
Nunca llueve eternamente,
dijo el viejo sabio del pueblo,
pero la noche oscura y fría
parece no tener fin.
Escucho los crujidos en la casa,
ábrigos que rozan paredes,
pasos que deambulan por el pasillo,
¿o solo son las sombras jugando?
No me atrevo a correr la cortina,
quisiera saber que hay afuera,
mas no quiero descubrir el peligro,
que se agazapa en la tiniebla.
Lloro en silencio en mi habitación,
esperando que la lluvia cese,
pero el golpeteo en el techo,
solo aumenta mi desesperación.
¿Hay monstruos bajo la cama?
¿Hay espíritus que me acechan?
Siento su respiración en mi nuca,
sé que algo va a suceder.
Nunca llueve eternamente,
lo dijo el sabio del pueblo,
pero en la noche oscura y fría,
parece que la muerte acecha.