
Una vez en el mar navegaba,
una historia oculta y callada,
en su interior un mensaje,
que esperaba ser encontrada.
El viento soplaba con sapiencia,
y la ola la hacía mover,
su destino era la orilla,
donde un corazón iba a estremecer.
Hundir en lo profundo del agua,
quizás sería su final,
pero la impotencia no vencía,
su increíble fuerza sin igual.
Y así una mano tendida,
la sacó del agua y la trajo,
al lugar donde se encontraba,
quien su futuro ya conocía.
El mensaje era de amor,
de quien no pudo decir adiós,
y la botella fue el medio,
para que su corazón encontrara paz y solaz.
Así la historia se esclareció,
y la botella cumplió su misión,
dejar un mensaje oculto,
en la arena de la orilla en su misión.