En cuanto al lenguaje, deberías huir de las repeticiones y del abuso de sinónimos. También tienes que dejar a un lado las descripciones excesivas o grandilocuentes cuando no tengan cabida. En cuanto al contenido, suprime aquellas partes que no aportan nada en absoluto a la historia, como el relleno porque sí o la información queSigue leyendo «No caer en la cuenta de que, en el relato, lo que no suma, resta.»