YA ES NOVIEMBRE!!! Y estás son las novedades literarias que me muero por leer…
2 de Noviembre. ✾ Hechizada – Laura Thalassa (La verdad no conozco a la escritora pero hay enemies to lovers y una academia de brujas, más que ganada me tiene para leerlo)
7 de Noviembre. ✾ Dioses de Sangre – Belén Martínez (Es la misma escritora de El Vals de la Bruja y es más que obvio que muero por leerme algo nuevo de ella. Amo como escribe, además realeza, traiciones 😏) ✾ Todas las Criaturas Oscuras – Paula Gallado (Voy a ciegas, solo sé que hay criaturas peligrosas y conociendo a Paula este libro me va a encantar) ✾Iron Flame (inglés) – Rebecca Ross (Es la continuación de Fourth Wing y puede que sea uno de los libros más esperados por la comunidad lectora). ✾ Un Velo Escarlata – Shelby Mathurin (Es la misma escritora de Asesino de Brujas, no sé si haya que leerse esos libros para entender este porque son de mismo mundo)
17 de Noviembre ✾ El Juego del Escorpión – Raisa Martín (Final de bilogia Juegos Envenenados y tengo muchísimas ganas por saber como va a terminar esto.)
A Patricia Campbell su existencia nunca le ha parecido tan insignificante. Su marido es un adicto al trabajo, sus hijos adolescentes tienen su propia vida, su suegra senil necesita cuidados constantes, y siente que siempre va un paso por detrás de su interminable lista de cosas por hacer. Lo único que la mantiene viva es su club de lectura, un pequeño grupo de mujeres de Charleston unidas por su amor a las novelas de crímenes reales. En esas reuniones se habla de todo: desde la familia Manson a asuntos de sus propias familias.Una tarde después de la reunión del club, Patricia es salvajemente atacada por una anciana vecina, lo que le llevará a conocer al atractivo sobrino de esta, James Harris. James es un hombre de mundo y muy leído que despertará en Patricia sentimientos que no había tenido en años. Pero cuando al otro lado de la ciudad unos niños empiezan a desaparecer y sus muertes son ignoradas por la policía local, empezará a sospechar que James Harris es más un criminal que una réplica en carne y hueso de Brad Pitt.¿Cuál es el verdadero problema? James es un monstruo de una especie diferente, y Patricia le ha dejado entrar en su vida.Poco a poco, James se irá introduciendo en la vida cotidiana de Patricia tratando de apoderarse de todo lo que considera suyo, incluido su club de lectura. Sin embargo ella no está dispuesta a rendirse sin luchar en esta historia plagada de sangre sobre una relación de buena vecindad transformada en algo siniestro.
Es importante que seas consciente de tus debilidades y sobre todo de que siempre puedes mejorar.
No concibas tus fallos como algo malo, sino como una enseñanza para mejorar y no incurrir en el mismo error dos veces. Pero tampoco es bueno que te machaques si no consigues hacer algo. Cada cosa lleva su tiempo.
Se llama La Asistenta, es un thriller psicológico jodidamente flipante, te atrapa desde la primera página. La pluma de la escritora es tan adictiva que es imposible dejar de leer, se acaba un capítulo y sigues y sigues. ESA SEGUNDA PARTE MADRE MÍA!!!, todavía estoy procesando lo que leí, en serio que manera de verme la cara de estúpida. (Amé ese pov, se agradece muchísimo) Mastermind sin duda, que plan tan jodidamente perfecto. Los plost twist joder, ni uno, NI UNO me vi venir. En fin, el libro súper bueno, ligero (los caps son cortos, otra cosa que agradezco un montón) y totalmente recomendable.
Pasarás por mi vida quizás, como ese amor fugaz que ardió aquí en esta hoguera encendida, que avivó las llamas de tan solo mirarnos…
¿Efímero serás…?
Tatuas besos sobre mi piel desnuda, sacias un sed que jamás otros labios así, han podido saciar…
Pasarás por mi vida quizás, dejándome huellas de mi peor locura, desnudarte el Alma sin apenas preguntar que nombre lleva, esta otra Alma que me hace sentirme tan suya…
Pasarás… volverás…
No existe la cordura para alejar este infierno, que sobre nuestros cuerpos provocamos aquí, donde fuimos llamas del mismo fuego…
(…no necesito tu nombre…ya tu Alma me lo ha dicho…)
Mientras saboreaba la macedonia, noté una textura inusual. Parecía un cabello. Me revolvió el estómago, pero luego vi que todos tenían uno.
¿Qué estaba ocurriendo?
Fue entonces cuando escuché un sonido en la cocina. Algo se arrastraba. Lentamente, me levanté para investigar, pero tropicales con la silla y caí al suelo.
Con el corazón latiendo a toda velocidad, miré debajo de la mesa y vi una figura cubierta de pelo. Estaba devorando algo que parecía ser mi gato. Me quedé paralizado mientras la figura se volvía hacia mí. Sus ojos brillaban en la oscuridad, y vi que su boca estaba llena de pelo y pedazos de fruta.
