Oficio de Cuervo

El cuervo lloró, porque a pesar de sus esfuerzos, cumplió con lo que decían y terminó por comerse los ojos de sus padres. El cuervo lloró, porque a pesar de siempre estar acompañado de bellas golondrinas, terminó por comerse sus ojos también, y aunque ya estaba harto de ingerir orbes carnosos de todos los colores,Sigue leyendo «Oficio de Cuervo»

Si te dejo de amar

Cuando estoy triste recuerdo tus palabras,releo una y otra vez nuestras charlas, y pienso en aquellos abrazos que cobijaban mi alma.Hoy que no estás, te sigo queriendo,a pesar del tiempo, de la distancia,de cada una de las circunstancias que nos separan.Quizás debiera olvidarte, dejar de pensar en este amorque me regresa un poco de vidaSigue leyendo «Si te dejo de amar»

El infierno de los artistas Acto IV (la colita del diablo)

Acto IV: Soliloquio de un Artista Subió el telón y de nueva cuenta aparecí en el escenario.El público me ovacionó de pie, intentaba recordar mis líneas pero me era imposible, estaba muy emocionado, con la mente en blanco, con las piernas temblando y sudaba un poco de lo nerviosoque me encontraba.Era momento de improvisar. SonreíSigue leyendo «El infierno de los artistas Acto IV (la colita del diablo)»

El infierno de los artistas, acto III (la colita del diablo)

ACTO III. El Titiritero El último número estaba por comenzar, había llegado con el tiempo justo, me abrí paso entre la multitud y las butacas, tenía un buen lugar, desde el cual podía observar una gran cantidad de niños pero que no superaba a los adultos. Las luces se apagaron y una sola iluminó elSigue leyendo «El infierno de los artistas, acto III (la colita del diablo)»

El Infierno de los Artistas, Acto II (La Colita del Diablo)

ACTO II. Diva Aquella noche había sido la mejor de todas, durante todo mi acto canté con pasión y soltura, aplicando las mejores técnicas y la experiencia que con los años había adquirido en el escenario, fui excepcional, grandiosa y maravillosa, ninguna persona, en muchas años podría igualar todo lo que yo representaba y todoSigue leyendo «El Infierno de los Artistas, Acto II (La Colita del Diablo)»

REFLEJO EN LA VENTANA (por Anastacia López Navarro)

Aquel hombre gritaba cada noche desde su habitación Era  delgado y despeinado, sin afeitar.  Exhortaba a alguien a mirarlo, desafiándole cual Quijote a los molinos de viento. Abrí la ventana de mi habitación y grité: ― ¡ya, déjame dormir maldito loco!―. Su gesto en la distancia me sobrecogió Entonces, escuché una detonación, muy cerca. DeSigue leyendo «REFLEJO EN LA VENTANA (por Anastacia López Navarro)»

Ningún lugar es demasiado lejos (por Anastacia López Navarro)

Aquella tarde de julio, ya casi terminando el mes, el verano en el centro de París era sofocante; casi 32°C de temperatura, era algo fuera de lo normal, porque las máximas temperaturas solían ser de 24°C.  Esto agobiaba a los transeúntes que se dirigían a sus casas tras una larga jornada de trabajo. Los turistas,Sigue leyendo «Ningún lugar es demasiado lejos (por Anastacia López Navarro)»

El viento bajo mis alas (Anastacia López Navarro)

Alicia, corría por toda la casa buscando sus zapatillas, debía llegar al ensayo antes de las 6 de la tarde, ese día escogerían a quienes irían a la audición para el papel principal de “El Lago de los Cisnes”. Se había esforzado durante horas, diariamente, en los últimos 4 meses, sin fallar un solo día,Sigue leyendo «El viento bajo mis alas (Anastacia López Navarro)»

EL AMOR VINO A MATARME (por Anastacia López Navarro)

Sus ojos caminaron fijamente hacia mí, descarnándome el alma. Quedé inmóvil, el vaho de su perfume paralizó cada articulación y músculo. Sólo mi lengua quedó intacta, mis labios se sellaron para protegerla.Llegó tan cerca, que sentí mis pupilas, dilatarse para absorber el brillo ensordecedor de su sonrisa. Escarbó mi corazón y sacó los restos delSigue leyendo «EL AMOR VINO A MATARME (por Anastacia López Navarro)»

Enigma (Por Anastacia López Navarro)

Era una pared invisible con recuerdos desafiantesde un gato que rasgó la pintura dejando manchas que iban hacia el techo En el piso estaban las llaves envueltasen un papel con una contraseñaque despejó el enigma de los 12 interruptoresdetrás de la puerta Este oficio de buscar más alláde ver qué hay detrásme tiende a laSigue leyendo «Enigma (Por Anastacia López Navarro)»

