REFLEJO EN LA VENTANA (por Anastacia López Navarro)

Aquel hombre gritaba cada noche desde su habitación

Era  delgado y despeinado, sin afeitar.  Exhortaba a alguien a mirarlo, desafiándole cual Quijote a los molinos de viento.

Abrí la ventana de mi habitación y grité: ― ¡ya, déjame dormir maldito loco!―. Su gesto en la distancia me sobrecogió


Entonces, escuché una detonación, muy cerca. De pronto,  sentí que mi sien ardía y vi como un chorro de sangre salpicaba mi pared.

Aquel hombre gritó mi nombre ― ¡Santiago! ―   Llevaba mi pijama puesta, y al darse cuenta de que lo miraba, me mostró el dedo del medio y corrió la cortina.

Tirado en el suelo, pistola en mano,  ya sólo pude oír llegar las sirenas.

Publicado por Escritosoriginalesmanu

Hija, esposa, madre, docente de ❤ escritora en proceso, amante de la naturaleza, confío en un cambio intrínseco de la humanidad

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