
#SerUnEscritor
No puedes escribir una historia empezando por el final (a menos que sea un reconto)
Tal vez tengas muy claro el desenlace de tu relato o tu novela, pero esto no significa que debas escribirlo como un bloque independiente, como una historia separada.
El final lo es todo, en él culminan, se resuelven y explotan todas y cada una de las tramas en las que se han visto envueltos tus personajes.
De hecho, un desenlace bien construido puede hacerte “olvidar” algunas pequeñas incorrecciones que haya podido haber en el desarrollo de la historia. Lo que suceda al final debe tener coherencia y sentido con lo anterior; si no, tu novela hará aguas.
Del mismo modo, trabaja el final con el mismo ahínco que has puesto en las demás partes, no lo zanjes deprisa y corriendo. ¿De qué ha servido, pues, el camino que los personajes y el lector ha recorrido si al final del mismo solo hay vacío?