
Sentía que caía, aguantaba la respiración mientras caía para no ahogarme, pero el vacío me iba atrapando poco a poco
La noche oscura y la ciudad debajo de mí caminaba descalza, deslizándose sus habitantes como hormigas en busca de comida para pasar el invierno.
Sin saber que yo, sobre ellos caía
Pedazos de mi alma se desbordaban sobre las personas, mis gritos silentes desesperados buscaban atención, nadie me escuchaba.
El agua, en la cual caí de espaldas, me traga hasta el fondo, caigo y caigo como si un peso atado a mis pies no dejara que mi cuerpo saliera a flote
El bullicio de la ciudad no para, mientras yo, tocando fondo, despierto sudorosa y desesperada, buscando respirar.
Me siento en el borde de la cama, respirando profundo en soledad. La proyección de mi vida en un sueño.