
Hoy es día de colaboración y nos deleitamos con este hermoso poema de nuestra querida Anastasia López Navarro, quien nos lleva por caminos maravillosos en esta distopía natural, espero que lo disfruten.
Distopía Natural
La mañana despunta sin color
no escucho las aves, ni los ríos
ni las hojas agitadas por el viento
Hay un silencio quieto y ciego
que me roba los verdes
y congela los aromas
Las frutas saben a nada
como si hubieran muerto para siempre
El suelo gris y seco, resignado se retira
El mar ya no besa la arena
los peces descoloridos se olvidaron de nadar
y se están ahogando
Se escucha una estampida inminente
es la diáspora de las especies
que van perdidas, quién sabe a dónde.
Las flores se secaron solitarias
y el hedor espantó a abejas y mariposas
Los arboles recogieron sus raíces
y se marcharon llevándose sus sombras
La naturaleza hizo maletas, se despide de su amor,
un planeta que hoy herido y devastado,
se arrodilla ante la fiera ambición.
A lo lejos, donde termina la distancia,
el reino de la indiferencia y el olvido se levanta
Sin percatarse que entre el asfalto y el ruido
un retoño se abre paso, no todo está perdido
Espera el deceso final de la muerte
cauteloso y decidido
convencido de que el universo siempre vuelve.
Mientras tanto, la naturaleza sigue sentada en el andén
a la espera de una señal que la salve y los redima, tal vez