¿Qué era esa cosa? ¿Cómo había llegado a mi casa? Mientras intentaba escapar, la figura se acercó y me agarró por el cabello. Sentí el dolor agudo mientras me arrastraba hacia la oscuridad.
Intenté luchar con todas mis fuerzas, pero la figura de pelo y fruta era demasiado fuerte. Me arrastró hacia una habitación, donde pude ver una pila de cuerpos cubiertos de pelo y mordiscos de frutas. El olor era insoportable. Me di cuenta de que había sido llevado a un lugar donde la figura devoraba a sus víctimas. Traté de encontrar una salida, pero estaba atrapado con esa criatura.
Traté de moverme y buscar una salida, pero la criatura de pelo y fruta estaba demasiado cerca. Me sentía atrapado, sin posibilidad de escapar. Entonces recordé que tenía un cuchillo en mi bolsillo. Lo saqué y lo sostuve con fuerza mientras la criatura se acercaba lentamente.
Cuando finalmente estuvo lo suficientemente cerca, hice un movimiento rápido y certero, cortando el pelo y la fruta en un solo golpe. La criatura cayó al suelo, inmóvil.
Pude escapar de la habitación oscura y volver a la seguridad de mi hogar. Pero nunca olvidaré lo que vi esa noche, ni la extraña macedonia de frutas con pelo que me llevó a ello.
Enoc odiaba tener que mudarse de la ciudad y dejar a sus amigos, su colegio y todas las comodidades que tenía. Solía botar desperdicios fuera de la basura y su mamá le recordaba que podía elegir hacer las cosas bien y cuidar el planeta. Aunque iba a un lugar hermoso, cercano al mar no quería dejar aquel donde había vivido durante sus 8 años. Se subió contrariado a la parte de atrás del auto de su mamá y se quedó mirando por la ventanilla de atrás lo que dejaba para siempre. Rodaron durante toda la mañana, ya en la tarde llegaron al pequeño puerto donde tomarían una lancha para llegar Bahía de Tortugas. Su mamá era biólogo marino y le habían asignado montar un laboratorio para estudiar por qué habían estado desapareciendo las especies de aquella zona. Al llegar a la isla los recibió la estatua de una enorme y majestuosa tortuga de piedra y dos hombres corpulentos llamados Tahi y Moan que habían estudiado biología marina con Arantxa en la universidad de Aberdeen en el Reino Unido y obtuvieron una beca de especialización en rescate ambiental y transformación de desechos químicos en la Universidad de Tecnología de Sídney. A ambos les encantaba su trabajo de ambientalistas porque habían viajado por todo el mundo haciendo estudios de las diferentes aguas, continentales y oceánicas. A diferencia de la gran ciudad aquel lugar era muy limpio, estaba todo muy bien ubicado y todas las casas se veían pintadas y arregladas. El único ruido era el de las aves, la brisa entre las altas palmeras y el mar. De pronto escuchó la risa de unos niños que salieron corriendo, empujándose unos a otros y al verlo se echaron a reír al mismo tiempo que le hacían señas para que se les uniera. Su mamá le había enseñado a bucear y a nadar muy bien, así que no tuvo problema en zambullirse en el agua donde ya estaban los demás niños. Israel nadó hacia él y le dijo: ― “¿eres Enoc? Y él sorprendido asintió con la cabeza. El niño prosiguió, ― “bien estamos completos, esperábamos por ti, soy Martín hijo de Moan”― Enoc no pertenecía a ningún clan ni equipo en la ciudad pero aquí ya era parte de un equipo muy particular. Aquella isla había sufrido mucho por el gran derrame de petróleo que años atrás causó una catástrofe natural, un injusto ecocidio. Gracias a la llegada de Moan y Tahi pudieron salvar la isla y a todas las especies. Pero hacía unas semanas las pacas de tortugas habían estado desapareciendo y se organizaron unos equipos para ir en su búsqueda. Enoc ya no extrañaba la ciudad de hecho pensaba que la ciudad necesitaba estar más limpia y con menos ruido. Moan y Tahi construyeron una caverna en el fondo de la bahía para que durante los derrames de aceite, la mayor cantidad de peces y especies se resguardaran, mientras hacían las labores de rescate ambiental. Sus dioses eran espíritus del agua que les otorgaban poderes especiales tales como el desarrollo de branquias durante el tiempo que necesitaban estar sumergidos. Eran grandes y veloces nadadores con la fuerza de un tritón para mover piedras y corales bajo el mar. Enoc no comprendía la dinámica ni qué tenía que hacer. Israel le explicó que debía pasar por una pequeña prueba para determinar si estaba físicamente apto para realizar algunas labores debajo del agua. Lo llevó a un pequeño acantilado y se paró al borde de la piedra más alta, el viento soplaba fuerte y Enoc se acercó a donde estaba aquel niño tan desafiante. Debes seguirme y sin esperar respuesta se lanzó de clavado hacia las aguas que corrían al fondo del abismo. El niño se quedó mirando sosteniendo la respiración mientras su corazón latía aceleradamente. No lograba ver a Israel y cerrando los ojos se lanzó al vacío. Su