LA NAVIDAD NO SE ACABÓ (por Manuela Sánchez)

La navidad es de los niños, de los niños niños, de los niños jóvenes y de los niños viejos, Navidad es tiempo de renovar


Cualquier año es bueno para recordar mi navidad, cualquiera hasta que el viejo se fue, se fue con media vida por delante, se llevó con él la alegría, el invento, las salidas a comprar hasta se llevó los lugares lindos llenos de luces, de bambalinas, se llevó sus amigos, los carritos y las bicicletas. Los muñecos se quedaron atrapados en mis manos o pegados en mi cara en un abrazo y una risa, se fueron las visitas por las zonas para ver los adornos de las casas y las luces de colores no se quitan de mis ojos, todavía puedo sentir los latidos acelerados por la emoción y la expectativa al abrir los regalos, se acabó el paseo con el triciclo nuevo, el apoyo de unos patines para no tocar el suelo, las tacitas para el té se rompieron, ya no pintaremos juntos la fachada pero sé que el niño Jesús no se equivocara de casa… la navidad no se acabó, cambió, se modificó.
Santa no se ríe conmigo y ahora no hay botas colgadas para mí, hoy la responsable soy yo, mis paseos son carreras a ver que puedo comprar, saco cuentas que no me dan; me aferro a mis recuerdos buscando los detalles… el mantel, la taza, el plato, el pañito con el pinito, el pabilo para la hallaca, el nacimiento, el arbolito con las luces y las guirnaldas; subir a la bebita para que cuelgue la estrella en la copa del árbol.
Me siento agotada… como lo hacían nuestros papás. El regalo en su momento, la sorpresa, la emoción, la felicidad de los aguinaldos; todo se veía tan fácil, hasta el aire, el frío, el olor inconfundible que ya llegaba el niño Dios; la hermosa estrella blanca que mi madre me mostraba por la ventana y me decía: “viene navidad mira la estrella de belén”.
La navidad no se acabó, siguen pintándose de lila los cerros con el capinmelao, las taras se visten de amarillo, las gaitas y los villancicos se dejan oír, los pesebres huelen a musgo y pino. No se puede acabar porque la navidad está viva en cada uno de nosotros quienes un día siendo niños sembramos en nuestro interior al niño Jesús; que nace todos los años en la añoranza de un tiempo lindo e inolvidable y así como Él, renacen los recuerdos y nos colgamos bambalinas para oler a chocolate y dulces, a hallacas, pernil, ponche crema y para que no falte el “lo que yo quería” al abrir el regalito.
La navidad es de los niños, de los niños niños, de los niños jóvenes y de los niños viejos, Navidad es tiempo de renovar… de pintar el amor para que no se muera, de abrazar el peluche de la amistad que está tirado en el montón, de cambiar la bombilla quemada que está en nuestro interior para que alumbre al futuro, de colgar las botas de la prisa para hacerse el rato de la espera, navidad es abrir el regalo del recuerdo y comerse las galletas con leche guardadas para santa.
La lección fue aprendida papá. La Navidad no se acabó. Feliz navidad

Publicado por Escritosoriginalesmanu

Hija, esposa, madre, docente de ❤ escritora en proceso, amante de la naturaleza, confío en un cambio intrínseco de la humanidad

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