
Llueve desde la madrugada y yo, nuevamente sin poder dormir. Este vacío que se siente con tu ausencia es algo que no puedo controlar.
La distancia que nos separa físicamente me enloquece, quisiera poder tenerte cerca y sentir tus besos otra vez, que cada caricia reviva mis sentidos y mi piel, esa sonrisa pícara, que aún sin decir nada habla a gritos, devórame lentamente…
Eres tú el dueño de mis insomnios, eres la razón de mi locura, mi imaginación vuela libremente hasta donde estás tú, mientras me haces tuya lentamente.
Cierro los ojos y te dejo hacer conmigo lo que quieras, en mi cama las sabanas se entremezclan formando un nido, tus manos tocan mi cuerpo mientras una sensación de escalofríos hace que mi piel se erice, escucho tu voz como un susurro en mi oído diciendo te amo y me entrego a tí en el más dulce de los placeres.
Cada noche soy tuya, pero al despertar te has ido. La distancia que nos separa físicamente lo ha hecho de nuevo.