Entonces poco a poco todo fue tomando un nuevo color, nadie entendía muy bien lo que había sucedido ni como había logrado todo aquello.
En realidad la irrealidad de las circunstancias había hecho todo posible, y es que así se dió cada segundo, sin más ni menos, entregados a un sin fin de imposibilidades que finalmente habían sido posibles y la felicidad rodeada de irracionalidades pudieron ser concebidas por una sola persona, por ella que en su subconsciente sabía que era la elegida.
