Hermana (por Ígor Collazos)

— Sí, madre, tranquila que no voy a regatear –dijo Sara impaciente, tras abrir la puerta. Fue a la cocina y movió los interruptores principales. Solo unas pocas luces llegaron a encenderse. Aspiró a fondo y se dispuso a examinar la casa. Apenas conservaba vagos recuerdos de ella. Más de una vez había pensado queSigue leyendo «Hermana (por Ígor Collazos)»

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