
Mutuo, sano, verdadero
Ella
El episodio inerte de sus palabras
se suscribió a mi noción de impaciencia
quise caminar sobre el puente que colgaba
entre mis ansias y su resistencia
Con su disposición innata a la belleza
en el tránsito del silencio a la palabra
la boca cubierta con delicadeza
coreografió la peligrosa danza
Era la tormenta en mi cuerpo, sin tocarla
era la calma de mi alma, imaginarla
a veces agua, a veces fuego
a veces todo, a veces nada
Sus ojos caminaron hacia mí fijamente
aunque ya no la esperaba
caí herida de muerte
cuando en un descuido, desenvainó su mirada