El cuarto de Andrea es un lugar maravilloso, aunque es muy sencillo, tiene una magia particular. Su olor, su risa, hebras de cabello sobre la almohada, su muñeco para dormir, su pijamita y unas estrellitas en el techo que se iluminan cuando apaga la luz.Tiene juguetes y sus libros ordenados, y ahí pegadita a laSigue leyendo «Cuentos de cabecera, por Anastacia López Navarro»