cuerpo entró como un alfiler al agua y sintió como los remolinos lo arrastraban y se aturdió y asustó cuando empezó a tragar agua. De pronto su cuerpo era suspendido fuera del agua como si flotara sobre una enorme ola. Abrió los ojos mientras escuchaba voces que gritaban, súbitamente algo enorme emergió del agua y con los ojos abiertos como dos huevos fritos vio la cabeza de una tortuga gigante que lo miraba con dulzura y sonriendo. Empapado de agua se paró sobre el caparazón y pudo ver la entrada del puerto a donde había llegado y notó que no estaba la estatua de la tortuga. Todos lo esperaban gritando desde la orilla y la gran tortuga camino lentamente mientras le contaba que el hombre de la ciudad había intentado acabar con aquel lugar y que otros de su misma especie trabajaron duro para rescatarla. Así que era una decisión de cada quien elegir hacer el bien o hacer lo incorrecto. Cuando llegaron a la orilla, Israel le colocó un talismán en el cuello y le dijo: Fuiste valiente y confiaste en mí, eso nos hace hermanos, tienes lo necesario para ser parte de nuestra familia. Aquel talismán le otorgaba los poderes para bajar a las profundidades y ayudar en la búsqueda de las tortugas. De inmediato se pusieron en camino y sus habilidades como buceador se sumaron a los dones que había recibido. Encontraron un nido de tortugas enredado en una especie de tela de araña transparente que se había formado por los desechos arrojados al mar por una embarcación. El mismo, había flotado hasta la orilla atrapando a las pequeñas tortugas que habían salido de sus huevos y empezaban a desplazarse por la arena. Enoc las tomó con cuidado haciendo un nudo y les pidió ayuda a sus compañeros para subir. Desde entonces Enoc se dedicó a cuidar aquel lugar y cuando se hizo grande fue por el mundo enseñando la importancia de elegir hacer bien las cosas.
“Siempre habrá mejores escritores que tú y siempre habrá escritores más listos que tú. Siempre habrá personas a las que se les dé mejor esto o lo otro, pero solo tú eres tú”.
Por qué tienen que leer El Vals de la Bruja:? •Ambientado en Londres en la época victorina •Brujas, asesinatos y traición •Sangre Negra (brujos) y Sangre Roja (humanos) •Romance slow burn y «Amor Prohibido». •Vibes de «Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina» •Vibes de Harry Potter, Bridgerton y La Caza a Jack el Destripador. •Dividido en 7 partes (caps cortos) •TRECE. 🖤 (Ustedes recuerdan esta serie llamada Sabrina, la Bruja Adolescente? Recuerdan a su gato? Salem, well Trece da las mismas vibes) Es un sin parar este libro, me encantó de principio a fin. Los plost twist que tiene madre mía, el misterio de cada capítulo hace que no quieras soltarlo, es adictivo, se lee súper rápido. Con una protagonista que le da igual las leyes de su Aquelarre y hace lo que le da gana. Un romance súper lindo (no se centran mucho en esto). Me encantó todo, la ambientación brutal, el personaje de Trece es lo más top de todo el libro me atrevería a decir. En serio quedé encantada con él. Andrei es una cosita bonita y Eliza, que decir de ella más que amo que haya ido en contra de todo lo que es correcto.
~Cinco puntas tiene la magia, como una estrella maldita…~
LA MUERTE DEL BRUJO: Es un librito cortito de 7 capítulos solamente que nos cuenta el pasado de unos personajes que mencionan en el Vals de la Bruja. Esto fue un regalo de la escritora y se debe leer si o si después del primer libro. (No es tan importante para el segundo pero si son curiosillos lo leeran)
EL ALMA DEL BRUJO: Yo le tenía mucha curiosidad a este libro, sinceramente pensé que sería de cierto personaje (por el nombre) pero eso no quita que no me haya encantado por igual porque no es el principal pero está presente en todo el libro. •Londres 1940 (45 años después. II Guerra Mundial) •Enemies to lovers. •Conspiraciones •Siete Hay intriga desde la primera página, vuelven a alternar entre pasado y presente. Es un sin parar de cosas. La trama está relacionada con el Vals así que es obligado leerse ese. Tiene nuevos personajes pero son las mismas familias de brujos…amé a los tres (más el centinela) pero ese que se apellida Vale tiene mi corazón. Obviamente el misterio no podía falta, la acción y los plost twist son geniales. El romance aquí tampoco es lo principal pero se disfruta leer esas pequeñas dosis. Todo lo que envuelve a esta novela… magia, intriga, secretos, el toque oscuro y siniestro.DIVINO.
~»La magia llama a la magia. La sangre llama a la sangre»~
En medio de la oscuridad, en la costa rocosa, donde el viento aúlla y el mar ruge con fuerza, una pregunta se hace eco en la mente del viajero: «Si hay espíritus en la tierra, ¿por qué no en el mar?»
Y allí, en la niebla espesa que cubre la playa, una figura sombría emerge de las olas, con ojos brillantes y garras afiladas, una criatura que no pertenece a este mundo.
