Los primeros cuentos de los participantes del taller de cuentos cortos llegaron a mi correo, así que ya comencé a revisar para hacer las correcciones pertinentes en cuanto a forma, no a fondo.
En esta oportunidad los escritores en proceso, debían escribir un cuento corto, de 1500 caracteres máximo y la consigna era: jugar con la imaginación. De acuerdo a un recuerdo lejano o cercano, un personaje que nos llame la atención, un paisaje que rememoramos como si fuera una pintura, una historia que nos contaron o una leyenda urbana.
Los chicos son muy creativos y han hecho unos cuentos maravillosos, unos de terror, unos de fantasía y otros de realismo. Maravillosos.
Estoy muy orgullosa del Grupo que me tocó instruir, son unos pupilos muy diligentes y aplicados.
Esperemos sigan así a lo largo del taller de cuentos cortos para que la editorial pueda publicarlos a todos