Ella (Por Anastacia López Navarro)

Mutuo, sano, verdadero Ella El episodio inerte de sus palabrasse suscribió a mi noción de impacienciaquise caminar sobre el puente que colgabaentre mis ansias y su resistencia Con su disposición innata a la bellezaen el tránsito del silencio a la palabrala boca cubierta con delicadezacoreografió la peligrosa danza Era la tormenta en mi cuerpo, sinSigue leyendo «Ella (Por Anastacia López Navarro)»

Amurallados (Por Anastacia López Navarro)

Mínimas partículas de oroatrapadas en el vientoforman dunas y murallasergástulas soberbias del desierto Como un ingenuo troyanodejas entrar la mordida inclementey altanera de aquel animalcondendo a la carroña Es un espacio concurrido de soledadesdonde a los parpados les brotan alaslas ventanas descalzashieren sus pies con el vidrio rotode las lágrimas. Sin poder dimitir a laSigue leyendo «Amurallados (Por Anastacia López Navarro)»

La hoja postergada

Esta mañana revisaba el correo y me conseguí con este post maravilloso y creativo de mi colega escritor Ígor Collazos, los invito a visitar su cuenta en medium y a imaginar cómo se siente esa última hoja de la resma. Aquí les comparto una breve introducción para que se enganche y visiten su página paraSigue leyendo «La hoja postergada»

Ritmo y frecuencia (por Anastacia López Navarro)

Mi corazón sin duda alguna late siempre Es su función de vida hasta que llegue la muerteA veces ni me doy cuenta de que está ahíSilente y generoso esforzándose por mí Pero lo que realmente hace la diferenciaEs todo aquello que cambia su ritmo y su frecuenciaLa música es sin duda mi principal contrincantese meSigue leyendo «Ritmo y frecuencia (por Anastacia López Navarro)»

Utopía Recurrente (por Anastacia López Navarro)

La mañana despunta entre naranjas y rosasVuelvo a escuchar las aves, y los ríosY hasta las hojas agitadas por el viento Hay un silencio inquietoqueriendo volverse sonidoY el cálido aroma del pan Lo impregna todo Las frutas duplican su saborMientras chorrean por mi mentónEl suelo renovado y fértil llama a mi puerta El mar arrollaSigue leyendo «Utopía Recurrente (por Anastacia López Navarro)»

Miradas Secretas de J. Débora Navarta

En días pasados llegó a mi correo una notificación nueva, era una escritora Argentina que me preguntaba si podía compartir algunos de sus escritos en el blog, le pedí entonces que me enviará algunos para leerlos y verificar si se ajustaba a la finalidad del mismo, he quedado en shock de la emoción al leerla,Sigue leyendo «Miradas Secretas de J. Débora Navarta»

INMENSO MAR por Anastacia López Navarro

Esa tarde, sentada a la orilla del mar recordaba lo feliz que había sido en mi infancia. Mis padres me llevaron a conocer esa enorme masa de agua salada cuando tenía 5 años. A mi mamá no le gustaba la playa, ni la arena, ni el pegote de sudor y sal. Se quedaba metida bajoSigue leyendo «INMENSO MAR por Anastacia López Navarro»

Cuentos de cabecera, por Anastacia López Navarro

El cuarto de Andrea es un lugar maravilloso, aunque es muy sencillo, tiene una magia particular. Su olor, su risa, hebras de cabello sobre la almohada, su muñeco para dormir, su pijamita y unas estrellitas en el techo que se iluminan cuando apaga la luz.Tiene juguetes y sus libros ordenados, y ahí pegadita a laSigue leyendo «Cuentos de cabecera, por Anastacia López Navarro»

Lobos Por Anastacia López Navarro

Mientras terminaba de secar su cabello con la toalla, frente al espejo, miraba de cerca el hematoma debajo de su ojo derecho, muy cerca de aquella cicatriz que ahora quedaba oculta por la hinchazón que empezaba a formarse. Movió el cuello, sintió un dolor agudo en el músculo trapecio y le fue casi imposible girarSigue leyendo «Lobos Por Anastacia López Navarro»

Prisionera por Enner Ágreda

Y mi sonrisa se borró… paulatinamente.Y mi cuerpo dejó de sentir… momentáneamente. Y mi luz se tornó en oscuridad… imperceptiblemente. Un solo atisbo al espejo basta para notar que la vida ha escapado de mi rostro. La juventud, esa amiga pasajera, deserta. Aquel exiguo de inocencia no existe más. Mis ojos se han ensombrecido porSigue leyendo «Prisionera por Enner Ágreda»