El viajero corre, pero la criatura lo persigue, a través de las dunas de arena y las rocas afiladas, hasta que finalmente llega a un acantilado y se da cuenta de que no hay escapatoria.
La criatura se acerca, con un aliento frío y húmedo, y el viajero cierra los ojos, esperando su destino, pero en lugar de la muerte, siente una mano cálida que lo rescata del borde del abismo.
Cuando abre los ojos, ve a una mujer hermosa, con cabello oscuro y ojos profundos como el mar, y en su rostro hay una sonrisa triste que le hace preguntarse si ella también es un espíritu.
Ella le dice que ha venido a guiarlo a casa, y juntos caminan por la playa en la oscuridad, mientras el mar ruge y las estrellas brillan en un cielo que parece estar tan lejos.
Y el viajero se pregunta si todo esto fue real, o si fue solo una ilusión creada por su mente, pero en su corazón sabe que algo ha cambiado, y que nunca volverá a ser el mismo.
En el corazón del bosque encantado, habitaba la reina de las polillas, una criatura tan hermosa como tenebrosa. Durante todo el año, se encontraba prisionera de un hechizo oscuro, pero cada otoño, cuando la luna se alzaba en el cielo nocturno, sus alas se desplegaban y volaba en busca de su anhelada libertad.
Su aspecto era deslumbrante y a la vez inquietante. Sus alas, negras como la noche, estaban adornadas con sutiles destellos de plata, como si fueran estrellas atrapadas en su oscuro vuelo. Sus ojos, profundos y penetrantes, reflejaban una sabiduría ancestral y una tristeza eterna.
La reina de las polillas anhelaba con todas sus fuerzas romper las cadenas que la mantenían cautiva el resto del año. Su vuelo era silencioso y sigiloso, como un susurro en la oscuridad. Se adentraba en los rincones más oscuros del bosque, donde solo las criaturas nocturnas se atrevían a aventurarse.
Mientras volaba en busca de su libertad, se encontraba con otros seres malditos y criaturas de la noche. Había brujos y hechiceras que se ocultaban en las sombras, esperando el momento adecuado para conjurar sus maleficios. Los árboles susurraban secretos olvidados y las sombras cobraban vida, danzando al compás del viento.
A medida que el otoño avanzaba, se sentía más cerca de romper el hechizo que la tenía cautiva. Sentía en su interior la fuerza de la magia, un poder ancestral que anhelaba liberar. Pero el precio de su libertad era alto y oscuro. Debía encontrar el corazón del bosque encantado y enfrentarse a su propio destino.
La noche más oscura del otoño llegó, y se encontró ante el árbol ancestral, el origen de todo su sufrimiento. Con valentía y determinación, extendió sus alas y se adentró en la oscuridad. El hechizo se hizo más fuerte, más opresivo, pero ella no se dio por vencida.
Finalmente, en lo más profundo del bosque encantado, encontró el corazón del hechizo. Era una joya negra, brillante como el ébano, que irradiaba una energía oscura y poderosa. Sin temor, la tomó en sus garras y la destrozó con un último aleteo.
En ese instante, el hechizo se rompió y la reina de las polillas se transformó en un torrente de luz y sombras. Sus alas se volvieron translúcidas, como cristal negro, y su cuerpo se llenó de un brillo iridiscente. Por fin, era libre.
Desde aquel otoño, vuela por el bosque encantado, extendiendo sus alas en la noche para recordarle al mundo que incluso en la oscuridad más profunda, siempre hay esperanza de encontrar la libertad. Su historia se convirtió en leyenda, y su nombre se susurraba en los rincones más oscuros del bosque, recordando a todos que la oscuridad puede ser vencida por aquellos que se atreven a luchar por la luz.
Aquella tarde de julio, ya casi terminando el mes, el verano en el centro de París era sofocante; casi 32°C de temperatura, era algo fuera de lo normal, porque las máximas temperaturas solían ser de 24°C. Esto agobiaba a los transeúntes que se dirigían a sus casas tras una larga jornada de trabajo.
Los turistas, iban con ropa muy ligera, de algodón y aun así, se agolpaban en la Plaza de la Concordia y el Obelisco egipcio, muy cerca de sus fuentes, para intentar refrescarse.
Pedro, había terminado su turno en aquella oficina de tele-mercadeo. Adrienne, su amiga de la facultad, le había conseguido trabajo en la empresa de su hermano Patrick donde buscaban a alguien que hablara español e inglés. Pedro, adicionalmente, hablaba italiano y un poco de portugués. Su abuelo, Pietro Gomes, fue un inmigrante que llegó a Venezuela y trabajó desde los 28 años en una finca, en el estado Táchira, sembrando hortalizas y ahí conoció a Magdalena Sánchez la cocinera, una gocha de pura cepa, con ese carácter testarudo y una sazón inolvidable.
De esa unión, nacieron Roberto Carlos y María Teresa, la madre de Pedro, quien se casó con Mario Lombardo el dueño de la panadería del pueblo. Así, Pedro creció escuchando a su abuelo hablándole en portugués y a su padre en italiano.
