que el piso era su territorio para vencer.
Ante tal ataque, el guerrero blanco pudo zafarse y limpiamente logró la sumisión de su contrariado oponente quien se golpeó la cara al caer y fue presa del pánico cuando sintió que no podía moverse porque se fracturaría su cuello y se estaba quedando sin oxígeno.
Finalmente, tocó el piso dando tres golpes que indicaban que se rendía ante aquella soberbia técnica de sumisión. Débil y adolorido sintió como un hilo de sangre corría por su rostro e intentó ponerse de pie sin éxito. Anam le ofreció su mano y al contacto Ragnar volvió a sentir aquella descarga de energía que lo había dejado sin palabras.
Cuando estaba más recuperado, Anam se acercó y le entregó algo envuelto en un paño blanco como la espuma. Se arrodilló frente a él y lo reverenció. Ragnar abrió con cuidado el paño y ahí estaba la otra mitad del medallón con el lobo blanco. Sus ojos se anegaron de inmediato ante el poderoso recuerdo que traía aquel objeto. Cuando levantó la mirada, ya Anam iba atravesando el umbral del Torii. Aturdido, aquel hombre vencido se puso de pie y preguntó: ― “¿Puedo saber el nombre de tu Maestro?” ―, el desconocido se detuvo, se volvió hacia él y con voz solemne dijo: Niklas Söle.








Eternas lunas, poema por Manuela Sánchez

Eternas lunas en el cielo, adornando la noche con su brillo, como diamantes en la oscuridad.

Cada noche asoman en lo alto, dándonos su luz imponente, brindándonos el refugio de su manto.

En su aspecto plateado de belleza sin igual, se elevan altivas e impertérritas, en su eterno movimiento sideral.

Sus ciclos infinitos en el firmamento, testigos mudos de la vida que corre, en este mundo de constante movimiento.

Eternas lunas de nuestras noches, acompañan nuestras luchas y batallas, brindándonos su luz como aliadas en la oscuridad.

Olvidar la funcionalidad de cada palabra y cada frase en relación con lo que deseamos comunicar

#SerUnEscritor


Un buen escritor, ya sea de libros o de guiones, juega con aquello de “nada de lo que sucede es casualidad”.

Las palabras deben ser algo más de lo que significan, tienen que esconder una intención, un mensaje, hacer que el relato avance.

Cuando escribas, evita irte por las ramas y construye el discurso en torno a lo que quieres transmitir.

Nunca pierdas de vista tu objetivo ni eclipses el contenido en pro de esa literatura tediosa

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