La casa de los alaridos por Enner Ágreda

Desgranaban los días últimos del invierno, cuando una familia (dos padres jóvenes y su hija), recién llegada a Guayana, marcó de por vida la «Casa de los Morichales». La más joven despertó sobresaltada esa fatídica noche por un estridente ruido, producto del cristal al besar el impávido suelo. Alguien o algo había entrado. Se asomóSigue leyendo «La casa de los alaridos por Enner Ágreda»

Desconocimiento por Lediher Armas

Se inició en la pintura desde bien temprano. Tendría seis años cuando realizó el primer ejemplar que ganóun concurso para principiantes. Al crecer, cursó la especialidad de pintura en una prestigiosa escuela de arte donde fue el alumno más destacado. Durante su incipiente carrera, expuso en una de las mejores galerías de la ciudady alcanzóSigue leyendo «Desconocimiento por Lediher Armas»

Conciencia por Lediher Armas

Aquel día se tornaba falso. Amenazó con llover desde temprano. La gente hacía preparativos para la contienda. La oscuridad alcanzó a todo por igual. Las pocas superficies blancas resaltaban como no lo hicieron ni en épocas de esplendor. Manchas blancas en todo lo negro. El bostezo de un trueno se escuchó a lo lejos. EraSigue leyendo «Conciencia por Lediher Armas»

Salvamento (del libro Troke de Lediher Armas)

En el año 1639 el feudalismo se tornaba firme y duradero. Pozo III se soldaba en el trono y el gobierno como el mar a la orilla. Sus padres fueron simples campesinos que trabajaban de sol a sol para poder subsistir. Al morir estos, fue acogido en casa de sus vecinos. Tenía solamente catorce añosSigue leyendo «Salvamento (del libro Troke de Lediher Armas)»

Color (por Anastacia López Navarro)

Aquel domingo, Lanu, se cayó de una escalera, mientras terminaba un mural que le había pedido la máxima autoridad de la región. La caída aparatosa le produjo un fuerte hematoma en la cabeza al golpearla con el borde del capitel de una columna. Dos días después había vuelto a terminar su trabajo y notó unaSigue leyendo «Color (por Anastacia López Navarro)»

La alcoba negra. (Por Nilsen Lares) .

Una primavera, en el mes de septiembre, con los árboles floreados en tonos rosa, lila y carmesí. Él, se fue a un pub de esos que abundan por las calles de Buenos Aires, esta vez decidió irse a las afueras de la capital y tomó su moto Harley Davidson, donde emprendió un viaje hasta llegarSigue leyendo «La alcoba negra. (Por Nilsen Lares) .»

Color (por Anastacia López Navarro)

Aquel domingo, Lanu, se cayó de una escalera, mientras terminaba un mural que le había pedido la máxima autoridad de la región. La caída aparatosa le produjo un fuerte hematoma en la cabeza al golpearla con el borde del capitel de una columna. Dos días después había vuelto a terminar su trabajo y notó unaSigue leyendo «Color (por Anastacia López Navarro)»

Deseos. Del libro Troke (autor Lediher Armas)

Cuentan los ancianos más jodedores de Troke que en la Confusión, su catedral menos elogiada y de mala muerte, se organizó el concurso anual de jó- venes trokianos. Más de un centenar de chicuelos ávidos de reconocimiento acudieron de las provincias del país. El requisito de la competencia era complejo, consistía en dejar sobre unaSigue leyendo «Deseos. Del libro Troke (autor Lediher Armas)»

Tan fuerte y con temor.(Por Nilsen Lares).

Una noche de relámpagos y truenos, tras una tormenta anunciada, que tenía una alta probabilidad de convertirse en huracán, comenzó a llover fortísimo, tanto que aunque las ventanas estaban herméticas, ya Anna las había sellado con gomas en los torrenciales pasados, para evitar que se colara el agua, aún así el espacio estaba humedecido. Diego,Sigue leyendo «Tan fuerte y con temor.(Por Nilsen Lares).»

La animalidad es un estado del ser y no de la raza.( por Nilsen Lares)

Al atardecer ya casi llegando la noche, Aurora se desconecta de su jornada, con el sonido de los grillos y viendo las lucecitas de las luciérnagas, una especie casi extinta, con eso calma su trajín de la agenda que lleva día tras día, siempre toma un espacio para dar valor a lo que la rodeaSigue leyendo «La animalidad es un estado del ser y no de la raza.( por Nilsen Lares)»

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