Perdido en la nada

Creí que todo estaba perdido, la desesperación se apoderó de mi y caí de rodillas al suelo clamando a Dios que me escuchara. 
A Dios? A los dioses, a las deidades, al universo, al creador todo aquel que me escuchara, que me pudiese consolar
Y mis lágrimas se deslizaron por mis mejillas como buscando auxilio fuera de mi cuerpo cansado y adolorido Manuescritos

Publicado por Escritosoriginalesmanu

Hija, esposa, madre, docente de ❤ escritora en proceso, amante de la naturaleza, confío en un cambio intrínseco de la humanidad

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