
En mi silencio me sumerjo, en un letargo que me envuelve, donde el tiempo se detiene y el mundo se desvanece.
Todo parece tan distante, irreal, lejano a mi ser, mientras mi mente fluye en un mar de oscuridad.
Dejo que la paz me cobije, que la quietud me acune, en este mundo de ensueño que me permite descansar.
Y aunque la vida siga adelante, yo aquí me quedo, en letargo, disfrutando este momento, en el que todo es armonía y paz.