Hoy celebramos el día de las madres, un momento para reconocer la ardua labor que a diario hacen para atender y sacar adelante a su familia.
Hoy es un día para conmemorar con amor, para celebrar quienes aún las tenemos con nosotros y para recordar a aquellas que ya no están, pero que han dejado huella profunda en nuestro ser por sus enseñanzas, que nos acompañan en cada paso de nuestras vidas.
Es un día para agradecer a Dios, al padre, al creador, al ser Supremo, la gran arquitecto del universo o como quieran llamarlo, por poner la figura materna en nuestro existir, porque ellas son Ángeles en nuestro caminar, son guías en nuestras sendas y brújulas en medio se la tormenta.
A todos esos seres maravillosos quiero desearles muchas bendiciones, mucha abundancia, prosperidad, alegrías y cosas magníficas para su existir.
Madre, no sólo hay una, madres son aquellos seres que nos protegen, nos apoyan, nos ayudan y nos guian, a veces en forma de mamá, a veces como tias, madrinas, amigas, suegra, y mujeres maravillosas que en algún momento de nuestras vidas nos han apoyado y han estado a nuestro lado, que han puesto su hombro y tendido su mano, aquellas que con su esencia y presencia han marcado nuestras vidas, a todas ellas felicidades en este día.
A las que hoy no tienen a sus hijos para abrazarlos les ofrezco mi corazón, que aunque no es mucho espero les sirva un poco de consuelo.
A las que decidieron no ser madres, espero que el día de hoy se sientan igualemente incluidas y queridas.
A todas en este día mi cariño, mis oraciones y mi abrazo desde la distancia.
Nos seguimos leyendo.