El inglés lo aprendió cuando don Mario, después de haber ahorrado durante 3 años, lo envió a estudiar seis meses a Inglaterra, donde vivía un buen amigo de la familia quien era el padrino del joven. Pedro aprovechó al máximo aquella oportunidad y al volver continuó estudiando por su cuenta para mejorar y optimizar aquel idioma.
La estación Châtelet-Les Halles en Francia queda en el centro de París debajo del Centro comercial del Foro de Halles. Curiosamente, las columnas enormes de su arquitectura generan cierta inseguridad porque impiden la visión plena del usuario.
Pedro ya se había habituado a aquel tumulto de gente, bajando por las estrechas escaleras. Su primer contacto con un tren subterráneo lo tuvo en Londres cuando su padrino Fabrizzio Trotta lo llevó de paseo en el metro más antiguo del mundo.
En la finca donde creció, la vida era apacible y él, se dedicó a los estudios ya que sus padres querían que saliera de ahí a recorrer el mundo y aunque en las vacaciones trabajaba con el abuelo en el campo y con su padre en la panadería, invertía mucho tiempo leyendo y poniendo al día sus deberes. Cuando finalmente se recibió en la escuela de Comunicación social, fue contratado por la empresa en la que hacía sus pasantías como reportero de noticias.
Corrían tiempos difíciles en el país y tuvo que emigrar porque todos los periodistas y reporteros estaban siendo perseguidos. Tras una situación muy comprometida de mucho peligro, donde casi pierde la vida en un enfrentamiento con las fuerzas policiales, estuvo escondido por 2 meses y luego su padrino y su familia lograron montarlo en un avión a Francia.
Al llegar a ese país, lo recibieron miembros de una organización pro derechos humanos, quienes lo ayudaron a resolver el tema legal bajo la figura de perseguido político. Allí conoció a Arianne y se hicieron buenos amigos, empezaron a intercambiar talentos y finalmente Pedro consiguió entrar a la facultad para hacer un Diplomado en Gerencia de la comunicación efectiva.
El hecho de hablar otros idiomas le facilitó aprender el francés rápidamente, además era muy disciplinado y se propuso dominarlo a la brevedad, porque necesitaba emplearse para poder mantenerse. Así pudo concursar para el puesto en la empresa de Patrick.
Habían pasado 3 años, desde el día en que se marchó abruptamente de su país. París era una ciudad fascinante pero como todas las grandes metrópolis en las horas picos, aturdía a quienes no estaban acostumbrados a aquel movimiento.
Pedro, miró su reloj y murmuró: ― “¡ay no!, llegaré tarde a la casa otra vez, ¡merde!”. Entró al vagón casi arrastrado por la multitud y sintió el vapor humano concentrado en aquel espacio abarrotado de gente.
Ajustó su morral y colocó los audífonos, consiguió sentarse en un puesto que un pequeño niño que creía haber visto antes, le ofreció frente a la salida, mientras veía como las puertas se cerraban, sintió entrar en un vórtice, que lo desprendió de aquel espacio mientras la música del “playlist” en su dispositivo parecía escucharse en todo el lugar.
Suspendido en el vagón, veía a todos en cámara lenta y oía muchas voces y diferentes lenguas, al fondo un tema de Simón Díaz, un cantautor de música venezolana que escuchaba desde la niñez, cuando iba al campo con su abuelo y aquel escuchaba las coplas sobre la vida en el llano. Una sonrisa se dibujó brevemente en su rostro tras el fugaz recuerdo de don Pietro Gomes.
De pronto, una nostalgia tardía lo fue invadiendo y mientras miraba a la gente, recordaba momentos de su vida en las escenas que se desplegaban a su paso. Pensaba en lo difícil que había sido dejar a su familia, sus abuelos estaban ya muy viejos y él pasaba horas compartiendo historias y pequeñas actividades que aun podía llevar a cabo don Pietro.
Sus padres, también entrados en años, seguían trabajando en la panadería junto al tío Mariano que se encargaba de del mantenimiento de las máquinas que se usaban para hacer el pan a diario.
Después de 3 años se preguntaba, ― “¿en qué momento de mi vida estoy?”, ¿hacia dónde voy?, ¿a qué lugar pertenezco? Soy un nostálgico valiente o quizás un valiente nostálgico.
Esta sensación de desamparo en el corazón, con un conjunto de emociones que van desde entristecernos a despertarnos ante la partida inexorable del pasado Sabiendo que su único refugio es la memoria. Aceptando que no somos seres absolutos y que quizás jamás volveremos.
Mientras veía a aquellas personas, en familia, en pareja, solitarios, pensaba en Ana aquella hermosa niña que creció a su lado en la finca y que fue su primer y único amor desde la primaria hasta que cada uno eligió su carrera, ella, veterinario experta en equinos y él periodista.
Recordaba sus mañanas en el campo con el abuelo y sus historias y enseñanzas, sus caminatas al colegio, su vida en la finca y en la panadería. A sus padres, a quienes la distancia les había envejecido y quitado su rol más preciado. Sus amigos, sus espacios, su carrera.
