
Cuando estoy triste recuerdo tus palabras,releo una y otra vez nuestras charlas, y pienso en aquellos abrazos que cobijaban mi alma.
Hoy que no estás, te sigo queriendo,
a pesar del tiempo, de la distancia,
de cada una de las circunstancias que nos separan.
Quizás debiera olvidarte,
dejar de pensar en este amor
que me regresa un poco de vida al alma, que se lleva con tu memoria el amargo sabor de tu adiós.
Te quiero y no quiero dejar de hacerlo
porque este cariño que tengo
me regresa un poco de esperanza, de ilusión, de paz... y aplaca mis silencios.
Es una locura amarte así, lo sé...
es imposible que vuelvas, pero si te dejo de amar, creo que morirá mi fe.
Poetisa Rosa