
Ven…
desvísteme poco a poco
hasta quedar aquí,
desnuda de tanto dolor
que tan dentro,
de mí cuerpo llevo…
Se han hecho nudos
mis sentimientos,
y solo tus manos
pueden desatar mi caos
pero al mismo tiempo,
darle la calma infinita
a esta Alma mía,
que lo suplica…
Ven …
duelen las vendas
que arrancar quiero,
para que mis heridas sanen
mientras tú,
con suavidad les besas…
Tenme paciencia…
no sientas lástima
al verme quebrada así,
sin fuerzas…
Sé…
que es tu Alma
el mejor refugio
para salvar de la oscuridad,
a esta mía
que con locura te ama…
(...no tengas miedos...a ti me entrego...)