Se sentía ajeno a aquel lugar extraordinario que en otras circunstancias habría disfrutado enormemente y del cual hubiera hecho un hermoso reportaje.
Tres años de soledad, en aquel pequeño anexo a donde llegaba casi al anochecer y de donde salía antes de que amaneciera.
Adrienne y Patrick eran sus únicos amigos, porque los venezolanos con los que quiso fraternizar, resultaron lejanos y adversos a tal punto que prefirió evitarlos para no crear resentimientos.
Ella y Janick eran pareja y lo alentaban a conocer a algunas chicas que se habían interesado en aquel muchacho, educado, bien portado e inteligente. Pero el corazón de Pedro se había quedado en los potreros donde nació la pasión de Ana por los caballos.
Se escribían semanalmente, hasta que dejaron de llegar las cartas y su madre le contó que Ana había recibido una beca para ir a hacer una especialización en caballos pura sangre en Arabia Saudita.
Él trató de ubicarla pero ella jamás contestó sus mensajes y un buen día supo por un amigo en común que se había casado con el dueño de unas caballerizas y se había establecido en aquel país para fundar un centro de entrenamiento para caballos árabes.
Aún no se daba el permiso de dejar entrar a alguien más en su corazón y se dedicó a estudiar y trabajar para poder producir el dinero necesario para mudarse a otro lugar donde pudieran visitarlo sus padres ya que debía esperar diez años para regresar a su país por su condición de refugiado.
Su ritmo de vida había cambiado, era un país con una dinámica diferente, donde las normas se cumplían, donde la gente no era muy afable, más bien distantes y sumergidos en sí mismos.
Su “playlist” lo había transportado a su vida antes de su huida. Ni si quiera había notado que estaba llegando a su destino cuando de pronto, nuevamente sentado en aquel asiento frente a la puerta, volvió a toparse con aquel pequeño que le sonrío a la distancia y golpeó los talones de sus zapatos y se acercó para dejar un pedazo de papel en su mano que decía: “Il n’y a pas de meilleur endroit que la maison” – “no hay mejor sitio que el hogar”.
Cuando el tren se detuvo, se bajó rápidamente, y fue detrás del pequeño, pero se había esfumado. Subió las escaleras de la última estación y cuando salió a la calle, la temperatura había descendido y el tiempo era más amable para caminar 3 cuadras hasta llegar a su casa.
Al abrir la puerta, escuchó un ruido y se detuvo preocupado, pensando que alguien había entrado sin autorización a su casa. Hizo silencio y escuchó voces, retrocedió y miró hacia atrás, para su sorpresa, parado en la esquina más cercana, estaba aquel niño misterioso que lo miraba con tanta amabilidad que no sentía temor a pesar de lo inusual de la situación.
El niño caminó hasta él y lo tomó de la mano, le sonrío haciendo una pequeña mueca de medio lado y dijo:―” tudo estará bem” ―Cuando estuvo cerca miró a aquel niño y entonces entendió que era un recuerdo de sí mismo que había forjado en su mente, al considerar que su abuelo y su padre también habían cambiado sus vidas para migrar a un país que los había acogido amablemente y les había regalado la posibilidad de echar raíces.
Al volver el rostro hacia su puerta, vio parado en el umbral a su abuelo Pietro, con su boina, sus tirantes y su inolvidable sonrisa, diciéndole adiós agitando su mano mientras desaparecía ante sus ojos.
Al entrar a su casa, ahí estaban sus padres, que habían llegado de sorpresa con la triste noticia de la partida de su abuelo, sus ojos se anegaron de lágrimas y abrazado a su madre leyó una nota que su abuelo le había dejado: ―“você nunca estará longe de casa se fizer do mundo a sua casa”―, ―”nunca estarás lejos de tu casa si haces del mundo tu hogar”― Lloró de nostalgia sobre aquel globo terráqueo que su abuelo le obsequió antes de dejar su país.
