El síndrome del borrador infinito: Por qué tu libro necesita un editor (y no más tiempo)

Pasas meses, quizás años, frente a la pantalla. Escribes la última palabra de tu manuscrito y experimentas esa descarga de adrenalina que solo un creador conoce: Lo logré. Sin embargo, al día siguiente, abres el archivo, lees el primer capítulo y te asalta la duda. Modificas un párrafo. Cambias un adjetivo. Borras una página entera.TresSigue leyendo «El síndrome del borrador infinito: Por qué tu libro necesita un editor (y no más tiempo)»

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar