
Recién leí un artículo de prensa, donde decía que los árboles tenían un lenguaje propio, que siempre están en comunicación y me inspiró este pequeño relato
En medio del vasto bosque, se escucha un suave murmullo.
A menudo, es imperceptible para el oído humano, pero una importante conversación tiene lugar entre los árboles del bosque.
El viento parece susurrar secretos a los imponentes abetos, y las hojas susurran en respuesta.
El crujido de las ramas antiguas se puede oír mientras se balancean suavemente en la brisa.
Es un lenguaje diferente a cualquier otro, uno que sólo los árboles y las criaturas del bosque entienden.
La conversación continúa hasta altas horas de la noche, y aquellos que escuchan atentamente pueden oír a los árboles compartir su sabiduría y secretos, discutiendo las maneras en que pueden trabajar juntos para mantener el bosque próspero.
Es una vista maravillosa de contemplar, y aquellos que tienen la suerte de presenciar este intercambio de conocimiento nunca lo olvidarán.
Y cuando arden, gritan. Maldito sea el ser humano…
Me gustaMe gusta