Oficio de Cuervo

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El cuervo lloró, porque a pesar de sus esfuerzos, cumplió con lo que decían y terminó por comerse los ojos de sus padres. El cuervo lloró, porque a pesar de siempre estar acompañado de bellas golondrinas, terminó por comerse sus ojos también, y aunque ya estaba harto de ingerir orbes carnosos de todos los colores, seguía con su excitante, pero decadente afición de dejar ciegos a los demás. Un día, se reúne con sus compañeros de caza y para su sorpresa, encuentra un ave desconocida para él, una blanca, que le llenaba su visión de luz. Se sintió atraído, ignorando su oscura y sangrienta costumbre; a partir de ese momento solo le atraían los ojos de aquella ave desconocida, pero no deseaba ingerirlos, solo anhelaba perderse en su mirada y que ella lo quisiera, sin importarle su pasado. Después de un tiempo, el oscuro pájaro logró dar el primer paso para cumplir sus deseos. Él y la bella ave decidieron comenzar una relación, sin nido, ni huevos, al menos por el momento. Su vida con ella, era radiante y llena de color, pero …. por muy brillante que sea el mundo, siempre quedará algo de oscuridad; de un momento a otro imaginó que, a él, eran al que podrían sacarle los ojos ahora, pensó que, si lo había hecho tantas veces, igual ahora era su turno de sufrir esa tortura. Sin ponerle un freno a su mente, comenzó a imaginar las mil y una formas posibles de perder su visión, entonces el cuervo conoció algo nuevo para él, algo tan viejo como el mundo, descubrió el miedo a ser traicionado. El cuervo lloró nuevamente, pero esta vez eran lágrimas de sangre, sangre hirviendo que marchitaba lo que tocaba; y en ese estado salió al bosque, sin decirle nada a su amada. Las hojas se opacaban, los troncos se ahuecaban y la tierra, tremendamente fértil, se vio seca y erosionada por primera vez, parecía que una epidemia, cual peste bubónica había mancillado el esplendor de aquel remanso de paz, pero no era ninguna epidemia, ninguna peste, era tan solo un ave asustada, un grito de dolor, de tristeza y desesperación ¿Cuántos seres se habían sentido de este modo por su culpa? ¿Alguno había perdido la cordura de esta forma? Pero realmente eso no le interesaba, en su egoísmo solo se enfocó en sí mismo, ignorando de forma absoluta el hedor a muerte y destrucción que dejaba a su paso. Solo se detuvo hasta llegar a su árbol, uno robusto, grande pero viejo y seco, situado en las afueras del bosque, allí pasó las horas, taciturno y pensativo. Las demás aves fueron a reclamarle por lo sucedido, pero ¿cómo se supone que él controlara eso? Al final fue destinado al olvido, a vivir confinado en su árbol lúgubre. Se sintió solo y despojado de todo derecho de compañía, arrepentido de sus actos; de pronto una cegadora luz, vino hacia su confinamiento, era su amada. Sin mediar se posó a su lado, con sus blancas alas lo abrazó y al oído le susurró que lo amaba, que su oscuridad era el perfecto complemento para su exceso de luz, y que, si él era condenado a vivir, en ese árbol, entonces ella también estaría condenada. El cuervo no pudo llorar, ni lágrimas de felicidad, a pesar de que sentía una explosión de regocijo y calma en su pecho; entonces tomó la decisión que le pareció más correcta para evitar el sufrimiento de su amada y el suyo. De esta manera fue como le dio una última mirada, a su preciada ave blanca, al mundo, a la destrucción que había traído y de un momento a otro, con sus filosas garras extrajo sus ojos y los inserto dentro de su pico, masticándolos, sintiendo cada enlace proteico romperse, extrayendo las ultimas gotas de su llanto mortal. Automáticamente después de ingerir su última y mortífera comida, sintió como su cuerpo ardía por dentro, como cada órgano se derretía, no podía respirar bien, y su corazón bombeaba erráticamente , el ritmo de su sístoles y diástoles estaba descontrolado, por lo que la sangre aprovechó, para abrirse paso hasta cada orificio de su cuerpo . Escupió una cantidad importante de sangre y dijo con su último aliento –¿Así es como se siente?… mundo no sabes cuánto lo siento- Luego de eso quedo ahí, inerte, emanando humo desde sus vacías cuencas visuales. Raven Mr.Crow

Publicado por Escritosoriginalesmanu

Hija, esposa, madre, docente de ❤ escritora en proceso, amante de la naturaleza, confío en un cambio intrínseco de la humanidad

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