Ayer falleció una amiga muy querida llamada Jarenys Hernández, y en su memoria he escrito un poema, por acá se los dejó con cariño. Eternidad En el susurro del viento y el murmullo del mar,se desvanecen los segundos que no podré atrapar. El tiempo, cual fugaz río, fluye sin cesar,dejando huellas en mí, que nuncaSigue leyendo «Despedida a una amiga»