
Eternas lunas en el cielo, adornando la noche con su brillo, como diamantes en la oscuridad.
Cada noche asoman en lo alto, dándonos su luz imponente, brindándonos el refugio de su manto.
En su aspecto plateado de belleza sin igual, se elevan altivas e impertérritas, en su eterno movimiento sideral.
Sus ciclos infinitos en el firmamento, testigos mudos de la vida que corre, en este mundo de constante movimiento.
Eternas lunas de nuestras noches, acompañan nuestras luchas y batallas, brindándonos su luz como aliadas en la oscuridad.