Mínimas partículas de oroatrapadas en el vientoforman dunas y murallasergástulas soberbias del desierto Como un ingenuo troyanodejas entrar la mordida inclementey altanera de aquel animalcondendo a la carroña Es un espacio concurrido de soledadesdonde a los parpados les brotan alaslas ventanas descalzashieren sus pies con el vidrio rotode las lágrimas. Sin poder dimitir a laSigue leyendo «Amurallados (Por Anastacia López Navarro)»