Aquel lugar parecía estar abandonado, era lobrego y solitario, se podían ver muebles viejo, paredes enmohecidas y por piso una alfombra de hierbas cortas, de esas que nacen donde hay mucha humedad, a simple vista solo parecía una habitación olvidada por el tiempo, donde los hombres no existían desde hace algún tiempo, algo más bienSigue leyendo «Más allá de mis ojos»