Nunca olvidaré aquella sensación… Caminaba lento y pausado, respirando profundo para que el olor del salitre entrara a mis pulmones, mis pies que se enterraban en la arena con cada paso, comenzaron a sentirse más livianos, como si el peso de la vida se iba quedando sumergido en aquella arena que rozaba mis pies ySigue leyendo «Fluir como el mar»