
Era una pared invisible
con recuerdos desafiantes
de un gato que rasgó la pintura
dejando manchas que iban hacia el techo
En el piso estaban las llaves envueltas
en un papel con una contraseña
que despejó el enigma de los 12 interruptores
detrás de la puerta
Este oficio de buscar más allá
de ver qué hay detrás
me tiende a la entrada del silencio
y soy testigo involuntario de uno de tus secretos
Hay un olor amargo que sale de esta casa
que se mezcla con la nostalgia y el vacío
de pasos que se dieron sin entusiasmo
dejando un hueco en la mirada, ancho, frío
Mi memoria aflora en condiciones extremas
convoco finalmente las formas anheladas
cautivas y seductoras como una verdad imposible
la contraseña en el papel está errada
Cierro la sesión y me marcho