Nos cuenta la historia de Theo, un psicoterapeuta que comienza a trabajar en un hospital psiquiátrico, dónde se propone ayudar y tratar a Alicia Berenson, una famosa pintora que lleva 6 años sin hablar, debido al trauma que le ocasionó matar a su marido. Y Theo, quiere hacerla hablar… ¿Hablará Alicia? Me lo pregunté durante todo el libro. El «Thriller perfecto» así lo describen y no puedo estar más de acuerdo. El libro en un inicio comienza por el diario de Alicia, pero las narraciones van desde Theo hasta el diario de ella, y la verdad llega un punto en que no sabes que pensar, ni que creer Hasta llegas a plantearte ¿Y si Alicia no mató a su marido? Curioso, porque, literalmente el libro nunca te dijo nada, pero tu mente te hará creer que sí, ya que el libro solo te dice lo que tú ves como algo lógico, pero solo será una suposición analógica, pero una vez que llegues al final dirás, cierto, ¿Cómo no me di cuenta antes?. Yo de verdad estoy alucinada, no soy muy de leer Thrillers, de hecho soy más de romance, sin embargo este me cautivó y me enamoró dejándome en completa fascinación. A lo largo de la historia podemos ver un cierto avance en Alicia, vemos como ella se intenta comunicar, pero creo que con las narraciones de su diario podemos darnos cuenta, que la tipa nunca estuvo muy cuerda. Theo por otra parte, se funde en una gran investigación, dónde quiere descubrir cómo es Alicia, y su personalidad, ya que ella no habla, y en la que intentará que Alicia diga aunque sea alguna palabra y cuente lo que de verdad pasó el día que mató a su marido, pero una ves que llegas al final, ya no sabes quién es el verdadero traumado. No confíes en nadie, no creas nada, y fíjate bien en cada detalle, en cada fecha y suceso. Debo destacar la narración, es muy fluida y marea demasiado al lector, te deja en un suspenso constante. Aquí se hablan de temas psiquiátricos, y debo decir que eso fue lo q más me gustó, porque juegan con nuestra mente. Siendo sincera, yo ahora mismo estoy en shock, acabado el libro, porque no puedo creer como lo ví venir. La respuesta siempre estuvo delante de nuestros ojos, ESTO ES UN LIBRAZO SEÑORES y no voy hablar de ambientación, ni personajes porque todo está, demasiado bien construido Ya dije que el final me dejó en shock?
Mi corazón oprimido Siente junto a la alborada El dolor de sus amores Y el sueño de las distancias. La luz de la aurora lleva Semilleros de nostalgias Y la tristeza sin ojos De la médula del alma. La gran tumba de la noche Su negro velo levanta Para ocultar con el día La inmensa cumbre estrellada.
¡Qué haré yo sobre estos campos Cogiendo nidos y ramas Rodeado de la aurora Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos Muertos a las luces claras Y no ha de sentir mi carne El calor de tus miradas! ¿Por qué te perdí por siempre En aquella tarde clara? Hoy mi pecho está reseco Como una estrella apagada.
Alicia, corría por toda la casa buscando sus zapatillas, debía llegar al ensayo antes de las 6 de la tarde, ese día escogerían a quienes irían a la audición para el papel principal de “El Lago de los Cisnes”. Se había esforzado durante horas, diariamente, en los últimos 4 meses, sin fallar un solo día, Y hoy, cuando todo debía ser perfecto, no encontraba las zapatillas doradas; su amuleto de la suerte. Ya estaba a punto de rendirse cuando unas manos frágiles pero certeras colgaron las zapatillas frente a sus ojos, diciéndole: ―“apresúrate, querida, hoy es el gran día”― a lo que ella sonriendo contestó: ― “gracias, qué me haría sin ti”―, y besándola en la frente tras un aparatoso y dulce abrazo salió a toda prisa como una mariposa, bailando sobre la luz repentina de la lámpara. Las siguientes 3 semanas, los ensayos ocuparon todo el tiempo disponible de Alicia, llegaba de la escuela a terminar sus deberes y de inmediato se iba al teatro a pasar largas horas repasando sus rutinas, una y otra vez para el estreno. Cada día, al llegar a casa, su madre esperaba su regreso; en aquel invierno en particular, calentaba la sala para recibirla en un espacio cálido y acogedor con una deliciosa taza de té de jazmín y cayena para que se relajara y durmiera profundamente. Luego de darse una ducha, se abrigaba con una hermosa cobija hecha por Giselle; desde que Alicia nació, cada cinco años le había tejido cada cobertor de invierno en su cumpleaños. Alicia, se sentaba en el sofá, cerca de la chimenea donde sus adoloridos y deformados pies eran masajeados y untados con una crema de hierbas frescas que los aliviaba. Su madre revisaba con ella cada detalle de las escenas, mientras, Tchaikovsky inundaba el ambiente, y ella se iba quedando dormida sobre el regazo de aquella abnegada mujer, que la apoyaba en su sueño de ser la mejor bailarina de la compañía de ballet de la ciudad, y que optaba a una beca para estudiar en la prestigiosa escuela de Bolshoi. Al llegar el día del estreno, los nervios y la emoción embargaban a Alicia; su madre la alentaba a disfrutarlo, era el gran día y ambas habían soñado con aquel momento. Alicia interpretaría a Odette y a Odile en “El lago de los cisnes” donde el desdoblamiento de la personalidad era requisito indispensable para la transición de la dualidad del personaje que interpretaba. El llamado “Pas de deux” requería de una gran habilidad física y un perfecto control del cuerpo y las emociones. Ir de la sutileza a la fuerza, sin perder gracia y técnica. Era una adaptación que conservaba la esencia de la obra original. Mientras la maquillaban, repasaba en su mente cada movimiento. Su hermoso traje, mitad negro y mitad blanco perla, con delicadas aplicaciones que semejaban plumas, había sido confeccionado por su madre, quien cuidó cada detalle. Su rostro llevaba un impresionante maquillaje que lo dividía en dos expresiones contrastantes, un lado delicado y angelical y el otro agresivo y perverso dándole un aire muy cercano a los rasgos de un cisne. Giselle, tomó sus manos y la besó tiernamente en la frente, levantó su barbilla y le dijo: ―”anda, ve y brilla, ilumínalos con tu talento. Es en ese escenario donde te espera tu sueño”―. Cuando el telón se abrió, Gissele se acomodó en la butaca apretando contra su pecho el amuleto de Alicia quien antes de salir a escena tomó aire estiró su esbelto cuerpo y con paso decidido y grácil hizo su entrada triunfal. Tras un estreno maravilloso, Alicia fue ovacionada por el público, su desempeño había sido magistral y conmovedor. Se había entregado con pasión a su personaje y su cuerpo fluyó como un cisne sobre el agua. Sus compañeros, los dueños de la compañía, la prensa y la televisión la abrumaron durante horas y por un momento había olvidado que Giselle se encontraba en el teatro. Al llegar a su camerino, con el alma eufórica y el cuerpo agotado, encontró una pequeña caja sobre la silla frente al espejo. Dentro se encontraban sus zapatillas de la suerte con una nota que decía: ― “estuviste maravillosa, lo lograste, estoy orgullosa de ti, aquí te dejo tu amuleto, lo llevaba conmigo mientras bailabas. Te vi brillar y elevarte como un ave sobre el escenario. Te amo, hija de mi vida”― Cuando Giselle llegó a la casa, también encontró sobre su cama una caja. Al abrirla, sonrío y lloró de ternura. Allí estaban las primeras zapatillas de Alicia y una pequeña caja de música con una hermosa bailarina. Al darle cuerda una melodía de Tchaikovsky sonaba y en el fondo de la caja una nota que decía: ― “no importa lo que pase hoy, lo logramos, mamá. Gracias por ser la luz de mi vida y el viento bajo mis alas. Te amo, nos vemos en casa”―.
Algunas veces, las ideas se reproducen en nuestra mente de forma confusa. Las tenemos, pero no somos capaces de verlas.
Necesitamos liberar el inconsciente para que se revelen de forma espontánea.
Son muchos los actos cotidianos que permiten combinar una tarea automática con nuestro monólogo interno (mirar por la ventana, ducharse, lavar los platos, andar, montar en bicicleta, etc.).
Y esas distracciones fomentan la reflexión y el entendimiento. Por eso es fundamental que te relajes y tomes descansos creativos.
Hablemos de la masterpiece que es EL PECADOR DE OXFORD. Es un thriller con romance súper adictivo (que probablemente hará que te desveles), era la primera vez que leía algo así y sin duda una apuesta más que acertada. Tiene varios puntos de vista y no podía estar más agradecida por ello (los libros con varios narradores me encantan). Nos cuenta la historia de Isabelle una psicóloga ex mujer de un psicópata que cuando empieza a recibir cartas «misteriosas» no le queda más remedio que aceptar tener un guardaespaldas. (aunque no quiera). Gael Evans un enigmático exfrancotirador se pagará a ella como una segunda piel. El peligro acecha. La obsesión es sangre irrefrenable. Lo que pasa en este libro es una absoluta locura, los plost twist te dejan con la boca abierta porque es que son tan buenos que te niegas a creertelos. (Yo estuve chillando literalmente una semana porque es que lo superaba) La historia me pareció muy original, el desarrollo de la trama flipante, los momentos spicy-romance entre Gael e Isabelle me encantaron. Los capítulos narrados por el pecador son joyita, me encantó que dieran sus puntos de vista, para mi fue un plus a la historia. Eran retorcidos? Sí, me gustó leerlos igual? También. Pasan cositas muy turbias en este libro, pero igual así vale la pena leerlo. (TIENEN QUE LEERLO) Aaron está obsesionado con Isabelle y hará de todo por tenerla de vuelta…y cuando digo de todo, es de TODO gente. Simplemente me encantó de principio a fin. Es un buen libro para salir de un bloqueo lector. 100% recomendado. 5/5 ⭐️
«Cada uno de nosotros es como una luna que muestra solo algunas facetas de la tierra, pero nunca su esfera completa. La mayoría de nosotros nunca conocemos a aquellos que entenderán nuestro yo completo. Le muestro a la gente solo esa parte de mí que creo que entenderán»…
Prisionera perdida, siempre esclava, En un mundo oscuro que nunca acaba, Entre las sombras, sin esperanza, Buscando la luz, sin encontrarla.
Encadenada a un destino incierto, Sus sueños rotos, su corazón abierto, Sus lágrimas caen, sin cesar, En esta cárcel de soledad.
Pero en su pecho aún late la fuerza, La esperanza que no se desvanece, Lucha valiente, sin rendirse, Por encontrar su libertad perdida.
En cada amanecer se levanta, Con el deseo de escapar de la trampa, Sus alas rotas, ansían volar, Y encontrar un nuevo amanecer brillar.
Prisionera perdida, siempre esclava, Pero su espíritu nunca se desarma, Atraviesa mares y montañas, Hasta encontrar la paz que tanto anhela.
Y un día, finalmente, se liberará, De las cadenas que la ataban sin piedad, Será un suspiro de alivio en el viento, La prisionera perdida, encontrará su contento.